FORTUNA

Youtube

G Plus

Facebook

Twitter

 

29/08/2016

La UIA advierte a Malcorra sobre «los peligros de China»

Los industriales temen que reconozcan al gigante asiático como economía de mercado. "Perderíamos la capacidad de enfrentar la competencia desleal", afirman.

La Unión Industrial Argentina (UIA) advirtió a la canciller Susana Malcorra sobre las «implicancias negativa» de un eventual reconocimiento de China como economía de mercado, ya que en ese caso la Argentina perdería la «capacidad de enfrentar» la «competencia desleal» de ese país «y los derechos antidumping perderán todo sentido».

En una carta dirigida a Malcorra con la firma de su presidente, Adrián Kaufmann, y su secretario, Juan Carlos Sacco, la central fabril señaló que «la realidad de funcionamiento de la economía china muestra que la producción de bienes se realiza en condiciones que no pueden considerarse como de economía de mercado».

«Estos bienes son exportados a precios irrisoriamente bajos y en condiciones de competencia desleal», indicó la UIA. Para los industriales, «el problema de reconocer a China como economía de mercado está directamente vinculado con las disposiciones contenidas en el Protocolo de Adhesión de China a la Organización Mundial de Comercio (OMC), que se refieren al uso de las medidas antidumping respecto a las importaciones de ese país».

«Si el país importador reconoce unilateralmente a la República Popular China como economía de mercado antes que estén claramente presentes dichas condiciones, pierde esta capacidad de enfrentar esta competencia desleal y los derechos antidumping perderán todo sentido», manifestaron.

En el caso de que Argentina otorgue ese reconocimiento a favor de China, «se producirá un grave desvío del comercio de productos chinos hacia nuestro país», alertaron.

«El ingreso de estos bienes en condiciones de competencia desleal y precios artificialmente bajos, impactará de forma inmediata, y desde ya negativa, sobre el entramado productivo de la industria nacional y sobre los puestos de trabajo que lo sostienen», añadieron.

Kaufmann y Sacco le recordaron a Malcorra que «a partir del año 2003, China ha ido ganando participación aceleradamente en el total de las importaciones argentinas, pasando de 5,2% en 2003 a 19,7% en 2015».

«A su vez, mientras que el 75% de las exportaciones argentinas a China se concentró en poroto y aceite de soja, la totalidad de las importaciones argentinas desde ese país correspondió a manufacturas», resaltaron. En el final de la carta, los industriales, si bien reconocen «la importancia de China para numerosos sectores de la industria nacional y para la economía argentina en general», precisaron que «China no cumple todavía con los requisitos necesarios para ser considerada una economía de mercado, y que cualquier decisión en sentido contrario implicará consecuencias negativas para la economía y la industria argentinas que superarán ampliamente a los beneficios que se pudieran alcanzar con un eventual reconocimiento».

Archivado en: , , , , ,

 

 

7 pensamientos en “La UIA advierte a Malcorra sobre «los peligros de China»”

  1. Estos señores que se definen como industriales en realidad son parásitos que quieren que los consumidores compremos sus productos pedorros y que ellos vivan tranquilos sin preocuparse por ninguna competencia. Además conviene mencionar que desde hace décadas que le compramos a los chinos sus productos, pero con la abogada farsante en el gobierno no decían ni mu, y ahora la van de guapitos, señores…ajo y agua. Queremos comprar lo que queramos con nuestro dinero, basta de esta farsa de proteger a la industria nacional…

  2. Solo China «no cumple todavía con los requisitos necesarios para ser considerada una economía de mercado»?
    Claro, ningún país del primer mundo por ejemplo subsidia al Agro con miles de vueltas, es tan fácil exportar carnes a Europa, no hay cupos ni cuotas Hilton, o miel y cítricos a EE.UU., …
    Cada cual atiende su juego, y eso del Libre Mercado y la eliminación de barreras arancelarias es un cuentito de las épocas en que todavía eramos colonia, (bueno, en realidad nunca dejamos de serlo).

  3. «entramado productivo de la industria nacional» lo cambiaría por «entramado ensamblativo de la industria nacional» lo que la transforma en un virtual contrabando con moño. ACUERDO DE LIBRE COMERCIO así podemos ubicar lo que realmente producimos: productos de la tierra.

  4. Es hora de que la Argentina se transforma el un país serio. La sustitución de importaciones siempre fue un cuento chino y sirvió para beneficiar a estos pseudos industriales que se dedicaron a juntar la plata en pala. No es posible que un producto armado en un galpón de Tierra del Fuego, cueste 3 veces mas que uno simil proveniente del exterior. LIBRE COMERCIO YA!!!

  5. Miguel Angel
    La idea era buena, sólo eso, la idea, el problema es la «clase industrial» que tenemos y es allí falla todo.
    Con los beneficios de la promoción industrial, lo mismos era aplicable a otros Regímenes, como el de Industria Automotriz, la positiva idea base era la producción de bienes industriales con una cuota de integración incremental pactada.
    Estamos hablando de regímenes que comenzaron en los ’80. Claro, vencidos los plazos los vivillos fabricantes, seguían teniendo instalaciones que eran simples armaderos sin invertir un mango y con margenes de rentabilidad elevados.
    Ni la caja del producto se hacia acá.
    Cuando el Estado les obligaba a cumplir con la Ley de Promoción, amenazaban extorsivamente levantar campamento, y como decía una canción: «me tomo el buque , dejo en la calle a mil familias, y como un duque pongo las fábricas en Brasilia»).

    Hoy el Régimen Automotriz cumple 20 años, con ventajas inauditas, por ejemplo, el ciudadano de a pie es cautivo y no puede siquiera importar para sí mismo, y los precios de los vehículos, muchos de ellos traídos directamente armados desde el exterior, son altísimos.
    El resto es muy poco lo que se fabrica acá, te diría ni la bolsita de gel del desodorante del interior o las escobillas del limpiaparabrisas, como mucho y le cuesta a cada contribuyente un montón de dinero de sus impuestos destinados a los beneficios de ese Régimen.
    Lo mismo pasa con otros casos como lo de los celulares cuyo precio de venta final es elevadísimo e injustificable donde al hacer cuentas entre lo que paga de más el usuario final por un producto y lo que el contribuyente solventa indirectamente con sus impuestos los de estos regímenes no hay justificación alguna que lo avale.

Los comentarios están cerrados.