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24/01/2019

Cormillot: “Somos de los más gordos de América Latina”

Por Gustavo García* / El prestigioso médico, especializado en nutrición y en obesidad, estima que el 63% de los argentinos sufren de esta enfermedad.
Cormillot afirma que no hay educación para la salud ni en los medios ni en los colegios.

Ahora les voy a mostrar el consultorio detrás del consultorio”, dice el doctor Alberto Cormillot, y exhibe en un rincón la balanza que perteneció a Saddam Hussein y que él se trajo del Palacio de Tikrit, en Irak, tras dos semanas como voluntario en la Guerra del Golfo. También hay en las repisas decenas de libros de medicina en inglés, soldaditos, figuras de animales, una estrella de mar, botellas antiguas, peluches, un globo terráqueo, una pelota de beisbol, duendes, una pecera…

Pero antes de esto hubo una charla que discurrió por caminos diversos. Un ida y vuelta que puso sobre la mesa la poca atención que la salud pública le brinda a los trastornos del peso, el fracasado intento de sancionar la Ley de Obesidad y la singular experiencia de ser funcionario en esta Argentina de rumbo incierto.

Fortuna: Después de tanto pelear por la Ley de Obesidad, que no fue sancionada, ¿siente que igualmente se produjo un antes y un después en el abordaje del tema a nivel salud?

Cormillot: Definitivamente. La ley nunca salió pero en ese momento hubo como prenda de negociación que se pusiera a la obesidad en el Plan Médico Obligatorio, es decir que podía ser asistida. Pero no se incluyeron ningunas de las cosas que tenían que ver con prevención. De esto hace ya diez años.

Fortuna: ¿Qué intereses jugaron para que la ley no fuera sancionada?

Cormillot: A nadie le importaba que siguiera adelante. No hubo un complot, directamente a nadie le importaba. 

Fortuna: ¿Hay en la actualidad una toma de conciencia acerca de que la obesidad es una enfermedad y no solamente un asunto estético?

Cormillot: Sólo desde el discurso, nada más. En pocas personas hay una real conciencia. En la mayoría de los lugares adonde se atiende el tema, en obras sociales y prepagos, mandan a los pacientes a profesionales que se dedican a la nutrición pero no tienen ninguna formación en obesidad. Una cosa es la nutrición y otra el manejo de la obesidad. Esto implica controlar herramientas terapéuticas de enfermedades crónicas, manejo de grupo, educación, relación familiar, entrevista motivacional. El abordaje es multidisciplinario. La parte de la comida es importante, pero no lo más importante. El paciente ya sabe lo que tiene y no tiene que comer. Uno tiene que lograr que el paciente haga lo que no tiene ganas de hacer.

Fortuna: ¿Qué rol tienen las empresas de medicina prepaga en este tema?

Cormillot: No conozco los servicios que dan en todas las prepagas, pero en muchas los derivan a nutricionistas sin formación en obesidad. Porque como la formación no está especificada y no hay una especialización o una diplomatura, u horas dedicadas a validar esto, se vuelve más difuso.

Fortuna: ¿En los países desarrollados existe esta especialización?

Cormillot: No, lo que existe es que para poder ejercer una actividad la persona tiene que tener una determinada cantidad de créditos o de horas. Es interesante porque es la enfermedad más prevalente del mundo, después de las caries, probablemente. Se la ha naturalizado y se piensa que hay que decirle a los gorditos que coman un poco menos. Que se pongan las pilas y ya está. Bueno, no es así. Es una enfermedad crónica con muchas complicaciones, que resta 5 o 10 años de vida, que las envejece, que por arriba de determinado peso inactiva a las personas, las deja pasivas. La obesidad saca a la gente de la vida social, laboral y afectiva, en algunos casos. 

Fortuna: ¿Cuál es el enfoque desde la Salud Pública y su red de hospitales? ¿Se ve algo distinto?

Cormillot: No. En este momento la salud pública tiene como único foco en este tema el cambiar el etiquetado de los alimentos. Hay un mono foco. Como si el etiquetado fuera a modificar el tema de la obesidad en la Argentina. No hay foco en educar, en poner bebederos en las escuelas, en limitar lo que se vende en los kioscos de los colegios. No hay foco en facilitar el consumo de alimentos más saludables.

Fortuna: ¿Se habla del costo de la obesidad?

Cormillot: En otros países sí, no en el nuestro. Hay países en los cuales el costo de la obesidad oscila entre el 5 y el 10% de todo el presupuesto en salud. Después está el fenomenal costo para la salud y el sistema económico que generan los médicos que dan pastillas, los pastilleros. Recorren los pueblos, cobran una consulta económica y mandan recetas de una sola farmacia. Trabajan en banda. Luego la farmacia envía los medicamentos con el precio por triplicado. Es una estafa económica y de salud. Les ponen nombres raros a los medicamentos para que la gente no sepa lo que está tomando, nombres de fantasía, pero son diuréticos, laxantes, tiroides, anfetaminas y sedantes.

Fortuna: ¿Se triplicó el nivel de obesidad en la Argentina en los últimos años?

Cormillot: Es muy posible que sea así. Tenemos estadísticas de 2005, 2009 y 2013. Y ahora se está haciendo en el Ministerio de Salud la de 2018. Los porcentajes fueron 49%, 53% y 58%, respectivamente. Estimo que ahora estaremos en el 63% de la población.

Fortuna: ¿Argentina acompaña una tendencia mundial?

Cormillot: Estamos acompañando una tendencia mundial, pero somos de los más gordos de Latinoamérica. 

Fortuna: ¿El incremento tiene que ver con haber importado cierta matriz alimentaria de comida chatarra?

Cormillot: No es solamente eso. También pasa por las comidas de los bares y lo que se come en el trabajo. El sedentarismo juega un 20%. La alimentación juega un rol del 80%. Después en distintos grados está la actividad física, los medicamentos, la falta de sueño, el dejar el cigarrillo, el embarazo, el estrés y la depresión.

Fortuna: La sociedad come alimentos más calóricos que hace 50 años.

Cormillot: Sí. La realidad es que lo que más ha cambiado en estos tiempos es la comida. La gente dejó de hacer comida casera, y no es que la comida casera fuera necesariamente adelgazante, lo que ocurre es que mamá sabía la porción que comía cada uno. Y si eso lo maneja, en cambio, el señor del delivery que compite con el otro delivery, y trata cada uno de dar una porción mayor para captar al cliente…

Fortuna: Si la tendencia es global, ¿qué hace que en la Argentina los porcentajes sean más elevados que en la región?

Cormillot: Nuestro país tiene una serie de características que lo hace distinto al resto del mundo, la mayoría de ellas malas. Argentina, a diferencia de otros países, tiene islas de conocimiento, de producción intelectual y profesional que son únicas. Pero entre esas islas hay un mar de ignorancia, de creencias, de alguien me dijo… Alguien dijo que no hay que tomar leche o comer harinas. Es el colmo de la estupidez. Dicen: el ser humano es el único ser que consume leche de otra especie. Cualquier persona ha visto a un gato tomando leche, así que eso ya echa por tierra esa afirmación.

Fortuna: Pasamos de un extremo al otro. El alimento saludable es, 20 años después, considerado dañino…

Cormillot: Rompe con todas las reglas del sentido común. Ocurre que las religiones han perdido fuerza y los partidos políticos también. Ya no hay unidades básicas ni comités. La gente no tiene causas, y las busca. Y los que son más frágiles intelectualmente apelan a causas a las que defienden con tanto o más entusiasmo cuanto más tengan lesionado su sistema del lóbulo frontal.

Fortuna: ¿Aquí entra el fanatismo vegetariano o vegano?

Cormillot: Acá hay que diferenciar. Uno puede ser vegetariano o vegano porque tiene una teoría. Si está bien entrenado, puede ser. El asunto es cuando hacen catequesis. Ahí se entra en una especie de delirio, cuando se piensa que los deseos de uno deben ser cumplidos por todos los demás. Y así empiezan los ataques a las carnicerías.

Fortuna: ¿Fallamos en educar para la salud?

Cormillot: No hay educación. Ni en los medios, ni en los colegios. En Irlanda las escuelas tienen una materia que se llama Home Economics, donde les enseñan a los chicos qué cosas tienen que comer. Somos un país muy subdesarrollado. ¿Cómo puede haber tanta materia gris en algunas islas y, al mismo tiempo, tanto barrabrava? A mí me ha llegado a decir el presidente de una obra social: ‘¿y yo como convenzo al directorio de que lo que usted trata no es una cosa estética?’

Fortuna: Después de tantos años de trabajo y difusión, ¿cree que su mensaje ha llegado a buen puerto?

Cormillot: Yo siento que ha llegado a muchos lados. Presenté el proyecto de Ley de Obesidad, logré instalar el debate sobre la cirugía bariátrica. 

Fortuna: ¿Qué balance hace de su paso por la función pública?

Cormillot: Yo tuve tres pasos por la función pública. Los tres pasos tienen una conclusión en común: que sean del signo político que sean los gobiernos, en general la salud no les interesa. 

Fortuna: ¿Qué opina de la decisión gubernamental de no contar con Ministerio de Salud y degradarlo a Secretaría?

Cormillot: Me parece rara, pero tiene una lógica. La lógica es que Salud y Acción Social convienen que vayan juntos porque se sabe entonces dónde están las necesidades y cómo asignar los recursos para la atención. El asunto es cuánto poder, cuánto presupuesto tienen y cómo lo usan. Se puede ser secretario, pero si tiene presupuesto, poder y políticas puede funcionar. Lo que yo no sé es hasta dónde la persona que hace acción social sabe de salud como para estar arriba de todo.

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11 pensamientos en “Cormillot: “Somos de los más gordos de América Latina””

  1. SI SR?
    ES UN FLAGELO LA GORDURA EN BS AS POR LQO QUE SE VE
    NO SE DE QTRAS PROVINCIAS

    DAN LASTIMA ESAS GORDAS con CALZAS

    NIÑOS y NIÑAS GORDAS

    TENDRÍAMOS QUE PASAR HAMBRUNAS COMO LOS VENEZOLANAS/OS?

    ESE PRESIDENTE QUE APENAS TERMINO LA SECUNDARIA y ERA CHOFER DE ÓMNIBUS

    Y Todos con esos celulares colgados a la oreja

  2. Asi baje yo 25 kg

    De la misma forma, que deje el cigarrillo comencé el régimen. Sabia que todo lo que le complicara la vida a terceros o a mí. por precio, por trabajo o por sacrifico, iba a ser más duro. La conclusión fue que debía bajar la ingesta diaria a tal punto que de acuerdo a mi actividad (casi nula) tendría que consumir menos calorías que las que antes, independientemente de la calidad. El razonamiento simple era que a cualquier animal que se le diese menos calorías que las que necesita, baja de peso. Siendo el hombre otra especie de animal, debería suceder lo mismo. Una vez logrado el objetivo debería comer solo lo necesario para mantenerme

    Como pilotear la mente

    La forma de asumirlo es que la comida no debe ser parte de un regodeo psíquico, como tampoco el cigarrillo, la bebida y otras adicciones. Como lo que hay dentro de mis apetencias, y si no, por lo que fuere una o dos frutas y listo, sobre todo por la noche donde la cena tal cual la conocía no existe y si tengo que salir a comer afuera, al día siguiente regulo las cantidades

    El primer mes

    Al principio no sabía cuántas calorías diarias consumía, por lo tanto deje de cenar y solo tomaba un vaso grande de yogurt descremado y una manzana por las noches. Otras veces la manzana la suplía por una buena ensalada. Como ambas llenan, y además me gustan, no me costó. Si por las noches cuando dormía tuve un poco más frio que lo habitual, seguramente cuando “el reloj circadiano” manejaba las diferentes funciones. Dormía menos horas despertándome por la madrugada descansado Ambas vicisitudes eran bien solucionables. Al medio día comía de todo, pero buscado dentro de lo que había, lo que más llenaba y menos calorías tenían, no pedía comida especial, ni como postres y lo dulce no me tientan. Tampoco uso azúcar desde hace décadas. No tengo balanza, así que durante el primer mes solo me daba cuenta por los agujeros del cinturón

    ¿Cuántas calorías necesitaba?

    Estimando lo que estaba comiendo por día en forma aproximada, llegue a la conclusión que eran entre 1200 y 1400 calorías. Si con ello bajaba 2 kg en un mes la conclusión fue que con 400 calorías menos de las que yo necesito, siendo sedentario seguiría bajando . Luego lei que esas cifras (400 calorías diarias de menos) era aproximadamente un estándar para bajar 2 kg. mensuales. Pasaron 10 meses y baje 16 kg. Ya voy por los 23 kg después de dos años No le complique la vida nadie cambiado los hábitos hogareños, no extrañe, nada en especial ni siquiera me acorde de comidas ricas como me sucedió hace años con los cigarrillos de buen tabaco

    Comiendo afuera

    Si salgo a comer afuera y me paso, o si tomo alguna bebida o postre que sume calorías, trato de compensar al día siguiente o en la semana bajando el tamaño de las porciones y suplementándolo con ensaladas que como todos los días Por las dudas tomo “Supradin” (vitaminas y minerales) discretamente ante la posibilidad que me falten

    Una digresión

    El primer consejo es que recurran al médico, y consulten hasta donde pueden llegar, que yo lo haga no significa que deban hacerlo. Cada persona necesita según su organismo, edad y actividad, un régimen de calórico distinto, Resulta importante conocerlo para estimar el punto de equilibrio personal Lo más importante es hacer “el clic” para todo en la vida, incluso para los logros. Si esto no es posible, antes consulte a un psiquiatra o psicólogo, porque no todos manejan su freno límbico de la misma forma. Sería mucho más fácil que me trajesen un menú ya balanceado en calorías dentro de mis apetencias, eso no me es posible, por metodología y por costo. Estar pendientes del sacrifico que requiere comer menos o comidas especiales, no es una buena forma de seguirla en el tiempo. Tampoco convertirse en alquimista de la cocina con recetas magistrales. Muchos me dicen que fuerza de voluntad, ¿cómo haces? Les cuento que no me esfuerzo nada, habida cuenta que no hay marcha atrás, así será la forma de alimentarme hacia adelante, no tengo espacio psíquico, ni físico para seguir como estaba, tampoco los años sin que a la larga esos kg. de mas, no afecten la salud

  3. Es una cuestión de alimentación desequilibrada, las personas humildes solo comen hidratos de carbono, pan, pizzas, y grasas..fiambres , salame , mortadela…y nada de frutas o verduras…

  4. Pocas veces he leído un comentario tan directo y claro como el de Pepe. Cuenta su experiencia en primera persona y no intenta ser maestro de nadie. Gracias por compartirla y tomarse todo ese tiempo por los demás, eso lo hace un buen hombre.

  5. ARIEL 3

    ESOS ALIMENTOS SON MUY COSTOSOS

    Comer una hamburguesa ???

    En mis 76 años jamás he COMPRADO UNA HAMBUERGUESA ni nunca ir a comer afuera .

    TAMPOCO PIZZAS MENOS EMPANADAS

  6. Es por efecto de la CRISIS 😃😄😀

    La gente come más porque tiene plata para comprar comida

    En Venezuela corren la :
    Coneja

    Los que comen y visten bien son los de las fuerzas armadas y sus familias

  7. CORMILLOT

    VIste como bajaron de peso en VENEZUELA ?
    UN PAÍS CAÍDO EN DESGRACIA
    ERA EL MÁS ADELANTADO DE AMÉRICA DEL SUR
    EN TIEMPOS DE MUCHO INGRESO POR EL CRUDO A MÁS DE USD 100 el barril

    LOS PRODUCTORES AGRÍCOLAS
    YO NO SE PORQUE MOTIVO DEJARON DE CULTIVAR
    SUS TIERRAS

    HUGO CHÁVEZ EXPROPIO LAS TIERRAS

    Y NADIE FUE A DOBLAR EL LOMO PARA CULTIVAR

    EL SUELO ESTÁ BAJO Y HAY QUE DOBLARSE PARA LLEGAR

    VENEZUELA IMPORTABA TODO DE EE.UU CANADA AUSTRALIA EUROPA RUSIA CHINA COLOMBIA BOLIVIA
    NO PUEDEN ENTRAR EN VENEZUELA NUESTRAS CARNES POR LA AFTOSA DE ARGENTINA

    LAS PREPADERAS VENEZOLANAS ESTÁN LIBRES DE VACA LOCA Y DE AFTOSA

    EL BARRIL De CRUDO ESTA BAJO el precio

    VENEZUELA SIGUE SIENDO UN PAÍS RICO

    FLOTA EN CRUDO

  8. CORMILLOT
    POR NUESTRA EDAD PASAMOS LA TREMENDA EXPERIENCIA DE CON LA DEMOCRACIA SE EDUCA SE VIVE SE COME se estudia se TRABAJA

    EMPEZO la locura CON UNA EXTRAÑA MONEDA UN AUDTRAL VALIENDO UN DOLAR VEIENTE CENTAVOS

    YA SABES CÓMO TERMINAMOS CON UN SUELDO DE USD 10 por mes

    UN PAÍS PRODUCTOR DE COMIDA Y NO TENÍAMOS PLATA PARA COMPRAR COMIDA

    Y HOY CO PRAMOS MENOS CADA DÍA MENOS COMIDA NO NOS ALCABZA LA PLATA
    EL GOBIERNO LO SOLUCIONA PONIENDO MERCADITOS MUNICIPALES

    EN MI BARRIO!!!! EN TU BARRIO !!!

    UN DESPLIEGUE DE GASTO MUNICIPAL y PROVINCIAL ( la VIDAL ) ( CON NUESTROS ABL Y RENTAS ) PARA PONER A LOS FERIANTES EN SUS PUESTOS

    Y A DA POR ASIA EL SR PRESIDENTE CONTANDO LAS BONDADES DE NUESTRA PAMPAS

    QUE SOMOS GRANERO Y SUPERMERCADO MEJOR HIPERMERCADO DEL MUNDO

  9. que estamos mas gordos pero ser el mas gordo de america no.. este nunca fue a mejico Brasil Bolivia chile. bue es el negocio de el aparte de mentiroso

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