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De alfajores fantasma a pizzas de terror, cómo Halloween transforma la oferta gastronómica

Panaderías, pastelerías y chocolaterías se suman a una celebración que gana popularidad y abre nuevas oportunidades comerciales.

Torta Halloween. Foto: Puratos

Halloween está ganando cada vez más espacio en la Argentina. Hoy en día no son solo las empresas de golosinas quienes planifican nuevos lanzamientos de productos, panaderías, pastelerías y chocolaterías también adoptan por unos días una estética diferente, poblada de fantasmas, monstruos y colores intensos. 

El fenómeno está respaldado por un consumidor más dispuesto a explorar. De acuerdo con los datos relevados por la compañía, el 60% de los argentinos afirma que le gustaría probar sabores exóticos de otras partes del mundo. Esa apertura permite sumar ingredientes novedosos e influencias de diferentes culturas, además de ensayar combinaciones que inicialmente pueden resultar inesperadas, pero ofrecen experiencias de sabor diferentes.

Las empresas argentinas ven Halloween como una oportunidad para exportar

Sin embargo, innovar no significa abandonar todo aquello que el consumidor conoce, según Taste Tomorrow, el estudio global que Puratos, el 71% de los argentinos valora encontrar un elemento familiar cuando prueba un nuevo tipo de comida. Esa convivencia entre novedad y reconocimiento resulta especialmente relevante para Halloween: un sabor conocido puede presentarse con otra forma, otro color o una textura diferente y generar sorpresa sin volverse completamente ajeno.

La mousse de calabaza sintetiza esa lógica al incorporar un ingrediente directamente asociado con el imaginario de la celebración. Algo similar ocurre con los alfajores de Halloween, la torta de chocolate fantasma o el muffin monstruoso plant based. Son preparaciones reconocibles que se reinventan desde la apariencia y convierten el momento de comer en una experiencia con una cuota de juego.

La imagen, de hecho, tiene una incidencia directa en la elección. Para el 70% de los consumidores, la apariencia de los alimentos influye en cuán apetecibles resultan, una tendencia que se profundizó desde 2023. En una fecha dominada por disfraces y escenografías, el producto también asume un papel visual: primero debe llamar la atención y después conquistar por el sabor.

Pero la idea puede ir más allá de la pastelería y el chocolate. Así aparecen propuestas como una pizza de masa madre “de miedo”, una ciabatta negra “de terror”, un pan fougasse de aceituna verde fantasmal y mini pancitos proteicos convertidos en pulpos hambrientos. Las texturas completan la experiencia. Los consumidores buscan productos horneados que combinen indulgencia con contrastes capaces de renovar preparaciones familiares. Una consistencia suave, por ejemplo, puede convivir con otra que aporte sorpresa en cada bocado y haga que el atractivo visual tenga continuidad al probarlo.

Para los negocios del sector, la oportunidad está en convertir la fecha en una pequeña experiencia dentro del local: elegir algunos productos, darles una identidad reconocible de Halloween y exhibirlos de manera que inviten a llevarlos en el momento. Así, la celebración puede sumar ventas que el cliente no había planificado y darle una nueva ocasión para volver.

RM