Fundada por Belén Horat, la marca argentina apuesta por fórmulas “clean” y estándares internacionales para transformar el vínculo de las niñas con el cuidado de la piel. Planes de expansión, modelo de negocios y el desafío de certificar a nivel global.
Creada por Belén Horat, emprendedora y desarrolladora de productos cosméticos, pero sobre todo madre de tres hijas y tercera generación de una familia con amplia trayectoria en el sector, GlowUP SkinLove nació en Buenos Aires impulsada por una necesidad que cruzaba la frontera entre lo personal y lo comercial. En un mercado saturado de productos masivos y fórmulas orientadas netamente a combatir imperfecciones, Horat detectó un vacío: no existían opciones seguras, positivas y diseñadas específicamente para las más chicas.
“Como desarrolladora de productos cosméticos, primero me pasó ver que no había nada para pre-adolescentes y adolescentes en el mercado que les hable, que les dé un mensaje y que haga productos seguros”, afirma Belén. Su objetivo fue fusionar su herencia familiar e industrial con su visión como coach ontológica para promover hábitos de autocuidado desde una edad temprana. “Quise como mujer que mis hijas tengan un vínculo positivo con su imagen, con el autocuidado, con ellas mismas, y aprovechar esta movida de que estamos todas interesadas en skincare para que haya algo realmente positivo a largo plazo para ellas”.
La materialización de este proyecto implicó un arduo proceso de investigación y desarrollo. Horat apostó por elevar la vara del mercado local introduciendo la cosmética internacionalmente conocida como "clean", caracterizada por ser libre de tóxicos, posibles cancerígenos y disruptores endocrinos. Al enfrentarse a la falta de ciertos insumos a nivel nacional, la empresa trabajó codo a codo con proveedores y una farmacéutica especializada para crear fórmulas de avanzada, compuestas en más del 98% por ingredientes naturales.
“Ahí se mezclaba mucho más mi parte personal que la de negocios, porque no estaba buscando lo más rentable, sino que era una mamá desarrollando un producto para su hija”, confiesa la empresaria sobre la etapa inicial de formulación. “Pensando en ella no pensaba solamente en la piel, pensaba en su sistema endocrino, en su crecimiento, en su barrera cutánea, en su microbioma”, agrega.
Segmentación y modelo de negocios
GlowUp SkinLove divide estratégicamente su oferta en dos grandes nichos. Para las preadolescentes (8 a 13 años), la línea tiene un perfil lúdico y sensorial, con espumas, brumas y cremas livianas, enfocado en la creación del hábito de higiene. Para las adolescentes (13 a 17 años), el portfolio aborda los cambios hormonales con un enfoque integral y disruptivo. En lugar de promover la clásica lucha contra el acné, el mensaje es buscar el equilibrio y proteger la barrera cutánea.
A nivel comercial, la marca transita una primera etapa de conocimiento en el mercado. Actualmente, canaliza sus ventas a través de su plataforma de e-commerce, un canal que Horat describe como de "100% aprendizaje" al tener que comunicar un concepto que va más allá de la simple hidratación. Sin embargo, el plan de expansión omnicanal ya está en marcha. GlowUp SkinLove esquiva las góndolas masivas. “Nuestros productos desde el origen no fueron pensados para una venta masiva. Los márgenes no nos dan para entrar a supermercados con ofertas del 50% off”, explica. Hoy, la estrategia de distribución física se apoya en alianzas con cosmetólogas y avanza hacia una red de farmacias y perfumerías en todo el país, preparándose además para su primer desembarco internacional en Uruguay.
El futuro: cuerpo, mente y certificación global
Hacia adelante, el horizonte de la compañía incluye un hito clave de calidad: la certificación del Environmental Working Group (EWG) de Estados Unidos. Este sello de extrema exigencia técnica respaldará internacionalmente la pureza de sus fórmulas frente a las grandes marcas competidoras, validando la ausencia de componentes irritantes o tóxicos.
En paralelo, el roadmap de innovación contempla el inminente lanzamiento de una línea de cuidado corporal. Para Horat, esta nueva categoría trasciende la estética para meterse de lleno en la salud emocional. “A través del cuidado de la piel, nosotras nos brindamos amor a nosotras mismas y eso refuerza nuestra autoestima”, reflexiona. Trabajando en conjunto con terapeutas, el objetivo a largo plazo de la marca es que estas rutinas operen como una herramienta de prevención frente a trastornos alimenticios y problemáticas de imagen, consolidando a GlowUp SkinLove como un negocio rentable, pero, sobre todo, como un agente de impacto positivo en las nuevas generaciones.