Feedback Spread lanzó Simulation LAB, un producto que combina teoría, estrategia y un simulacro de crisis en tiempo real, diseñado para entrenar a equipos corporativos frente a escenarios críticos en contextos reales.
Ninguna empresa está exenta de tener una crisis. Y no hablamos de crisis internas generadas por falta de ventas, implementar una estrategia equivocada o lanzar al mercado un producto sin éxito. Estamos hablando de crisis corporativas serias, que impactan de lleno en la reputación de la compañía puertas para afuera.
En este contexto, Feedback Spread presentó Simulation LAB, un producto inédito que combina teoría, estrategia y un simulacro de crisis en tiempo real, diseñado para entrenar a equipos corporativos frente a escenarios críticos con un nivel de realismo nunca antes visto.
El desarrollo integra inteligencia artificial aplicada a la comunicación para recrear estímulos visuales, auditivos y contextuales que evolucionan en función de las decisiones que los participantes toman durante el ejercicio. De esta manera, cada simulacro se transforma en una experiencia dinámica, inmersiva y personalizada, donde las variables cambian minuto a minuto, como en una crisis real.
Simulation LAB está orientado a compañías y organismos que buscan fortalecer sus capacidades de gestión de crisis, mejorar la coordinación interna y afinar su respuesta comunicacional ante situaciones de alta exposición pública y riesgo reputacional.
Detrás de esa experiencia no hay un guión cerrado, sino un motor que interpreta cada decisión del equipo en tiempo real y redefine el rumbo del ejercicio en consecuencia. Según cómo avanza la simulación, la inteligencia artificial puede convertirse en periodista, en regulador o en audiencia, y responde de acuerdo con lo que fue ocurriendo a lo largo de la sesión. Así, el desenlace de cada simulacro depende genuinamente de cómo actúa el equipo, y no de un final pregrabado.
Para lograr ese nivel de realismo, Simulation LAB combina distintas tecnologías: modelos de lenguaje que sostienen la narrativa del ejercicio, herramientas de generación de audio que recrean voces en tiempo real y modelos de video sintético que permiten reconstruir situaciones de alta exposición pública. Todo esto corre sobre entornos corporativos de inteligencia artificial, sin recurrir a versiones públicas, y bajo un esquema de privacidad por diseño que anonimiza la información y la elimina al finalizar cada ejercicio.
“Simulation LAB surge de una necesidad real: ayudar a las organizaciones a prepararse mejor frente a escenarios de alta complejidad. Gracias al uso de inteligencia artificial, logramos construir un entorno que replica la presión, la incertidumbre y la velocidad con la que se desarrollan las crisis en el mundo actual”, señaló Federico Spitznagel, Managing Director de FEEDBACK SPREAD. “Este producto nos permite combinar expertise, tecnología, estrategia y aprendizaje en un mismo espacio, para que las compañías puedan anticiparse, actuar con criterio, actualizar de manera concreta y vigente protocolos de crisis y fortalecer su comunicación ante lo inesperado”.
El programa propone una instancia integral que abarca desde el diagnóstico y diseño de escenarios basados en el contexto reputacional de cada marca, hasta la simulación en tiempo real de crisis que involucran múltiples públicos y variables: medios de comunicación, redes sociales, audiencias clave y stakeholders estratégicos, con recursos audiovisuales generados por inteligencia artificial, capaces de recrear la tensión y el dinamismo de una crisis auténtica. Finalmente, la experiencia culmina con una etapa de evaluación y feedback personalizado, a cargo de especialistas en manejo de crisis y reputación.
Con esta propuesta, Feedback Spread se consolida como agencia pionera en la aplicación de inteligencia artificial a la formación corporativa y la simulación de crisis, reforzando su posicionamiento como referente en innovación estratégica dentro de la industria.
La compañía ya trabaja en el próximo paso: una versión de Simulation LAB como software as a service, pensada para que las empresas puedan autoadministrar sus propios entrenamientos y escalar la formación a más equipos dentro de la organización.