Mientras la IA avanza en las empresas, escalarla sigue siendo el principal desafío

Siete de 10 empresas declara tener IA activa en sus organizaciones, aunque solo una minoría alcanzó una etapa de integración a escala. El estudio Tech Pulse LATAM 2026 de Tivit identifica desafíos en gobernanza de IA generativa, ciberseguridad y soberanía de datos.

Redacción Fortuna

La adopción de inteligencia artificial avanza en las organizaciones de América Latina, pero convertir la experimentación en resultados sostenibles continúa siendo uno de los principales desafíos de la transformación digital. Así lo señala Tech Pulse LATAM 2026, un sondeo de tendencias ejecutivas realizado por TIVIT AlmaViva Group que analiza cómo las empresas están abordando la inteligencia artificial (IA), la nube, la ciberseguridad y la soberanía de datos. 

El relevamiento, realizado entre el 15 de agosto y el 15 de septiembre de 2026, reunió respuestas de líderes y profesionales de distintos sectores en cinco mercados principales: Chile, Colombia, Perú, Argentina y México. El 77,4% de los participantes corresponde a perfiles C-Level, directivos o de liderazgo tecnológico y de datos. 

Uno de los principales hallazgos es la distancia entre adoptar IA y llevarla a escala. El 67,9% de los encuestados declara tener IA activa en sus organizaciones, pero solo el 17,9% señala que ya está integrada en procesos clave o forma parte central de su estrategia. En contraste, el 50% se encuentra en la etapa de pilotos o proyectos puntuales y el 20,8% continúa evaluando casos de uso sin implementación activa. 

“Los hallazgos muestran que el desafío de las organizaciones no consiste únicamente en incorporar nuevas tecnologías, sino en integrarlas en sus operaciones, establecer mecanismos de gobierno y desarrollar las capacidades necesarias para obtener resultados sostenibles”, afirma Sergio Andrés Aguas Murillo, arquitecto de Aplicaciones IA. 

Gobernar la IA generativa, otro desafío para las empresas 

La expansión de la IA generativa también plantea la necesidad de establecer políticas, herramientas y criterios de uso seguro. El 55,66% de la muestra reporta algún nivel de gobernanza formal, mientras que el 40,57% declara utilizar estas herramientas de manera informal e individual, sin supervisión ni políticas explícitas. 

Entre las organizaciones que avanzaron en su formalización, el 25,47% cuenta con políticas claras de uso seguro y ética de la información, y el 23,59% proporciona herramientas corporativas con capacitación formal. 

Los resultados muestran que el acceso a la tecnología no necesariamente está acompañado por las mismas capacidades para gestionar los riesgos asociados con el uso de información, los permisos de acceso y la trazabilidad. 

Cloud y soberanía de datos: decisiones cada vez más vinculadas 

En materia de infraestructura, el modelo de nube híbrida es el más frecuente entre las respuestas, con el 29,25%, seguido por las arquitecturas on-premise (22,64%) y la nube pública internacional (19,81%).

En paralelo, el 44,34% de los participantes declara aplicar prácticas activas de soberanía de datos. Otro 46,23% reporta un enfoque centrado en el cumplimiento regulatorio básico, mientras que el 9,43% depende de las configuraciones predeterminadas de su proveedor. 

Estos resultados reflejan que las decisiones sobre infraestructura no se limitan a la adopción de servicios cloud: también involucran el control, la ubicación y la gestión de los datos. 

Ciberseguridad y continuidad operativa 

El sondeo identifica oportunidades de mejora en la madurez de las estrategias de seguridad. El 35,85% de los encuestados ubica a su organización en niveles avanzados o proactivos de ciberseguridad, mientras que el 33,96% declara un nivel intermedio. 

En cuanto a la continuidad operativa, el 60,38% afirma que su organización puede recuperar la operación en menos de 12 horas. Sin embargo, el 39,62% restante reporta tiempos de recuperación de 12 horas o más. 

La combinación de estos indicadores pone de relieve la importancia de abordar la seguridad, la preparación ante incidentes y la recuperación operativa como parte de una misma estrategia. 

Los obstáculos para ejecutar la transformación digital 

Los sistemas heredados y los problemas de integración, junto con las limitaciones presupuestarias y de priorización, aparecen como las barreras más mencionadas para avanzar en la transformación digital, con aproximadamente el 23,6% de las respuestas en cada categoría. 

La cultura organizacional y la resistencia al cambio, así como la falta de una estrategia digital definida, también figuran entre los obstáculos relevantes, con el 18,87% cada una. 

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