El China Zorrilla, el buque eléctrico más grande del mundo, se cargará con tecnología fabricada en Argentina

El ferry que conecta Buenos Aires con Colonia, utilizará ocho transformadores diseñados y fabricados por CAT Miron en General Rodríguez.

Redacción Fortuna

El China Zorrilla, el ferry 100% eléctrico más grande del mundo, tendrá tecnología argentina para recargar sus baterías en cada cruce del Río de la Plata. La empresa CAT Miron diseñó y fabricó ocho transformadores especiales en su planta de General Rodríguez, provincia de Buenos Aires, para alimentar el sistema de carga rápida del buque que conectará Buenos Aires con Colonia del Sacramento.

Cabe señalar que el barco necesita reponer una parte importante de la energía de sus baterías durante los 80 minutos que dura el recambio de pasajeros y vehículos en cada terminal. Para hacerlo posible, fue necesario desarrollar infraestructura energética de alta potencia en ambas orillas, en coordinación con EDESUR en Buenos Aires y UTE en Colonia.

Construido por el astillero australiano Incat, el China Zorrilla mide 130 metros de eslora y tiene capacidad para transportar 2.100 pasajeros y 225 vehículos. Su sistema de propulsión cuenta con ocho motores eléctricos que suman 19,2 megavatios (MW), mientras que sus baterías superan los 40 megavatios hora (MWh).

El proyecto, que incluyó el ferry y la modernización de las terminales portuarias, demandó una inversión total aproximada de US$200 millones. El buque llegó al Río de la Plata en septiembre, después de recorrer más de 15.000 kilómetros desde Tasmania.

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Cómo son los transformadores argentinos que permiten cargar el ferry eléctrico

Los ocho transformadores fabricados por CAT Miron son parte de la infraestructura que hace posible la recarga rápida del buque. Cada terminal cuenta con cuatro equipos de 4.820 kilovoltamperios (kVA), que suman casi 39 megavoltamperios (MVA) de potencia instalada entre ambas estaciones. A ellos se agregan transformadores destinados a los servicios auxiliares de los sistemas eléctricos.

Los equipos reciben energía de las redes de media tensión -13,2 kilovoltios en Buenos Aires y 31,5 kilovoltios en Colonia- y la adaptan a los niveles de baja tensión que requieren los cargadores desarrollados por la firma finlandesa Wärtsilä.

El funcionamiento exige prestaciones específicas. Cada vez que el ferry llega a puerto, los transformadores deben pasar del reposo a entregar su potencia máxima en menos de 80 segundos, mantenerla durante la recarga y repetir el ciclo varias veces al día.

Por eso, no se trata de equipos estándar. El diseño tuvo que contemplar tanto las exigencias de la carga rápida como las condiciones de operación de las terminales portuarias.

transformadores fabricados por CAT Miron
Transformadores fabricados por CAT Miron.

Una solución sin aceite para operar junto al Río de la Plata

La ubicación de las estaciones también condicionó el desarrollo. La cercanía al agua y la circulación de pasajeros llevaron a optar por transformadores secos encapsulados en resina epoxi, en lugar de equipos refrigerados en aceite.

Este tipo de tecnología elimina el riesgo de derrames de aceite y reduce los riesgos asociados a incendios. Además, el encapsulado protege los bobinados de la humedad y de las condiciones climáticas propias del entorno ribereño, y permite soportar los ciclos repetidos de carga rápida.

Los transformadores fueron instalados en gabinetes especiales para intemperie, desarrollados para facilitar el traslado y la maniobra en los espacios reducidos de las terminales. El proyecto requirió diseñar módulos específicos y coordinar su montaje con los distintos participantes de la obra.

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CAT Miron fabricó los equipos en Argentina

El desarrollo y la fabricación se realizaron íntegramente en el país. El cálculo electromagnético, el bobinado, el encapsulado en resina, el ensamblaje final y los ensayos de aceptación en fábrica se llevaron adelante en la planta de CAT Miron en General Rodríguez.

“Que el primer barco eléctrico de este porte, el más grande del mundo, vaya a cargar sus baterías con transformadores diseñados y fabricados en nuestra planta por argentinos es un orgullo inconmensurable para todo nuestro equipo”, señaló Marcelo Miron, presidente de CAT Miron.

El ejecutivo destacó las exigencias técnicas del proyecto y agradeció a Buquebus por la confianza para participar en una obra de esa magnitud.

“La electromovilidad y las energías limpias van a cambiar la forma en que nos movemos, y la industria nacional está preparada para acompañar ese cambio”, agregó.

Por su parte, Juan Carlos López Mena, fundador de Buquebus, explicó que la apuesta por esta tecnología respondió a la decisión de comenzar a construir hoy el futuro del transporte. Una parte de esa transformación, que permitirá unir Buenos Aires y Colonia sin utilizar combustibles fósiles durante la navegación, también involucró a la industria argentina.

RM