Por qué una menor dependencia de las pantallas definirá la próxima etapa de la tecnología

Cómo está cambiando la forma en que se diseñan los productos tech a partir de la fatiga digital y el deseo de escapar de la hiperconectividad.

Jorge Teyssandier*

A medida que las experiencias digitales se integran cada vez más en nuestra vida cotidiana, muchas personas han comenzado a experimentar fatiga digital o el deseo de escapar de la hiperconectividad. Esta creciente tensión está impulsando un cambio en la forma en que se diseñan los productos tech.

Cuando las pantallas interrumpen la experiencia

Imaginemos a un padre y a su hija pequeña yendo a ver un partido de fútbol. Para ellos, es un momento para compartir en familia. Cualquier cosa que los aleje de ese instante se convierte en una interrupción, y el simple hecho de sacar el teléfono para mostrar el ticket para ingresar al estadio puede convertirse en la puerta de entrada a revisar mensajes de trabajo, notificaciones de redes sociales y alertas de noticias.

¿Cómo pueden las personas desprenderse de los dispositivos sin perder la comodidad de no tener que llevar una entrada impresa como en los años noventa? La respuesta a esta pregunta es el origen del concepto de Tecnología Ambiental (Ambient Technology): soluciones invisibles que, en este caso, utilizan reconocimiento facial para acceder a recintos o gestionar pagos en una tienda. No se trata de ciencia ficción; ya existen estadios que la están implementando.

Además de ser respetuoso con los focos de la atención de los usuarios, este tipo de soluciones también pueden enfocarse en respetar el uso de su tiempo. Los hoteles están incorporando tecnología UWB (Ultra-Wideband), que permite a los huéspedes hacer check-in mediante un enlace y habilitar una llave digital encriptada que funciona por proximidad. Al acercar el teléfono, la cerradura se abre en una experiencia completamente manos libres.

La implementación de un sistema ambiental requiere cuatro pasos conocidos como el modelo SCAN: Sense (Detectar), Contextualize (Contextualizar), Anticipate (Anticipar) y Nudge (Impulsar). El resultado final puede variar enormemente según el caso de uso.

Esto ya está ocurriendo en distintas industrias

Tomemos otro ejemplo cotidiano: diversos estudios muestran que el tiempo adicional que los médicos dedican a tomar notas después de cada consulta es una de las causas del agotamiento profesional o burnout. Esto se representa de manera interesante y ficticia en la serie de televisión The Pitt. La sensorización de los entornos permite convertir las conversaciones con el especialista en borradores estructurados de notas clínicas. Luego, el médico supervisa y valida el documento generado automáticamente.

Este ejemplo obliga a aclarar que el desarrollo de esta infraestructura requiere ética, transparencia y responsabilidad hacia pacientes y usuarios.

Ya existen casos de éxito en diferentes industrias: los médicos pueden contar con sensores en la misma sala para monitorear a todas las personas presentes; Mercedes-Benz ha probado en Alemania vehículos que permiten pagar combustible mediante huella digital; y la ciudad de Pittsburgh redujo los tiempos de viaje en un 25 % al implementar semáforos que ajustan su funcionamiento según los datos recopilados por sensores de tránsito instalados en las calles.

Todas estas soluciones, aparentemente inconexas, comparten una misma arquitectura de diseño: sensores que recopilan millones de datos, infraestructura en la nube que los almacena y algoritmos que actúan en tiempo real mediante aprendizaje automático. Se proyecta que el mercado global de computación ambiental alcance los USD 352.700 millones para 2033, con una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 25,3 % desde 2025.

La adopción de la tecnología ambiental

Una de las ventajas de la Tecnología Ambiental es que su adopción no se percibe como algo completamente nuevo para los usuarios y, por lo tanto, no genera fricción. Los relojes inteligentes que miden la actividad diaria, los pagos biométricos que reemplazan las tarjetas de crédito o los asistentes virtuales ya forman parte de la vida de millones de personas.

La transición hacia esta tecnología está impulsada por los avances en inteligencia artificial generativa. Al incorporar esta inteligencia directamente en los dispositivos de uso cotidiano, estos pueden comprender el contexto del usuario y responder de manera instantánea a nuestras rutinas diarias.

La innovación permitirá aprovechar aún más estos sistemas mediante propuestas disruptivas. En la industria del fan engagement, por ejemplo, ya se utilizan para recompensar a los aficionados que más alientan, mientras que la televisión habilita recomendaciones accionables a través de publicidad personalizada.

Como ya se ha visto con la inteligencia artificial, el objetivo no es incorporar tecnología simplemente porque sea innovadora o llamativa, sino enfocarse en casos de uso específicos que resuelvan puntos concretos de fricción. El éxito de su implementación radica en integrarla de forma natural, sin descuidar la transparencia ni los marcos regulatorios.

Cuanto más invisible sea la tecnología, más respetuosa será con el foco de atención y el tiempo disponible de las personas. Al final, de eso se trata realmente: menos pantallas, mejores interacciones y más tiempo de calidad. La satisfacción no vendrá de la novedad, sino de una tecnología que sabe cuándo dar un paso al costado.

*SVP Tecnología en Globant

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