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Economía

04/07/2014

Argentina vs. Bélgica, según sus estadísticas económicas

Los belgas tienen un PBI casi idéntico al argentino, pero con una cuarta parte de nuestros habitantes y un territorio del tamaño de Tucumán. Todos los números.

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En su quinto partido en la Copa del Mundo, la Selección argentina encontrará a un adversario con un producto bruto interno casi equivalente, ni tan superior como el de Suiza ni tan inferior como el de Bosnia, e incluso con más similitud que los de Irán y Nigeria.

De acuerdo con la medición del Fondo Monetario Internacional, Bélgica y Argentina ocupan la vigésimo primera y vigésimo segunda posición, respectivamente, según su actividad económica.

Los números globales pueden dar lugar a engaños y confusiones si no se los analiza en detalle, ya que una visión desagregada permite comprobar que las coincidencias terminan donde empezaron. Porque si Bélgica logró alcanzar un PBI similar al argentino, lo hizo con la cuarta parte del número de habitantes y desde una superficie apenas mayor que la de la provincia de Tucumán.

La economía belga no puede comprenderse si se la escinde de su historia y su geografía. Dividida en dos regiones, la zona flamenca se erige en las últimas décadas como la de mayor dinamismo industrial, desplazando a la región valona a la actividad agropecuaria.

Pero hasta mediados del siglo XX, la relación había sido inversa: los valones eran el motor de la economía del país, con una industria siderúrgica que comenzó a flaquear a partir de la crisis petrolera de 1973.

Desde entonces, el centro económico se desplazó del sur de Valonia, francófono, al norte de Flandes, neerlandés, un cambio que no estuvo exento de complicaciones sociales y hasta políticas, con reclamos de secesión territorial y la adopción, finalmente, de un régimen federal que reconoce las peculiaridades regionales. Paradoja que no se tuvo en cuenta a la hora de acuñar el término «Belindia».

De todos modos, los belgas no se cruzaron de brazos ante la desigualdad regional: el cien por ciento de la población tiene acceso al agua potable y a la salud pública, el analfabetismo es menor al 1 por ciento y la tasa de mortalidad infantil es una de las más bajas del planeta, con el 4,18 por mil. Solo algunos datos entre varios que colocan al país entre los primeros según su índice de Desarrollo Humano.

Con una infraestructura portuaria, hídrica, vial y ferroviaria que se anota entre las más avanzadas, la economía belga está estrechamente orientada hacia el comercio exterior, con importaciones centradas en productos alimenticios, maquinaria, diamantes, petróleo y derivados, sustancias químicas, vestimenta y accesorios y tejidos.

Las exportaciones principales son automóviles, productos alimenticios, hierro y acero, diamantes procesados, tejidos, plásticos, productos petrolíferos y metales no ferrosos.

En tiempos de auge de bloques comerciales, Bélgica puede inscribirse entre las naciones pioneras. Ya en 1922 -28 años antes de que Alemania y Francia dieran inicio a la Comunidad del Carbón y el Acero, germen de la Unión Europea- había constituido con Luxemburgo un único mercado comercial, con una unión aduanera y monetaria.

La balanza comercial entre la Argentina y Bélgica se ubicó entre los 850 y 900 millones de dólares en 2012, último dato disponible y publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

El informe oficial indicó que las exportaciones a Bélgica alcanzaron a 443.098.000 dólares, lo que representó una caída de 5 por ciento frente a 2011 cuando había sido de 465.102.000 dólares.

En tanto, las importaciones se ubicaron en 436.756.000 dólares y crecieron 4 por ciento con relación al año anterior, siempre de acuerdo con la planilla de Indec.

De esta forma, el saldo comercial de 2012 fue superavitario para la Argentina en 6.341.000 dólares, un 86% inferior respecto a los 46.035.000 dólares que quedaron a favor del país el año anterior.

Las exportaciones hacia Bélgica representan el 3,5% del total de ventas de la Argentina hacia la Unión Europea, mientras que las importaciones representaron cerca del 4%. El ex ministro de Economía Hernán Lorenzino fue designado como embajador en Bélgica tras su salida del Palacio de Hacienda y un breve paso por la Unidad de Reestructuración de la Deuda.

 

(Agencias)