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Editor

19/07/2014

El Gobierno se blindó con US$ 11 mil millones de China para las reservas

En la reunión del presidente chino con Cristina Kirchner, se habilitó un crédito para el Banco Central. Para evitar embargos, se hace vía Hong Kong. Esperan liberar importaciones.

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Por Jairo Straccia

En un año de recesión y falta de dólares, el Gobierno tiene en vigencia desde ayer a las 8 de la mañana un salvavidas llegado de Oriente. A esa hora, en simultáneo en Buenos Aires y Pekín, el presidente del Banco Central, Juan Carlos Fábrega, y su par del Banco Popular chino, Zhou Xiaochuan, rubricaron un canje de monedas o “swap” que le permitirá al país, en caso de que lo desee durante los próximos tres años, sumarle a las reservas hasta US$ 11 mil millones.

El acuerdo, una práctica común entre bancos centrales en el mundo, fue anunciado ayer en el marco de la visita del presidente Xi Jinping a la Argentina, en la que fue recibido por la presidenta Cristina Kirchner. El pacto corona una serie de acuerdos suscriptos en Casa de Gobierno antes de una cena de honor anoche en el Museo del Bicentenario. China decidió considerar a la Argentina “aliado integral”, indicaron en la Cámara de Comercio Argentino-China, un estatus que hasta ahora sólo tenía Brasil.

Más allá de la promesa de inversiones en energía, en concreto llegarán US$ 500 millones como un primer desembolso para las represas Kirchner-Cepernic en Santa Cruz, con financiamiento de entidades asiáticas, y también hasta US$ 2.400 millones para renovar el tren Belgrano Cargas, con el que distintos gobiernos han buscado aliviar el transporte de la producción argentina y que interesa al gigante asiático para abaratar la provisión de proteínas para su población.

Pero en tiempos de dólar paralelo a $ 12,50 y brecha cambiaria en el 40 o 50%, la inyección de oxígeno más directa para la economía argentina la dará el “swap” de monedas. Ya se había firmado uno similar en 2009, cuando Martín Redrado estaba en el Central. Pero ahora el pacto, que implica en rigor un giro de hasta 70 mil millones de yuanes a cambio del depósito de hasta 90 mil millones de pesos, esta vez habla de yuanes “convertibles” a dólares o euros, que pueden pasar a engrosar las reservas, que ayer cerraron en US$ 29.671 millones.

Esto es así porque según se firmó participará un banco chino, probablemente el Bank of China, aunque no fue confirmado, que garantizará el canje de yuanes a “monedas fuertes”. El canje suscripto en la gestión Redrado no se usó en ningún momento. “Pero este lo vamos a usar”, subrayaron en el Gobierno. El plan es ponerlo en marcha de a tramos entre noviembre y enero o febrero, cuando merma el ingreso de divisas y hay que enfrentar pagos de importaciones, compras de combustible y vencimientos. En diciembre vencen US$ 605 millones del Discount, por ejemplo. “Estamos contentos, porque es un espaldarazo a la credibilidad de las reservas”, aseguran en la Casa Rosada, donde revelan que trabajaron con paciencia china más de seis meses para ponerlo en práctica.

Estará vigente desde ayer a la mañana hasta el 18 de julio de 2016. La operatoria entre los bancos se hará a través de Hong Kong, una plaza financiera que garantiza inmunidad ante posibles demandas de fondos buitres. En Economía no lo piensan como una herramienta antidefault, pero que las hay las hay. “El mayor impulso que pretendemos es que sea reactivador”, consideraron cerca de la negociación. Son dólares que permitirán liberar importaciones. Para los chinos el negocio es redondo. El país les compra por casi US$ 12 mil millones.

“Es un buen puente para llegara a fin de 2015”, aseguran autoridades económicas, que descartan por ahora un plan similar con Brasil. La aspiración es cerrar con US$ 28 a 30 mil millones el 2014. “Nunca traeríamos todo de un día para el otro, no tiene sentido”, especifican sobre el uso del swap. Se paga una tasa de entre 5 y 7% según el plazo al que se tome los fondos. Son períodos de hasta 12 meses, renovables por otros 12 meses.

Con las divisas que se consigan vía Hong Kong, el Central aprovechará para seguir devaluando y buscar darle aire a los exportadores, en definitiva, los únicos que pueden aportarle divisas genuinas.