FORTUNA

Youtube

G Plus

Facebook

Twitter

 

Columnista

27/11/2014

No sólo hay que bajar los impuestos, sino también el gasto público

Al contrario de lo que la Presidenta dice, sí es posible tener disciplina fiscal y obras de infraestructura a la vez. Más que posible, necesario.

“¿Cómo hacemos para financiar la obra pública si no cobramos impuestos?”

Estas fueron palabras pronunciadas por la presidente Cristina Fernández de Kirchner el 25 de noviembre en la 69° convención anual de la Cámara de la Construcción. La pregunta retórica viene a luz de las quejas que vienen realizando distintos sindicatos para que se haga una excepción de no pagar el impuesto a las ganancias.

Más allá de las cuestiones políticas que influyen en este tipo de reclamos y respuestas, está claro que la situación no está fácil para los trabajadores: impuestos altos, inflación elevada, restricciones para obtener monedas más confiables. Todas variables que golpean el poder adquisitivo de las personas y así lo sienten. Según un estudio realizado por IERAL, la presión tributaria efectiva del Impuesto a las Ganancias para una persona que gana $ 21.000 es de 9,7% mientras que en el 2001 dicha cifra era tan sólo del 2%. Este carácter progresivo del impuesto en contextos inflacionarios es lo que tiene preocupado a los trabajadores.

Las declaraciones de la mandataria no fueron desacertadas sólo por ignorar estas cuestiones sino por algunas otras a las que la presidente no hizo referencia. La presión tributaria cerró el 2013 en aproximadamente un 41,9% del PBI. Para finales de este año se estima que la cifra podría ascender a 45,4% del PBI. Teniendo en cuenta la historia Argentina, la presión tributaria se encuentra en niveles récords. En Argentina, ningún gobierno anterior al actual, tuvo jamás una recaudación tributaria que supere el 30% del PBI. Con lo cual, el kirchnerismo es quien más ha logrado recaudar por la vía impositiva. Desde el 2008 que la presión tributaria superó la barrera histórica del 30% del PBI y si acumulamos ese excedente hasta el 2013 al tipo de cambio oficial de cada momento obtenemos una cifra de U$S 183.000 millones.

Para responder a la pregunta inicial de la presidente: es enorme la cantidad de obras públicas que un gobierno puede realizar con ese dinero excedente. Por nombrar algunas obras que pudieron haberse realizado, podemos destacar algunas que menciona la infografía realizada por la Fundación Libertad y Progreso: 2 millones de nuevas viviendas; 7.000 km de nuevas autopistas para conectar las principales provincias de Argentina y sacar de la desnutrición a 660.000 de niños. El oficialismo alega que necesita dinero para realizar obras públicas y sin embargo, por lejos, es el gobierno que más ha exprimido los ingresos a través de políticas fiscales. Para variar, no dejaron de observarse tragedias como las recurrentes inundaciones (podemos destacar la de La Plata), la tragedia de 11 y el mal estado ferroviario en el país, hospitales en estados insalubres, etc. No pareciera que el excedente de la recaudación haya tenido destino en las obras públicas.

Además, Cristina mencionó que “en Francia y Alemania discuten hoy si congelan los salarios por tres años y la flexibilización laboral”. Frase utilizada también para defenderse del reclamo de los sindicatos. Sería recomendable recordar, que en la actualidad, la inflación de la eurozona ronda el 0,4% interanual, por lo que la pérdida total de poder adquisitivo en ese período a penas superaría el 1%.  Gracias al impuesto inflacionario de más de 40% que necesitan cobrarnos porque no les alcanza con la enorme presión tributaria, en Argentina, los trabajadores perderán entre 5% y 10%, sólo en 2015 y sin congelar los salarios. Lo peor es que ese porcentaje se duplica si el trabajador está alcanzado por el impuesto a las ganancias, cuyo mínimo no imponible y las escalas no se actualizan. Además, en la eurozona la tendencia de la inflación es a la baja mientras que en Argentina, todo lo contrario. En un contexto inflacionario bajo es posible negociar congelamientos de salarios. Por el otro lado, en un contexto inflacionario creciente, sólo un kamikaze negociaría congelamiento de salarios.

Para finalizar, otro tema preocupante es que en el debate político, no se observa que la oposición quiera corregir el dilema. La recaudación tributaria es alta, porque el gasto público es alto y desmedido. De allí que la recaudación haya crecido junto con la emisión monetaria. Sin embargo, la oposición discute la utilización del elevado gasto y no su magnitud, lo cual no es menos peligroso.

————-

iván cachanosky

(*) Iván Cachanosky es candidato a Magister en Economía Aplicada y doctorando en Economía en la UCA. Se desempeña como Analista Económico en la Fundación Libertad y Progreso. Twitter: @ivancachanosky

 

 

5 pensamientos en “No sólo hay que bajar los impuestos, sino también el gasto público”

  1. Cachanosky, Cachanosky me suena …
    Ahhh, claro papito era el que tranquilizaba a doña Rosa en el 2001 con el Megacanje y el recontrablindaje, y luego en el despelote del 2002 que no vió venir, en Abril aplaudía a Lopez Murphy y su dólar de equilibrio en $ 20 para fin de año del 2002.
    Lo demás son verdades de perogrullo la carga fiscal es cercana al 60% y la mayoría de ella es improductiva ya que el estado no se encarga de la seguridad, Justicia, Salud y Educación pública ni en invertir la infraestructura productiva.
    La política de planes rascarse, subsidios al transporte de cargas, educación privada y el clientismo electoral figuran en los planes de todos los candidatos además de la trampera de nuevos ciclos de contraer deuda externa que nunca se cancela y muchas veces termina en bolsillos privados.
    Pero escuchar a esta gente de Fundaciones Think Thank que financia USAID es como pedirle a Paul Singer que diseñe el presupuesto.

  2. Estas resentido cacha porque ya estan apretandoles las bolas a los que para evadir impuestos se crearon cuentas en suiza

  3. Es sencillo, para hacer obras hay que recaudar impuestos, para evadir impuestos hay una ingeniería económica sofisticada, que parece que ante la capacidad que tiene la AFIP, esta vez se quedaron cortos y les saldrá muy caro. Cantidad de trabajo como el que ha creado este gobierno no se daba en decenios, obras como las que dice que se podrían hacer este gobierno las ha hecho. Bajar los impuestos y además hacer obras, es como si Iván, dejara de comer y regalara su sueldo. Negro (con cariño como le decía a mi hermano) deja de publicar falacias y estudia un poco la historia de los últimos 75 años. Si podes entender sin pasión cambiarás de opinión.

  4. Querés que se establezca una política reagenista no cacha? vos sos uno de los pocos gorilones caceroludos que salen beneficiados, eso sí, siempre a costa de otros

Los comentarios están cerrados.