La compañía, fundada por Bruno Ruyú, desarrolló una plataforma que automatiza la infraestructura de datos para proyectos de IA, ya levantó u$s 2,5 millones y proyecta facturar u$s 2 millones este año.
Mientras la inteligencia artificial avanza a un ritmo acelerado, cada vez más empresas enfrentan el mismo problema: cuentan con modelos cada vez más sofisticados, pero sus datos siguen dispersos en múltiples sistemas, sin estructura ni contexto suficiente para que la IA pueda utilizarlos.
Sin datos correctamente ordenados e interpretados, la Inteligencia Artificial dificilmente sea útil y productiva para las empresas. En muchas compañías -desde las chicas, hasta las medianas y grandes- cada área, y a veces cada gerente o director, tiene su propio panel porque "solo confía en sus datos".
Con ese desafío en mente nació Teramot, una startup argentina especializada en infraestructura de datos para inteligencia artificial que desarrolló una plataforma capaz de conectar, organizar y preparar la información de las empresas para que pueda ser utilizada por agentes y aplicaciones de IA.
La compañía fue fundada en 2022 por Bruno Ruyú, físico egresado del Instituto Balseiro, quien durante su paso por el mundo corporativo identificó una problemática recurrente: la enorme dificultad que tienen las organizaciones para transformar sus datos en información útil para la toma de decisiones y, ahora, para la inteligencia artificial.
Según la empresa, su tecnología permite reducir hasta un 90% los tiempos de implementación de proyectos de inteligencia artificial y disminuir significativamente los costos asociados a la construcción de infraestructura de datos. Procesos que tradicionalmente demandaban meses de trabajo y equipos especializados pueden resolverse en menos de una hora mediante automatización.
"Durante años el desafío era acceder a la inteligencia artificial. Hoy prácticamente cualquier empresa puede utilizar los mejores modelos disponibles. El verdadero diferencial pasa por la calidad de los datos con los que esos modelos trabajan", explica Bruno Ruyú, fundador y CEO de Teramot.
Actualmente, la startup opera en Argentina, Brasil, Colombia y Paraguay y trabaja con empresas de consumo masivo, manufactura y seguros, incluyendo compañías que integran el ranking Fortune 500. Además, se encuentra avanzando en nuevos proyectos en Estados Unidos y Medio Oriente.
En apenas tres años, Teramot levantó u$s 2,5 millones en rondas sucesivas de inversión con inversores argentinos e internacionales, incluyendo perfiles vinculados al ecosistema de Stanford. También obtuvo una patente provisoria en Estados Unidos para su tecnología de automatización de infraestructura de datos y fue seleccionada para el programa ScaleUp de Endeavor 2026, destinado a empresas con potencial de expansión global.
Con un equipo de 24 personas y oficinas en Buenos Aires, Rosario y San Pablo, la compañía proyecta cerrar 2026 con una facturación cercana a u$s 2 millones, mientras continúa expandiendo su presencia internacional y desarrollando nuevas soluciones para acelerar la adopción de inteligencia artificial en grandes organizaciones