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Economía

28/01/2015

El “ajuste” no es una opción

Por Roberto Lavagna | En Grecia los riesgos están asociados a la “persistencia” de las políticas. En Argentina, los riesgos emergen del “abandono” de las políticas.
ROBERTO LAVAGNA. Ex ministro de Economía.

Muchas veces se presentan a las políticas económicas -y por ende sociales- como hechos inevitables frente a determinadas circunstancias. Quienes tienden a sostener esta teoría de lo “inevitable” responden a coaliciones formales o informales -en realidad “poderes”- que reúnen a organismos multilaterales (FMI, Banco Mundial) + sectores conservadores ortodoxos locales + intereses ligados a las finanzas, en el sentido amplio, locales e internacionales.

Lo más frecuente es que ante desequilibrios macroeconómicos se recomienden políticas de ajuste que reducen el gasto público (aun el social y de infraestructura), bajan salarios y pensiones, aumentan la deuda externa y limitan instrumentos de política económica al mínimo posible. Ese es el caso de Grecia cuya evolución a partir del año de crisis, 2008, indica que el ingreso o producto bruto está aun seis años después, 33% por debajo del nivel de partida.

Algunos países sin embargo, han sido capaces de enfrentar los desequilibrios y reordenarlos con políticas económicas que articulan elementos heterodoxos con otros ortodoxos que parten de la premisa esencial de que no hay re-equilibrios posibles allí donde no hay un crecimiento sostenido. El orden fiscal, la reducción de la deuda, solo son posibles en el marco de una combinación de cambios estructurales (ej. reestructuración de la deuda externa) y crecimiento. Este es el caso de Argentina que a partir del año de la crisis -2002- tuvo un crecimiento sostenido y a los seis años del peor momento alcanzó un nivel 42% por encima del nivel de partida.

El modelo del ajuste, en nuestro ejemplo el modelo impuesto a Grecia, tiene riesgos que radican en largos periodos de declinación, con efectos negativos sobre el cuerpo social y sobre los sistemas políticos, con pérdida de densidad democrática.

El modelo expansivo, el que ofrece Argentina, no está libre de sus propios riesgos que están asociados a la aparición de políticas “populistas”, de redistribución de lo que no se produce, que vuelven a destruir los equilibrios macroeconómicos y que terminan frenando el crecimiento y afectando a los sectores de menores ingresos. Una vez más con pérdida de legitimidad democrática.

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En el caso de Grecia los riesgos están asociados a la “persistencia” de las políticas. En el caso de Argentina los riesgos emergen del “abandono” de las políticas, tal como ha ocurrido a partir del año 2007. En todo caso esta segunda fase de los programas post-crisis no son inevitables. Ni Grecia está obligada a continuar con lo que no le ha dado resultado, ni Argentina lo estuvo como para abandonar lo que sí le había dado resultado.

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5 pensamientos en “El “ajuste” no es una opción”

  1. Roberto Lavagna Lo que ocurrió en Argentina después del 2002 fue un desastre, pudo subsistir por la fortuna de los precios internacionales, el uso de la capacidad instalada, dio la espalada al mundo, no pagando la deuda y dejando sin resolver los problemas. Que poética es la de castigar las Exportaciones y evitar la llegada de Capitales? Argentina después del 2002, golpe institucional de por medio, RETRCEDIO 30 años…

  2. José:

    El diagnóstico sobre Grecia, aplicable a España, Portugal y varios PIGs más era cantado y se sabía como terminaba.
    Se auxiliaba a una banca privada quebrada con montañas de fondos públicos y para cubrir esa diferencia se le recetaba a la población un ajuste de cinturón que acentuaban ciclos de retroalimentación negativa de desajustes cuyos efectos acá archiconocemos. Esa película ya la vimos ….

    El retorno al famoso mercado de capitales que pedís no resuelve nada porque la historia siempre termina de la misma manera, empresas quebradas, empresarios ricos con dinero en el exterior y el erario respondiendo por todo todas las deudas, y sin investigar, en especial la de los grandes grupos, «esas empresas a las que le interesa el país» (sic).
    De hecho el país en el 2002 carecía de créditos en el exterior desde 1997 por un contexto internacional recesivo y lo sucedido después del 2002 demostró en parte que se puede vivir con lo nuestro y no «de prestado» si bien tuvieron un contexto internacional fue favorable que estos ganzos de la década ganada desaprovecharon.

    El problema principal que hace rato vengo insistiendo es que los Mercados de Capitales externos no resuelven nada, vienen a hacer sus negocios no a trabajar por el bien del país. Una verdad de perogrullo que el numen de la revolución de Mayo ya lo anunciaba desde la Gazeta de Buenos Ayres y que desde el Empréstito de la Baring Brothers como buenos argentinos no hemos aprendido las lecciones y así estamos.

    «El extranjero no viene a nuestro país a trabajar en nuestro bien, sino a sacar cuantas ventajas pueda proporcionarse, … pero miremos sus consejos con la mayor reserva, y no incurramos en el error de aquellos pueblos inocentes que se dejaron envolver en cadenas en medio del embelesamiento que les había producido los chiches y abalorios».
    Mariano Moreno

  3. Sergio

    Sin duda José nunca estudió los números de los empréstitos con que la banca Británica estableció sus dominios sobre las ex colonias de España de lo contrario no seguiría pensando en los inconmensurables beneficios de estos filantrópicos capitales externos de grupos como el FMI, BM, Wall Street o de los Holdouts que hoy están muy interesados revoloteando por los incendios de una Europa en llamas.
    En sólo una década desde el ex virreinato de Río de La Plata hasta México la banca habiendo efectuado transferencias de dinero y en una gran mayoría títulos de créditos de su propios bancos, (las cifras contables hablan de que se prestó un 10% del monto nominal), había logrado encadenar con deudas en oro a esas nuevas víctimas que en muchos casos terminarían cancelando el siglo siguiente, Argentina por ejemplo en 1904, y pagando hasta 14 veces la misma deuda.
    En aquel entonces eran «patriotas» como Rivadavia, Manuel García, Félix Castro, Braulio Costa, Miguel de Riglos y Juan Pablo Sáenz Valiente los que motivaron la furibunda correspondencia entre el padre de la patria y su amigo O’Higgins donde se refieren a estos prohombres «ilustres» que figuran en calles, barios, monumentos y sillones:

    “el hombre, (Rivadavia), más criminal que ha producido el pueblo argentino” (sic)
    Bernardo O’Higgins – 1828

    «Los autores del movimiento del 1 de diciembre son Rivadavia y sus satélites y a Ud le consta los inmensos males que estos hombres le han hecho no solo a este país sino al resto de América con su infernal conducta;» (sic)
    Respuesta de José de San Martín

    Una técnica similar se usó desde 1976 en adelante y lo que cambian sólo son los nombres, Walter Klein, Domingo Cavallo, Martinez de Hoz, Grupo Techint, Grupo Clarín, Grupo Fortabat, etc. que seguirían la mecánica de contraer jugosos créditos privados en los mercados de capitales externos que José tanto pondera y que luego transferirían sin pudor al Estado repetidas veces los mismos grupos con diversos ingeniosos métodos: «pesificación asimétrica» en el 2002, «seguros de cambio» en 1982, «Plan Brady» en 1993, «Megacanjes y recontrablindajes» en el 2000, etc. etc.
    Hasta cuando uno estudia en el siglo XIX la historia de los bienes de la Nación como por ejemplo la entrega los ingleses de los Ferrocarriles se encuentran elementos repetitivos de ciclos de endeudamiento y entrega del patrimonio del Estado y sectores económicos estratégicos y los triste es que estos mismos ciclos no afectan sólo a Argentina sino que suelen ser epidemias regionales que transcurren a lo largo de décadas y con idéntica sintomatología.

    José, ningun país desarrollado llegó a su estatus económico en base a industrias primarias extractivas, préstamos externos y las bondades de las aperturas económicas que promete el libre mercado sino a través de planificados y estudiados sistemas de proteccionismos de industrias que consideraban claves e incluso despiadados colonialismos que aún hoy en forma encubierta persisten a través de asimetrías enormes en los intercambios de bienes disponiendo además de las monedas fiduciarias y títulos del tesoro que ellos mismos imprimen según sus necesidades.

  4. Muy bueno el analisis de lo que pasó, pero como seguimos esta historia? Porque el mundo es como es y nuestros dirigentes empresarios sigue siendo tan prebendarios como siempre, nosotros como pueblo seguimos pensando que las empresas del estado y el estado mismo sirven para conseguirse un puestito para toda la vida y no trabajar o hacer lo minimo posible. A eso hay que sumarle el sindicalismo properonista altamente organizado para jorobarle la vida a cualquier presidente y tenemos la receta perfecta para el fracaso que como pais somos. Reitero la pregunta, y ahora como seguimos?

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