FORTUNA WEB

Youtube

G Plus

Facebook

Twitter

 

10/01/2016

Las grandes auditoras copan el Estado para revisar los gastos

Por Paola Quain | Se analizarán contrataciones de al menos los últimos tres años, y para ello habrá profesionales de las mayores firmas del mundo.

Para conocer en detalle la situación de gran parte de las áreas del Estado, la gestión de Mauricio Macri está convocando a las mayores firmas de auditoría que hay en el país, más allá de las tareas que cumplan los organismos de control del Estado.
Según pudo saber PERFIL, están sondeando a las llamadas big four, KPMG, Deloitte, EY, PWC, y también a otras firmas como el estudio Lisicki Litvin & Asoc. y BDO. A estas firmas que habitualmente tienen relación con el ámbito público en certificación de balances se les pedirá ahora colaboración en análisis de la gestión, es decir qué se presupuestó, cómo se ejecutó y bajo qué condiciones, para luego tomar medidas.
Buscan un diagnóstico rápido con objetivos concretos y con áreas de preocupación muy específicas, y complementario de los pedidos que recayeron en la Sindicatura General de la Nación (Sigen), el organismo que rige el sistema de control interno de organiza estas actividades en el sector público, y la Auditoría General de la Nación (AGN), organismo con autonomía funcional que asiste técnicamente al Congreso.
Para las compañías, será un trabajo extra en una actividad que normalmente se reparte el 50% en revisiones de empresas privadas y estatales y el resto corresponde a servicios de asesoría de diverso tipo.
Los entes bajo análisis van desde el Senado de la Nación, la agencia Télam y las empresas estratégicas Enarsa y Aerolíneas Argetinas, Autopistas Urbanas AUSA, hasta la empresa de aguas de la provincia ABSA, Edesur, Loterías y Casinos de la Provincia de Buenos Aires. También el Centro Cultural Néstor Kirchner, Tecnópolis aunque en este caso está dentro de las tareas que se encargaron a la Sigen, que ya tiene a su cargo además de los ministerios, empresas estratégicas como Yacimientos Carboníferos Fiscales de Río Turbio, el Plan Qunita y PAMI, entre otros.
Ricardo De Lellis, CEO de KPMG, expresó: “Una auditoría tiene como objetivo saber dónde uno está parado, y en el sector privado se busca ayuda a los organismos de control, con análisis más especializados, por ejemplo si todos los empleados son efectivos, si los activos se corresponden con los inventarios, cuál es la seguridad de los sistemas de información, entre otras cuestiones”.

Tres años. Otros especialistas aseguraron que se intenta verificar los contratos de al menos los últimos tres años, cuáles fueron las empresas que cerraron acuerdos con cada una de las reparticiones públicas. También deberán revisar si se trata de compañías que tienen trayectoria en el sector o si se crearon justo antes de ser contratadas. Les piden que detallen cómo realizaron las licitaciones, si existen lazos de parentesco o de tipo comercial entre funcionarios y empresarios y por supuesto si se eligió la propuesta más conveniente para el Estado o se pagaron sobreprecios. Los especialistas subrayan que el mayor problema con que puede encontrarse un auditor es la falta de datos. “Sin información todo puede extenderse”, añaden.
Por otro lado, la UBA aportará un grupo reducido de especialistas que comenzará a trabajar en febrero, para dar respuesta a la urgencia de funcionarios que deben poner en marcha sus dependencias.

*Nota publicada en la edición impresa del Diario Perfil

 

 

7 pensamientos en “Las grandes auditoras copan el Estado para revisar los gastos”

  1. Argentina conoce desde hace mucho el tobogan moral de una sociedad descompuesta.No es solo este ultimo govierno,lo patetico es que durante estos ultimos tiempos el debacle de principios se trucaron por favores,posiciones ,ventajas,y mil formas de agachadas,sumado una parte grande del pueblo que asiste adormecido a las inconductas y el atraso.no debemos equivocarnos,para cambiar,hay que cambiar,sin medir los costos debemos erradicar de nuestro suelo la putrefaccion social que nos ha llevado casi al abismo.Que no tiemble la mano,ni nada nos distraiga hasta lograr recuperar esa Argentina tantas veces anhelada por nuestros padres y abuelos y tanta veces traicionada por la apetencias de ciudadanos que se perdieron y traicionaron los mas caros postulados de nuestro pais

  2. ¡MACRI-MICHETTI ÑOQUIS! La evaluación del empleado es contra la actividad que genera el jefe: ¿este gobierno no generó nada: cómo sabe quién trabaja? EN UN ESTADO QUE NO HACE NADA SOBRAN LOS EMPLEADOS, cuando se gobierna con DNU SOBRA TODO UN CONGRESO

  3. Pena de muerte para los que arrasaron nuestro país. Comenzando por Kretina, Boudou, De Vido, etc etc. Son 10 mil millones de euros que se robaron. En el norte Chaco, Formosa y Tucumán, cada 10 minutos un chico muere por inanición. No hay dudas. Sé robaron TODO. No dejaron nada. Hay que matarlos, sino en éste país quedan impunes… Luis Mariscotti

  4. Sin la mas minima intencion de polemica, solo como deseo de un compatriota, que quiere cumplamos con nuestra obligacion como pueblo, cuando los regimenes Dictatoriales, dejen de engañar al pueblo, y a las instituciones carcomidas por la corrupcion y los vicios.

    Sólo el trabajo podrá redimirnos de los desatinos pasados.
    Ordenemos primero nuestras cabezas y nuestros espíritus. Reorganicemos al país y dentro de él al Estado que preconcebidamente se ha pretendido destruir y que debemos aspirar a que sea lo mejor que tengamos para corresponder a un Pueblo que ha demostrado ser maravilloso Para ello elijamos los mejores hombres, provengan de donde provinieren, acopiemos la Mayor cantidad de materia gris, todo juzgado por sus genuinos valores en plenitud y no por subalternos intereses políticos, influencias personales o bastardas concupiscencias.
    Cada argentino ha de recibir una misión en este esfuerzo de conjunto. Esa misión será. Sagrada cada uno y su importancia estará, más que nada én su cumplimiento. En situaciones como la que vivimos, todo puede tener influencia decisiva y así como los cargos honran al ciudadano, éste también debe ennoblecer los cargos.
    Si en las Fuerzas Armadas de la República, cada ciudadano, de general a soldado, está dispuesto a morir tanto en defensa de la soberania nacional como del orden constitucional establecido, tarde o temprano han de integrarse al Pueblo que ha de esperarlas con los brazos abiertos como se espera a un hermano que retorna al hogar solidario de los argentinos.
    Necesitarnos una, paz constructiva sin la cual podemos sucumbir como Nación. Que cáda argentino, sepa defender esa paz solvadora por todos los medios, y si alguno pretendiera alterarla con cualquier pretexto, que se le opongan millones de pechos y se alcen millones de brazos para sustentarla con los medios que sean. Sólo asi podremos cumplir nuestro destino.
    Hay que volver al orden legal y constítucional como única garantía de libertad y justicia. En la función pública no ha de haber cotos cerrados de ninguna clase y el que acepte la responsobitidad ha de exigir la, autoridad que necesita para defenderla dignamente. Cuando el deber está por medio los hombres no cuentan sino, en la medida en que sirvan mejor a ese deber. La responsabilidad no puede ser patrimonio de los amanuense
    Cada argentino piense como piense y sienta como sienta, tiene el inalienable derecho a vivir en, seguridad y pacíficamente. El Gobierno tiene la insoslayable obligación de asegurarlo. Quien altere este principio de la convivencia, sea de un lado o. de otro, será el enernigo común que debemos combatir sin tregua, porque no ha de poderse hacer nada en la anarquía que la debilidad provoca o en la lucha que la intolerancia desata.
    Conozco perfectamente lo que está ocurriendo el país. Los que crean lo contrario se équívocan. Estamos viviendo las consecuencias de una postguerra civil que, aunque desarrollada embozadamente no por eso ha dejado de existir. A ello se le suma las perversas intencionea de los factores ocultos que, desde la sombra, trabajan sin cesar tras desígnios no por inconfesables menos reales. Nadie puede pretender que todo esto cese de la noche a la mañana pero todos tenemos el deber inéludible de enfrentar actívamente a esos enemigos, si no querernos perecer en el infortunio de nuestra desaprensión o incapacidad culposa.

Los comentarios están cerrados.