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Emprendedores

16/12/2019

La Marchigiana: en busca de cambiar el mundo

Cómo la pasión y una cultura del esfuerzo permite cumplir objetivos de negocios a corto y mediano plazo.
Martín, Santiago y Joaquín Barbera, dueños.
  1. ¿Cuáles son las cinco claves que llevan al éxito?

Creo que la pasión por lo que uno hace es la primera clave del éxito en cualquier rubro. En nuestro caso es la pasión por el servicio, ya sea cocinando, sirviendo una mesa, abriendo una puerta o limpiando el piso.

Lo hacemos con la convicción de que todas nuestras acciones mejoran un poco la vida de las personas. Tenemos en claro que “Quien no vive para servir, no sirve para vivir”.

La cultura del trabajo y el esfuerzo le dieron a nuestra familia la posibilidad de progresar cuando tuvieron que emigrar de Italia por la guerra y llegaron a la Argentina sin nada.

La honestidad nos llevó al camino de la RSE y posteriormente a certificarnos como Empresa B buscando generar impacto positivo a nivel social y ambiental.

Y el amor, que hace que nos levantemos todos los días con ganas de cambiar el mundo, por supuesto.

2. ¿Qué estrategias considera que son clave para capitalizar los errores o fracasos?

En nuestro nuevo emprendimiento, que incluye restaurantes, comida institucional y catering, hemos aprendido a ver los errores como posibilidades de aprendizaje y crecimiento.

Es importante generar una cultura organizacional que no castigue el error. Si alguien se equivoca es porque hizo algo, y nosotros queremos equipos que hagan. El fracaso no está en nuestro vocabulario, porque sólo fracasa el que deja de intentarlo.

3. ¿Cómo debe presentarse un producto ante un potencial financista para conseguir capital?

En nuestro caso, el conseguir inversiones va de la mano de nuestro posicionamiento como empresa de triple impacto.

El mundo de hoy está lleno de inversores que quieren invertir en empresas con propósito, que sean buenas para el planeta y para la sociedad, y ven el retorno de la inversión como una consecuencia de ese impacto positivo.

Esos son los inversores que nosotros buscamos y son los socios que queremos tener: personas con las que compartamos valores, para juntos cambiar el mundo.

4. ¿Qué condiciones debe tener un producto para poder venderse en el mercado local?

Tiene que tener un propósito más allá de las ganancias. Esto genera una conexión especial con el cliente que elige la marca por compartir valores, genera relaciones sostenibles con los proveedores, y genera ganas de ir a trabajar en los equipos que saben que su trabajo está cambiando el mundo.

5. ¿Cuáles son los pasos para poder llegar a mercados globales? ¿Franquicia o sucursal propia?

Entre los objetivos para el año que viene está desembarcar afuera del país. Creemos que para eso es importante conocer y respetar la cultura, adaptarse a esa cultura y generar relaciones de largo plazo con actores locales.

Ser una empresa nueva, que nace de una empresa con 70 años de experiencia, nos ha dado la posibilidad de empezar a cosechar los frutos de relaciones de muchísimos años con gente de todas partes del mundo.

Además, pertenecer a Sistema B internacional nos puso en contacto con personas, empresas y grupos inversores con los que compartimos valores y la idea de cambiar el mundo a través de la lógica del mercado.