Gastronomía

Pausa culinaria en Recoleta en Jardín de Invierno

Dentro del hotel Loi Suites Recoleta, el chef Darío Galizia acaba de presentar la nueva carta para la temporada otoño-invierno. Un espacio con techo de vidrio y densa vegetación que frena la velocidad de la ciudad.

Jardín de Invierno Foto: Cedoc

En el epicentro de Recoleta, donde la arquitectura de inspiración francesa define el pulso del barrio, el acceso a Loi Suites marca una transición inmediata desde la velocidad y bullicio de la zona hacia una atmósfera completamente diferente. Dentro del hotel está el restaurante Jardín de Invierno, que no se presenta como un simple anexo gastronómico del establecimiento sino como un espacio que permite bajar los decibeles gracias a estética donde la luz natural, filtrada por un techo de vidrio perimetral, regula el ritmo del día.

Jardín de Invierno, el restó dentro del Loi Suites Recoleta

Además de la densa vegetación de Jardín de Invierno, su propuesta gastronómica invita al comensal a disfrutar de una comida de alta calidad que acaba de ser totalmente renovada. La nueva propuesta, para la temporada otoño-invierno 2026, está bajo la dirección del chef ejecutivo Darío Galizia, y refleja un giro hacia la cocina de autor con foco en los productos estacionales.

En la nueva carta hay platos donde el equilibrio de texturas es el eje central, como es el caso del lomo en croûte de pistachos y dijon. Esta preparación se complementa con repollitos de bruselas al balsámico, panceta ahumada, echalots confit y un cremoso de boniato al romero, logrando una integración de sabores terrosos y ácidos que responden a las exigencias del paladar contemporáneo. Asimismo, los gnocchi de remolacha con crema de hongos de temporada y queso gorgonzola introducen una complejidad salina matizada por la presencia de nuez de pecán y ciboulette, demostrando una ejecución precisa en la combinación de insumos de alta calidad.

Arquitectura del sabor

La propuesta no ignora la evolución de los hábitos de consumo e incluye opciones veganas y preparaciones sin gluten que no responden a una tendencia pasajera, sino a una visión inclusiva de la gastronomía porteña. En este sentido, Gabriela Giancristófaro, gerente de Loi Suites Recoleta, subraya que la hospitalidad se ha transformado en el nuevo estándar de valor, integrando la calidez del servicio con la eficiencia operativa que demanda el ADN del hotel. El entorno, caracterizado por su luminosidad cenital y su diseño que integra la naturaleza con la estructura urbana, permite que la experiencia trascienda lo meramente gastronómico.

A la hora de elegir los platos, la carta ofrece una amplia variedad, para todos los gustos. En mi caso, y aprovechando la novedad, optamos por dos entradas. Por un lado, la provoleta de queso de cabra con pesto genovese, cherrys confit, pistachos y grissini al romero; que al comerlos en conjunto es una mezcla de sabores intenso y profundo. Por otro lado, pedimos las mollejas de angus y lomo de cordero macerado con hiervas sobre cremoso de coliflor, vainilla y jengibre con salsa demiglace cítrica, lo que es una adaptación muy interesante de la típica achura porteña.

Provoleta: Queso de cabra, pesto genovese, cherrys y pistachos

En cuanto a los principales, hay opciones de carnes, pescados, pizzas, pastas y ensaladas. En este caso pedimos los gnocchis de remolacha con crema de hongos de temporada, queso gorgonzola, nueces de pecán y ciboulette y el lomo en croute de pistachos y dijón con repollitos de Bruselas al balsámico, panceta ahumada y cremoso de boniato.

Mollejas y lomo: Mollejas de Angus, lomo de cordero, cremoso de coliflor, vainilla y jengibre y salsa demiglace cítrica

Para terminar, hubo una degustación de postres, pero vale la pena destacar la pavlova con frutas de temporada, el cremoso de vainilla con centro de frutos rojos y la creme brülée de baileys.

Creme brülée con baileys

Este menú se puede disfrutar tanto para el almuerzo como para la cena. Sin embargo, uno de los diferenciales de Jardín de Invierno es el "Té Jardín", que lejos de ser una ceremonia convencional, es una experiencia sensorial completa ideal para encuentros sociales o pausas con impronta lifestyle en el corazón de Recoleta.

Cremoso de vainilla y centro de frutos rojos