Tendencia

Pet Economy: la salud de las mascotas entra en la planificación de los hogares

La evolución de los hábitos de consumo impulsa una nueva etapa para el mercado argentino: del cuidado asociado a la urgencia a una mayor planificación de la salud, con tecnología y servicios que acompañan este cambio.

Vetify, salud para mascotas Foto: Cedoc

El mercado argentino de mascotas atraviesa una etapa de transformación. A medida que los animales ocupan un lugar cada vez más relevante en la vida cotidiana de los hogares, también evolucionan las decisiones vinculadas a su cuidado: crece la oferta de productos y servicios especializados, y comienza a consolidarse una mirada más preventiva sobre la salud animal.

Argentina se encuentra entre los países con mayor penetración de mascotas por hogar a nivel global. Estimaciones sectoriales relevadas en un análisis de mercado hecho por Vetify, señalan que aproximadamente el 80% de los hogares convive con al menos una mascota y que la población de perros y gatos supera los 20 millones de animales.

Este escenario configura un mercado cada vez más amplio, en el que la alimentación continúa siendo la principal categoría de gasto, mientras que la salud veterinaria, los accesorios, la higiene y los servicios especializados conforman un ecosistema de consumo que se diversifica.

De atender una urgencia a planificar el cuidado

Uno de los cambios más relevantes se observa en la forma de pensar la salud animal. La medicina preventiva propone incorporar controles periódicos, vacunación, análisis de rutina y seguimiento veterinario como parte del cuidado habitual, y no concentrar la atención exclusivamente en los momentos en que aparece una enfermedad o urgencia.

Esta transformación también tiene una dimensión económica. Las emergencias, cirugías y tratamientos prolongados pueden representar desembolsos difíciles de anticipar, mientras que los controles y cuidados preventivos permiten distribuir y planificar mejor el gasto a lo largo del tiempo.

En este sentido, la prevención empieza a adquirir un nuevo significado: no se trata simplemente de sumar un gasto al presupuesto destinado a las mascotas, sino de incorporar su salud a la planificación económica del hogar. La posibilidad de transformar un eventual gasto de alto impacto en un costo previsible es uno de los argumentos que impulsa el desarrollo de los planes de salud veterinaria en el país.

“Estamos viendo una evolución desde un modelo reactivo, enfocado en la urgencia, hacia una mirada más preventiva y planificada del cuidado de las mascotas”, explica Mariana Minutella, Business Owner de Vetify.

Una categoría que comienza a consolidarse

Los planes de salud veterinaria todavía son una categoría joven en Argentina, pero comienzan a ampliar las alternativas disponibles para los tutores. Actualmente conviven distintos modelos, desde redes de prestadores hasta sistemas de reintegros y propuestas híbridas que combinan ambas modalidades.

El desarrollo de esta categoría acompaña una evolución más amplia de la Pet Economy: así como el mercado incorporó alimentos especializados, servicios de peluquería, guardería, adiestramiento y productos adaptados a distintas etapas de vida, la salud comienza a pensarse también desde una perspectiva de planificación y continuidad.

La tendencia adquiere particular relevancia en un contexto en el que una parte de las mascotas incorporadas a los hogares durante la pandemia transita actualmente etapas adultas o adultas jóvenes. A medida que avanzan en su ciclo de vida, los controles preventivos adquieren mayor importancia y abren nuevas oportunidades para desarrollar hábitos de cuidado sostenido.

La tecnología también cambia la forma de cuidar

La transformación no ocurre únicamente en el plano económico. La digitalización está modificando la relación entre tutores, profesionales y servicios veterinarios. La telemedicina se consolidó como complemento de la atención presencial para seguimientos, consultas de segundo nivel y orientación previa a una visita. A esto se suman las historias clínicas digitales, aplicaciones y sistemas de recordatorios que facilitan el seguimiento de la salud animal.

También aparecen nuevas formas de integrar la salud de las mascotas al bienestar del hogar. Las alianzas entre servicios veterinarios y empresas de medicina prepaga, por ejemplo, incorporan el cuidado animal al universo de beneficios asociados a la salud familiar.

“La evolución del mercado muestra que los tutores buscan mucho más que una cobertura veterinaria. Por eso trabajamos en una propuesta de bienestar integral, que combina acceso a servicios de salud con soluciones que facilitan la gestión cotidiana y fomentan hábitos de cuidado preventivo”, agrega Mariana Minutella.

Así, la evolución de la Pet Economy en Argentina empieza a mostrar una nueva dimensión: cuidar a una mascota ya no implica solamente responder a sus necesidades cuando aparecen, sino también anticiparse y planificarlas. La prevención se convierte, de este modo, en una herramienta de bienestar y también en una forma de ordenar los recursos del hogar frente a los gastos que pueden surgir a lo largo de la vida del animal.

En esta Nota