La gastronomía dejó de ser solo una expresión cultural para convertirse en una herramienta de posicionamiento internacional.
En una economía global donde la diferenciación es clave, los países comienzan a capitalizar sus activos culturales como herramientas de proyección internacional. En ese escenario, la cocina gana terreno como un recurso capaz de generar valor, identidad y conexión. Luis Achucarro, licenciado en Gastronomía, chef diplomático y estudiante de Relaciones Internacionales, desarrolla un enfoque que articula experiencia, cultura y estrategia. Su trayectoria en entornos institucionales le permitió diseñar propuestas donde cada detalle responde a un objetivo: comunicar, vincular y posicionar. Actualmente, complementa su recorrido profesional con formación en Relaciones Internacionales, incorporando una mirada analítica sobre el rol de la gastronomía en la construcción de imagen país. Su tesis abordará este cruce entre cultura y política exterior, impulsando una visión más estratégica del sector.

¿En qué momento tu trabajo dejó de ser operativo para volverse estratégico?
Cuando entendí que cada decisión construye sentido. Desde el menú hasta la puesta en escena, todo comunica. Ahí es donde la cocina empieza a jugar en otro nivel.
¿Qué demandan hoy los clientes del segmento premium?
Buscan propuestas con coherencia, carácter y, sobre todo, exclusividad. Ya no se trata solo de calidad, sino de vivir algo único, diseñado a medida y alineado con su universo.
¿Dónde identificás hoy el mayor potencial de desarrollo?
En profesionalizar este campo como parte de agendas institucionales. Hay espacio para diseñar experiencias que funcionen como herramientas de relacionamiento y proyección.
¿Qué te aporta la formación en Relaciones Internacionales?
Me ordena el pensamiento. Me permite entender los procesos, los actores y cómo escalar lo que hago hacia un plano más amplio.
¿Cómo influye la gastronomía en la construcción de imagen país?
Es una herramienta directa y emocional. Permite transmitir identidad, generar cercanía y posicionar una cultura de manera auténtica.
¿Cómo imaginás tu crecimiento en los próximos años?
Consolidando un modelo que combine gastronomía, cultura y visión estratégica, con desarrollo en consultoría y proyectos internacionales.