El director ejecutivo de Minor Hotels, Christian Daghelinckx, habla con Fortuna sobre el lanzamiento de Anantara Ushuaia, que abrirá sus puertas en 2028. Además, cuenta que este desembarco es el comienzo de la posible llegada de las otras marcas de la empresa. “Nuestro objetivo es el crecimiento con disciplina”, afirma.
Con una larga trayectoria internacional en la alta dirección de la industria de la hospitalidad, Christian Daghelinckx es el Director Ejecutivo de Minor Hotels para la región Américas y además integra el Comité de Dirección regional de la compañía, supervisando la estrategia, el desarrollo de negocios y el posicionamiento de un portafolio global en el continente americano. Bajo su gestión, el grupo ha consolidado su crecimiento en América expandiendo la huella de sus 12 marcas —que abarcan desde el lujo de Anantara y Tivoli, pasando por el diseño de nhow, hasta insignias urbanas como NH Collection y NH Hotels— en destinos clave de Norteamérica, el Caribe y América Latina. Hoy, su visión estratégica tiene un horizonte claro: traer el paraguas completo de esas 12 marcas a la Argentina.
Para concretar esta ambiciosa expansión, la filosofía de la compañía radica en encontrar el "matrimonio perfecto": la conjunción exacta entre el socio de negocios, el destino adecuado y el perfil del viajero. Argentina se encuentra firmemente en el foco de Minor para la región, un interés que trasciende la coyuntura y se apalanca en el potencial estructural del país para el turismo de alta gama y el modelo de franquicias.
El hito más inminente de esta estrategia ya está en marcha y con un rumbo sólido: la apertura del Anantara Ushuaia Patagonia Resort, proyectada para la primera mitad de 2028. Este desembarco no solo representa la llegada de la primera marca de lujo del grupo al Cono Sur, sino que busca redefinir la experiencia turística en el fin del mundo, integrando diseño, naturaleza y un fuerte compromiso con la comunidad local.
Fortuna: Si los proyectos avanzan según lo previsto, Anantara abrirá en Ushuaia en la primera parte de 2028. ¿Qué significa el desembarco de esta marca de lujo en el Cono Sur?
Daghelinckx: Para nosotros es un capítulo nuevo y estamos súper ilusionados. Anantara y Ushuaia conforman el blend perfecto, el matrimonio ideal para iniciar nuestro recorrido con marcas de lujo en la Argentina. Detectamos, junto con nuestros socios locales, que existía una gran necesidad de un producto de lujo con estas características. Ushuaia es hoy el tercer destino turístico a nivel nacional. La plataforma global de Minor y Anantara nos permite atraer a ese turismo internacional que busca experiencias donde el contacto con la naturaleza, la comunidad y el bienestar, que es un pilar clave de la marca, y se combinen armónicamente.
Fortuna: ¿Cómo será la estructura del Anantara Ushuaia Patagonia Resort y qué características lo van a distinguir?
Daghelinckx: El hotel estará en el enclave de Costa Susana, a unos 10 minutos del aeropuerto y lindero al Parque Nacional Tierra del Fuego, que cuenta con unas 70.000 hectáreas y es el único parque nacional en el país con costa marina. Tendrá 60 habitaciones y suites, todas con vistas directas al Canal de Beagle. La arquitectura estará totalmente integrada a la naturaleza, ofreciendo vistas fenomenales y un spa de primer nivel. Ushuaia tiene una de las temporadas de esquí más largas, de junio a octubre, y el hotel estará a unos 20 o 30 minutos del centro de esquí. Esta propuesta viene a atender la demanda europea, americana y también regional —Brasil es un consumidor principal—, además de funcionar como la puerta de entrada ideal para el turismo de cruceros de lujo hacia la Antártida.
Hotel de lujo abrirá sus puertas en el “fin del mundo”
Fortuna: Frente a este potencial, ¿qué desafíos estructurales advierten, por ejemplo, en términos de conectividad aérea?
Daghelinckx: La conectividad va aumentando. Históricamente todo dependía de Buenos Aires, pero ya se están abriendo vuelos directos a Brasil, especialmente durante las temporadas altas de julio a octubre. A medida que vayamos incrementando una oferta hotelera de calidad, la conectividad nos va a acompañar. Estamos apostando a eso junto con el destino y nuestros socios. Nuestro objetivo también es extender el promedio de estadía en Ushuaia, que hoy ronda los tres días. Al sumar un producto de lujo, con experiencias propias de la marca Anantara como trekking en glaciares, navegación, buceo y bienestar post-esquí, buscamos que el viajero decida quedarse más tiempo.
Fortuna: La gastronomía es hoy un factor decisivo en la hotelería de lujo. ¿Qué rol va a cumplir en este nuevo proyecto y en la región?
Daghelinckx: Dentro de Minor, la gastronomía es fundamental. Contamos con más de 12 estrellas Michelin en el grupo a nivel global. En Lima, por ejemplo, desarrollamos un concepto con el reconocido chef Wilfred, fusionando la cocina de la Amazonía con un toque peruano, e integramos a Handshake, el bar número uno de América, en nuestros hoteles de México, Ámsterdam y Lima. En el caso de Anantara Ushuaia, la gastronomía estará íntimamente relacionada con los productos locales. Nos nutrimos de la comunidad y nos hacemos parte de ella. No aterrizamos para simplemente plantarnos; la formación de colaboradores y el uso de materias primas locales serán el eje de nuestra filosofía dentro del hotel.
Fortuna: ¿Qué impacto económico y laboral directo tendrá la llegada del hotel en Ushuaia?
Daghelinckx: Principalmente, elevará la oferta de lujo en la ciudad, lo que empuja a todo el ecosistema hacia arriba y genera mayor interés y conectividad. Emplearemos talento local y pondremos un gran foco en la formación. Al ser el primer Anantara en Argentina, funcionará como la punta de lanza y el semillero que nutrirá de talento a los futuros proyectos de la marca tanto en el país como en la región. Tiene múltiples salidas que benefician directamente a la economía local.
Fortuna: En un contexto macroeconómico local históricamente volátil, ¿por qué Minor Hotels hace una apuesta tan fuerte por la Argentina?
Daghelinckx: Sé que suena trillado, pero nuestra visión es genuinamente a largo plazo. Luego de la pandemia, experimentamos un rebote explosivo y ahora el mercado se está nivelando. Lo que más nos sorprendió fue que, dentro del continente americano, donde mayor cantidad de proyectos en pipeline e interés registramos fue en el Cono Sur, y específicamente en la Argentina. A nivel global, Minor viene con mucha velocidad: el año pasado firmamos 40 contratos y abrimos 23 hoteles. En el país, la entrada de nuevas marcas y el modelo de franquicias apalancaron mucho este interés. Los inversores locales ven una gran oportunidad de conectar sus activos a una plataforma global de distribución comercial, revenue management y know-how.
Fortuna: Mencionaba el modelo de franquicias y gestión. ¿Cuál es el valor agregado que Minor le ofrece a los dueños de hoteles independientes?
Daghelinckx: La gran diferencia de Minor es que nosotros nacimos como dueños. Hoy somos propietarios de gran parte de nuestro portafolio, por lo tanto, conozco el P&L del negocio y sé perfectamente qué le duele al inversor en las líneas de payroll, suministros o impuestos. Cuando nos sentamos a negociar, ya sea para un modelo de gestión o de franquicia, evaluamos el activo y le ofrecemos la marca exacta que necesita de nuestras 12 opciones. Si el propietario opera bien su hotel pero le falta alcance, le sumamos nuestra plataforma global de e-commerce y marketing. Además, tenemos equipos sólidos locales en Buenos Aires, Bogotá, Chile y México, lo que garantiza un contacto directo y conocimiento del terreno, respaldado por una plataforma mundial.
Fortuna: ¿Cómo afecta el tipo de cambio y el costo argentino a un modelo de negocios orientado al lujo experiencial?
Daghelinckx: Depende mucho del mercado emisor. El turismo regional es muy sensible al tipo de cambio porque los viajes son frecuentes y con un tiempo de anticipación de reserva corto. Sin embargo, en el segmento de lujo esto no impacta de la misma manera que en los productos Select o Premium. Los clientes de marcas como Anantara provienen de mercados con monedas fuertes, como Europa, Norteamérica o Asia, y planifican sus viajes con ocho o nueve meses de antelación. Buscan un lujo real, no ostentoso, basado en el contacto con la comunidad y la transformación personal. En este tipo de productos de larga distancia, las variables macroeconómicas de corto plazo inciden muchísimo menos.
Fortuna: Hacia el mediano plazo, ¿cuáles son los principales objetivos de expansión para la región?
Daghelinckx: Nuestro objetivo es el crecimiento con disciplina. Estamos introduciendo nuevas marcas de lujo y lifestyle en la región, como Avani, una marca de mentalidad millennial, muy distendida, que ya tenemos en Colombia y Cancún, y Tivoli. También estamos innovando con el modelo de branded residences (residencias de marca). Acabamos de abrir Guadalajara Studios y estamos desarrollando residencias de lujo en Mérida, apuntando al mercado norteamericano. Con Anantara, además de Ushuaia, ya tenemos proyectos firmados en Trancoso y en Miami, y estamos ingresando con fuerza en Brasil.
Fortuna: ¿Cree que Argentina tiene el potencial y los destinos necesarios para albergar las 12 marcas del grupo?
Daghelinckx: Si me preguntás a mí, mi sueño es que Argentina tenga las 12 marcas. Muchos destinos que hoy parecen inhóspitos o poco explotados son los que presentan las oportunidades más interesantes para desarrollar hoteles destino. En Argentina estamos evaluando constantemente opciones con nuestros socios, analizando la rentabilidad y el período de maduración de cada proyecto, porque en esos lugares no solo desarrollás un hotel, desarrollás un destino entero. Tenemos muchas ideas en el pipeline y esperamos que se materialicen pronto.