Acuerdo en Medio Oriente: ¿Qué esperar del petróleo, la inflación y el mercado en Argentina?

El crudo Brent y el WTI registran caídas significativas tras el anuncio preliminar, tocando mínimos desde el inicio del conflicto. Goldman Sachs ajusta a la baja sus pronósticos para el cierre de 2026 y el promedio de 2027.

Redacción Fortuna

Tras el reciente anuncio preliminar de Donald Trump sobre el fin del conflicto en Irán de esta semana, el mercado energético global ha comenzado a asimilar un nuevo escenario de estabilización. El impacto inmediato se ha reflejado en las cotizaciones internacionales del petróleo, abriendo un período de análisis sobre la velocidad y sostenibilidad de la corrección de precios, así como sobre sus consecuencias directas en las economías de América Latina. 

Al respecto, Alfredo Marentes, Analista de Mercados de VT Markets, señala que el mercado ya había anticipado la firma del acuerdo: "Desde el anuncio preliminar del 15 de junio, el WTI cayó más del 4% a la zona de 80–81 dólares y el Brent retrocedió a 83–84, mínimos desde el inicio del conflicto. En el pico de la crisis, el Brent tocó los 126 dólares, registrando la mayor subida mensual en la historia del mercado petrolero. La corrección fue rápida en expectativas, pero será lenta en oferta física ". 

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Logística, plazos y factores de riesgo residual

A pesar de que el acuerdo estipula la apertura del Estrecho de Ormuz sin peaje por un período de 60 días, la normalización del tránsito marítimo se dará de forma gradual debido a factores logísticos y operativos complejos. Entre ellos se destacan las tareas de limpieza de minas y seguridad, donde analistas estiman hasta 4 meses de tránsito sin incidentes para que aseguradoras y armadores normalicen primas y rutas, la logística de los viajes de ida y vuelta a Asia (que demandan entre 45 y 50 días priorizando buques de GNL y petroleros), y los tiempos que requerirán países como Arabia Saudita, Iraq y Emiratos Árabes Unidos (EAU) para recuperar su ritmo máximo de producción tras los recortes aplicados durante el conflicto. 

Este nuevo panorama ha modificado las proyecciones de las principales entidades financieras. Goldman Sachs ya redujo su pronóstico de Brent a 80 dólares para el último trimestre de 2026 (frente a los 90 dólares estimados previamente) y a 75 dólares para el promedio de 2027. Sin embargo, Marentes advierte sobre la volatilidad latente:  "Si el acuerdo se rompe, la reversión por encima de 100 dólares sería rápida. La prima de riesgo residual de 5–10 dólares se mantiene mientras el programa nuclear iraní e Israel–Líbano sigan sin resolverse ". 

A nivel sectorial, el informe de VT Markets identifica que las industrias más beneficiadas por este escenario serán las aerolíneas, el transporte marítimo, la petroquímica, los fertilizantes, la manufactura intensiva en energía, el consumo discrecional y las monedas emergentes gracias a una menor inflación importada. 

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El panorama macroeconómico en América Latina

Para Latinoamérica, la diferencia fundamental que introduce este acuerdo no radica en la dirección de los mercados, sino en la magnitud de sus movimientos. La crisis energética previa ya había generado depreciaciones en el peso argentino, el real brasileño y el peso chileno, sumado a una presión inflacionaria importada a través de los combustibles y fertilizantes. La firma del acuerdo invierte ese flujo, aunque el ritmo definitivo dependerá de los primeros 60 días de implementación. 

En este contexto regional, el caso de la economía argentina presenta particularidades específicas debido a su perfil productivo. 

"Argentina es el caso más matizado por ser un exportador neto de energía, con un superávit energético proyectado superior a los 7.300 millones de dólares impulsado por Vaca Muerta”, asegura el analista de VT Markets. Y agrega que si bien la baja del barril ayuda a contener la inflación doméstica y mejora el apetito de riesgo global, lo que beneficia al riesgo país y al acceso a financiamiento, un descenso abrupto del precio del Brent por debajo de los 55–60 dólares “pone en revisión la rentabilidad de los proyectos shale en la cuenca neuquina ". 

Finalmente, respecto a si el mercado sobreestimó los valores a mediano plazo, el analista de VT Markets clarifica la dinámica especulativa que caracterizó a los últimos meses: "¿Se especuló con el barril a 100 dólares? Sí, como un escenario de guerra, pero no como una expectativa de base. El consenso pre-conflicto de firmas como Goldman Sachs, JP Morgan y la EIA ya apuntaba a un rango de 50–60 dólares para 2026 debido a un exceso de oferta. El salto a 126 dólares fue prima geopolítica pura; el mercado siempre trató esos niveles como variables temporales ".

RM