Pionero en la evolución del turismo premium, este hotel ofrece una desconexión auténtica en perfecta armonía con un entorno único. Piletas, gastronomía, SPA y una amplia oferta de servicios, los puntos fuertes.
En plena selva misionera, a una veintena de kilómetros tanto del aeropuerto como de las Cataratas, Loi Suites Iguazú ofrece una experiencia única para el turismo premium y los eventos corporativos al combinar confort, privacidad, atención personalizada y una cuidada relación con el medio ambiente.
Aquí la desconexión con el ruido urbano y la vida cotidiana es auténtica, apenas los turistas atraviesan la entrada al hotel, construido en perfecta armonía con la flora y los colores de la Selva Iryapú, “ruido de agua” en guaraní, sobre el río Iguazú, en el límite con Brasil y apenas un poco más allá, con Paraguay.
Parece ser, según aseguran los expertos del rubro, que el diferencial en el segmento premium pasó del lujo más o menos estridente a la calidad de las experiencias de los turistas premium. El lujo estaría así evolucionando hacia la autenticidad, el bienestar y la conexión con la naturaleza.
Loi Suites Iguazú —que pertenece al grupo de hoteles del empresario Pedro Loitegui, con similares en otros destinos, como Chapelco y Recoleta (CABA)— transita firme esta huella y eso sienten los huéspedes apenas caminan por los puentes colgantes que llevan a la habitación, alguna de las ciento sesenta ubicadas en distintos conjuntos de muy baja altura perfectamente integradas a la selva.
Los muy diversos tonos de verde y los sonidos del entorno acompañan la entrada a un mundo totalmente nuevo, disruptivo.
Todas las habitaciones tienen amplios ventanales sobre la exuberante vegetación, que, además de árboles, helechos, enredaderas y musgos, incluye begonias coloradas, orquídeas de oro, bromelias brillantes y bejucos con flores en forma de trompeta de diversos colores.
Un sector exclusivo de espacios premium de ochenta y cinco metros cuadrados está pensado para quienes buscan mayor privacidad y personalización.
GARGANTA DEL DIABLO
El confort y la amplia gama de servicios que ofrece Loi Suites son suficientes para que los visitantes —solos, en pareja o en familia— puedan vivir una experiencia única y personalizada durante varios días, por ejemplo en las vacaciones de invierno. Claro que, ubicados a apenas quince o veinte minutos de las Cataratas del Iguazú es prácticamente imposible que no sientan la necesidad de visitarlas.
Las Cataratas son palabras mayores, un lugar en el mundo que ninguna persona debería dejar de conocer, en especial la Garganta del Diablo, su salto más imponente y caudaloso.
El nuevo tendido de pasarelas permite un recorrido cómodo y seguro desde la estación del trencito ecológico que parte de la entrada al Parque Nacional; hay que caminar solo un kilómetro cien metros.
Un murmullo envuelto en una bruma que desarregla la perfección del cielo, que va creciendo a medida que nos acercamos, debería alertarnos que caminamos hacia algo que nos sorprenderá, pero abajo las aguas del río Iguazú se desplazan tan mansas hacia ese mismo lugar que no hay manera de adivinar que en pocos metros más nos encontraremos con una postal que recordaremos probablemente toda la vida: la Garganta del Diablo.
Desde la pasarela, a unos cincuenta metros de distancia la Garganta del Diablo se nos muestra en todo su esplendor: chorros de agua caen desde ochenta y dos metros a lo largo del equivalente a una cuadra y media; si un visitante quisiera decir algo no lograría que nadie lo escuchara, tal es el ruido que provoca tamaño espectáculo. Pero a nadie se le ocurre una palabra por la emoción la visión provoca.
La Garganta del Diablo no es el único salto, hay muchos otros; tampoco es un atractivo solitario: el Parque Nacional Iguazú tiene tantos que un par de días no lo agota ni mucho menos, desde caminatas por senderos de esfuerzo diverso hasta excursiones en gomones para ver los saltos desde abajo, mientras el agua cae y, obviamente, moja.
PILETAS Y GASTRONOMÍA
Ya de vuelta al hotel, otro de sus puntos fuertes son las piletas al aire libre, frente al Tiki Bar, lógicamente uno de los sectores más utilizados por parejas y familias.
En los últimos tiempos, el establecimiento avanzó hacia quienes buscan una oferta más exclusiva para adultos al incorporar un espacio de relax con pileta templada, solárium y hasta un bar, Ivaga, a con vistas largas sobre el Río Iguazú, memorables a la hora del atardecer.
La gastronomía es excelente, con una deliciosa apertura hacia los productos autóctonos, de la riquísima cultura guaraní. Y eso se nota ya en el desayuno, que incluye diversas masas a base de almidón de mandioca, harina de maíz y queso, como Chipa y Mbeyú.
A mediodía y a la noche, el restaurante Naipi, con una cinematográfica vista a la selva misionera, ofrece platos internacionales y una cocina fusión que combina sabores autóctonos con técnicas internacionales y productos frescos de la región, desde la mandioca y la yerba mate al pacú, el surubí y el dorado, deliciosos pescados de río.
Obviamente, el personal, siempre muy amable y eficiente, ofrece un menú vegetariano y alternativas veganas y para celíacos.
Los servicios del Loi Suites son variados y de calidad top:
· Salón de juegos para niños, cine infantil y taller de artes.
· Gimnasio.
· El SPA Namasthé, concebido alrededor del agua y la aromaterapia, incorpora baños de vapor húmedo, jacuzzi ozonizado, circuitos minerales y tratamientos terapéuticos diseñados para promover una desconexión profunda.
· Degustaciones de cocina y coctelería regionales, cenas temáticas, clases de yoga y juegos en familia.
· Caminatas diarias y nocturnas por senderos por los alrededores, en la muy segura Reserva Natural Selva Iryapú.
· Cabalgatas por el mismo lugar.
EVENTOS CORPORATIVOS
La evolución del turismo premium también modifica la forma en que las empresas organizan sus encuentros y eventos. En ese sentido, espacios integrados a la naturaleza y alineados con políticas sustentables ganan protagonismo frente a formatos más tradicionales.
Ya no alcanza con un salón y buena conectividad. A tono con ese cambio en la demanda, Loi Suites Iguazú supo adaptar su propuesta para ese segmento, ayudado claro por la cercanía del espectáculo de las Cataratas, una de las siete maravillas naturales del mundo.