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A fondo

15/07/2014

Equipos de Innovación: Una oportunidad para optimizar la relación de costos e ingresos

Por Gabriela Sneider (*) | Cómo ampliar la productividad mediante la revisión y mejora de los procesos críticos y el impacto de de los mismos en la ecuación de costos e ingresos.

 

Por Gabriela Sneider (*)

Las empresas en general tienen un problema estructural en común: la pendiente de egresos aumenta más rápido que la de ingresos, generando un deterioro paulatino pero constante en los márgenes de rentabilidad. La buena noticia es que hay un importante espacio para mejorar la productividad mediante la revisión y mejora de los procesos críticos y, al mejorar la productividad, se optimiza la ecuación de costos e ingresos.

Las Áreas de Recursos Humanos tienen una gran oportunidad para agregar valor a sus organizaciones trabajando sobre estos conceptos. Una manera de hacerlo, es por medio de la creación de equipos de innovación, donde las personas se convierten en el motor de la solución.

Ni las ideas, ni las oportunidades aparecen solas, se requieren líderes y equipos que las hagan avanzar. Estos equipos de innovación identifican los procesos críticos, los miden, los desafían y trabajan en equipo para hacerlos más eficientes y mejorar sus indicadores.

La tecnología por sí sola no da cuenta del éxito para mejorar la productividad de una compañía. Es la gente; a través de su compromiso y motivación la que hace la diferencia en el Negocio. Mediante estos grupos, RRHH contribuye a generar valor en el presente como socio estratégico, que es trabajando en lo que mejor sabe hacer: la Gestión del Cambio con resultados medibles y concretos.

Pero ¿qué características ideales deben tener? ¿Qué se debe tener en cuenta para su formación?

En general, son pocas las personas en una organización que se encuentran verdaderamente motivadas para innovar de forma espontánea. Para innovar es necesario identificarlas, darles reconocimiento y contagiar al resto de la empresa, y estos equipos son una buena oportunidad para lograrlo: deben, ante todo, estar constituidos por gente inquieta, con ganas de generar cambios, que conozcan el proceso del que forman parte, pero que a su vez estén dispuestos a asumir riesgos y se animen a desafiar el mismo para mejorarlo.

La capacidad de ejecución también es una condición importante que deben tener quienes formen parte del mismo, ya que de esta manera, la organización se asegura que las ideas no queden solo en el papel sino también que se concreten.

Un buen liderazgo y un esponsoreo genuino también son condiciones esenciales para el éxito. Hace falta entrenamiento, coaching y seguimiento por parte de los jefes y del governance del proyecto. Es importante tener en cuenta que es clave ayudar a las personas para que desarrollen las capacidades necesarias y que se les permita participar en la toma de decisiones, en este sentido el empowerment se convierte en un factor fundamental. Por eso, se requiere valorar los aportes que los equipos generan y permitirles equivocarse para aumentar su grado de participación en las iniciativas de la compañía y estimular al resto a hacer lo mismo.

En cuanto a inversión, el monto es bajo ya que no requiere de grandes implementaciones, ni en tiempo ni en costos. La propuesta es trabajar con lo que tenemos ahora, para mejorarlo.

Efectivamente, hay beneficios extras al formar estos equipos: no solamente se mejoran los procesos críticos, sino que los miembros «aprenden a aprender», generando nuevos hábitos de trabajo y creando así una cultura organizacional de innovación y mejora continua. Esto crea algo muy valioso: usuarios clave formados en términos de procesos, con mirada sistémica, que les permite luego participar con alto valor, agregado en el desarrollo de proyectos aún más complejos y relevantes para la organización.

También, la constitución de estos grupos mejora el clima organizacional, permite identificar al talento clave, motivarlo y retenerlo en la organización, aspectos que son claves en la agenda de todo Gerente de RRHH.

Entonces, ¿cómo mejorar la productividad de los sectores clave, generando más sentido de pertenencia?

Una vez que los equipos se ponen a trabajar, en general hay una mejora de entre un 30 y un 50% medido en términos de costos. Este rápido resultado positivo genera confianza para seguir incrementando la productividad desde «adentro». Y así se comienza a formar un círculo virtuoso, con la gente como parte de la solución y no del problema, construyéndose así los biotipos de la organización deseada.

(*) Gabriela Sneider es Directora responsable del desarrollo de la práctica de Capital Humano y Efectividad Organizacional en Paradigma Sociedad de Soluciones

 

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