FORTUNA

Youtube

G Plus

Facebook

Twitter

 

Editor

06/07/2015

La aclaración del Papa y la Iglesia comunista

El Papa Francisco salió a aclarar que “La Iglesia no es comunista”; lo cual debería resultar algo obvio, ya que no debería tener intereses políticos terrenales, sino que es camino de salvación para los católicos y todas las personas de buena fe. Por lo tanto, tampoco puede ser peronista ni liberal ni socialista ni radical. […]

El Papa Francisco salió a aclarar que “La Iglesia no es comunista”; lo cual debería resultar algo obvio, ya que no debería tener intereses políticos terrenales, sino que es camino de salvación para los católicos y todas las personas de buena fe. Por lo tanto, tampoco puede ser peronista ni liberal ni socialista ni radical. De hecho, no se puede más que coincidir con la priorización de los pobres que ha hecho la Iglesia desde que asumió el Papa Francisco. El objetivo de acabar con la pobreza no es “comunista”, sino un compromiso de cualquier político bienintencionado, independientemente de la ideología que tenga. Por lo tanto, más allá de que un Papa u otro miembro de la curia piensen que determinadas ideas son erradas, sería una equivocación considerar que la Iglesia puede condenar las formas de pensar; porque equivale a condenar a los que así piensan. Por ejemplo, el Papa reconoció que tiene amigos marxistas, ¿eso los vuelve malas personas? ¿Están por ello excluidos de la salvación?

La pregunta que deberíamos respondernos es por qué el Papa tiene que hacer una aclaración pública tan obvia. La respuesta es porque la Iglesia se mete en política cuando se pone a recomendar cómo deben lograrse ciertos objetivos que hacen al bien común. Es correcta la opción por los pobres; pero no que la Iglesia aconseje qué políticas son mejores y cuáles peores para combatir ese flagelo. Es su deber predicar que, para llegar a Dios, hay que ser solidario; pero no aconsejar al Estado formas de obligar a ser caritativos a aquellos que no lo son. Está bien que diga que nuestro deber como buenos cristianos es cuidar el planeta; pero no indicar cuál es la verdad científica sobre ese tema y cuál es la forma adecuada de encarar el problema. Guste o no, en términos de políticas públicas o en ciencias, la opinión de la Iglesia tiene el mismo valor que la de cualquier otro de la sociedad civil que participe en el debate.

Lo malo es que, como en toda organización humana, en la Iglesia también están los sectores “aristocráticos” que creen que pueden ordenarle al resto de los mortales cómo vivir o qué hacer. Lo cierto es que eso está lejos de la doctrina que nos enseño nuestro Señor Jesús. Él era Dios y no se le ocurrió usar su poder infinito para obligarnos a que todos siguiéramos su doctrina. Lógico, porque Dios nos hizo hijos suyos y, por ende, libres. Es en esa libertad que nos podemos salvar o no. ¿Alguien puede pensar seriamente que si se obliga a una persona a ser buena será uno de los elegidos el Día del Juicio Final?

Queda claro en los Evangelios que Cristo no sólo no le dio a la Iglesia un rol en materia de propuestas de políticas públicas, sino que esta tarea distrae tiempo y esfuerzo de su verdaderos objetivos que sí le señaló. La función de la Iglesia es convencer a los hombres de que para que podamos gozar de la gloria de Dios debemos ser buenas personas y ser el camino que facilite lograrlo. Con todo lo que eso significa, a pesar de sonar tan sencillo. La búsqueda de Dios es una decisión individual que se basa en amar al prójimo como a uno mismo y, por ende, respetar su dignidad humana. Por eso, es lógico que la Iglesia defienda los derechos y libertades que Dios nos ha dado; pero, también, que sea la primera en respetarlos.

———

Aldo Abram

Aldo Abram es Master en Ciencias Económicas CEMA y Lic. en Economía. Director Ejecutivo del CIIMA (Centro de Investigación de Instituciones y Mercados de la Argentina) perteneciente al ESEADE. Profesor de la Maestría en Finanzas e Investigador Independiente de ESEADE. Es socio y Director General de la Consultora EXANTE. Fue socio y gerente de la Consultora PROECO. Es Director Ejecutivo de la Fundación Libertad y Progreso. Twitter: @abramaldo

 

 

7 pensamientos en “La aclaración del Papa y la Iglesia comunista”

  1. La iglesia en sus orígenes eran sociedades comunitaria y desprendidas de los bienes materiales, era una herencia de los antiguos cristianos de los esenios, algo que siguieron practicando los jesuitas.
    Los medios de producción y los bienes eran propiedad de toda la comunidad y eso funcionaba así también en las misiones jesuíticas con bastante eficiencia lo que preocupaba a las plantaciones esclavistas del Imperio brasileño de entonces.
    También la iglesia desde Santo Tomás de Aquino y el Concilio de Trento daba rango de herejía a todo tipo de interés, algo que es la base de un capitalismo que se dice Occidental y Cristiano.

    Lo que si tiene rango de explicación casi post terrenal en consonancia con ciertos ideales de la Iglesia es la famosa «teoría del derrame» con que el neoliberalismo intentó explicar comprobados sus fallos de base.

  2. Sergio
    Son cosas que se mezclan, las promesas de la Teoría del Derrame parecen casi religiosas, la metáfora de la mano invisible es una cuestión de fe pura no demostrable y sin base científica y el ideario neoliberal es una máquina de producir la pobreza que resalta la iglesia, además de división social y el paraíso en la tierra para muy pocos.

  3. Borges decía que los clásicos eran esos libros que todo el mundo citaba pero nadie los leía.

    Con las religiones pasan cosas parecidas y permiten que sean así acomodadas convenientemente a determinadas ópticas.
    Esto permitió la existencia desde tiempos ancestrales de personajes como el cadenal Marcinkus, la particular interpretación cristiana que hacen los Republicanos o líderes de la Iglesia Ortodoxa Rusa aficionados a cosas suntuarias terrenales como relojes Breguet de 30 lucas verdes.

    La frase «Porque es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios» (Lucas 18:25) es un claro ejemplo de estas paradojas que esta gente prefiere evitar más allá de las distintas interpretaciones en una correcta traducción.

    Una cosa es clarísima, esta «Fundación Libertaria» defiende un modelo económico y modo de vida donde en términos concretos su motor principal es el egoísmo personal, el afán de lucro, una competencia darwiniana y presenta pensamientos que son antítesis a las bases originales del cristianismo.

    Por eso es difícil comprendeer el artículo ante lo enormemente distanciado de una óptica real cristiana.

    Este suena como a una elegía de Maquiavelo sobre la honestidad política o de Stalin o Mussolini hablando sobre la democracia y el disenso o un sermón de tolerancia de la inquisición o del EI.

  4. Lo que se olvida decir este PAPA, «Peronista,» es que Jesucristo, fué el primer socialista que hubo en este mundo, y sino lean la historia del Cristianismo, ó preguntensen porque discutía en la sinagoga con los escribas, los sacerdotes y los fariseos, tratando de velar por los mas pobres, etc, etc, etc, lean, estudien realmente quién fue ese señor, ese maestro llamado JESUCRISTO Y VERÁN QUE FUE UN VERDADERO SOCIALISTA.-

  5. Amigos, creo que ya es hora, de que la sociedad se comprometa a liquidar con h.de mil…..y empecemos a tomar nuestra responsabilidad, ya que al gobierno solo le interesa, enroscarse para no perder el poder y mirar de espalda ante la magnitud de los echos que ocasionan los asesinos de adolescentes, a los que matan sin piedad. Por favor como pueblo, pantalones largos, muchos huevos, para forzar a esta gobierno, que se deje de hipocresia y si no estan preparados, este buen consejo de Santo Tomas de Aquino ; ¡ Huye….. de las cosas que te exceden………!

  6. ME PARECE QUE ESTE CHICO ALDO ESTA CONFUNDIDO Y SE VA POR LOS TOMATES, LO QUE QUISO DECIR S.S. ES UN MENSAJE CLARO PARA LA CLASE POLITICA DE ARGENTINA YA QUE LES CUESTIONAN EL ANALISIS DE LA UCA.DE SALVI QUE ES REAL Y NO HAY CONQUE DARLE

  7. ……. los ambiciosos, no tienen doctrina porque no tienen otra conducta que su egoísmo.
    Hay que buscarlos y marcarlos a fuego para que nunca se conviertan en dueños de vida y haciendas del pueblo.
    Yo los he conocido de cerca y de frente; y algunas veces incluso me han engañado, por lo menos momentáneamente.
    Hay que identificarlos… Hay que destruirlos.
    La causa del pueblo exige nada más que hombres del pueblo que trabajan para el pueblo, no para ellos.
    En esto se distinguen los ambiciosos; en que trabajan para ellos; nada más que para ellos.
    Nunca buscan la felicidad del pueblo; siempre buscan más bien su propia vanidad y enriquecerse pronto.
    El dinero, el poder y los honores son las tres grandes “causas” los tres “ideales” de todos los ambiciosos.
    No he conocido ningún ambicioso que no buscase alguna de estas tres cosas…
    O las tres al mismo tiempo.
    Los pueblos deben cuidar a los hombres que eligen para hacer sus destinos…
    Y deben rechazarlos y destruirlos cuando los vean sedientos de riqueza, de poder o de honores.
    La sed de riquezas es fácil de ver.
    Es lo primero que aparece a la vista de todos.
    Sobre todo a los dirigentes sindicales hay que cuidarlos mucho.
    Se marean también ellos y no hay que olvidar que cuando un político se deja dominar por la ambición es nada más que un ambicioso; pero cuando un dirigente sindical se entrega al deseo de dinero, de poder o de honores, es un traidor y merece ser castigado como un traidor.
    El poder y los honores seducen también intensamente a los hombres y los hacen ambiciosos…
    Empiezan a trabajar para ellos y se olvidan del pueblo.
    Esta es la única manera de identificarlos… y el pueblo tiene que conocerlos y destruirlos.
    Solamente así, los pueblos serán libres… porque todo ambicioso es un prepotente capaz de convertirse en un tirano.
    ¡Hay que cuidarse de ellos como del diablo!

    EVA PERÓN

    ¡ Jubilado Chocho ! julio 24, 2015 a las 7:26 am
    En los buenos tiempos de dirigentes sindicales con huevos, que no eran entregadores, cobardes y traidores, al ” Modelo ” y la Viuda, los trabajadores le hubieramos plantado en la; nuestra e historica plaza, otro 17 de Octubre. Con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes. Basta de engaños compañeros , defendamos nuestra dignidad, Con el salario universal, y los DNU, eso no compensa, ni la inseguridad del, pueblo, ni la creacion de fuentes de trabajo. Mas bien esta muy cerca de la Promiscuidad , la Prostitucion y la Vagancia.

Los comentarios están cerrados.