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17/02/2020

Con 20 años, Mateo Salvatto, un emprendedor exitoso

Por Gustavo García / Creó una aplicación para personas con problemas para comunicarse. Cómo es un negocio que no cobra por sus servicios. Cuando querer es poder.
Mateo Salvatto ya recorrió el mundo para explicar cómo trabaja su aplicación.

El recorrido de Mateo Salvatto ha sido corto pero intenso. En apenas tres años pasó de ser un adolescente especializado en robótica, que hasta ganó un Mundial en Israel, a conducir su propia compañía. Hoy que tiene 20 su mirada busca más allá, afanosa. Está convencido de algo: se pueden resolver los problemas del mundo usando tecnología.

Todo comenzó cuando tenía 17 años. Hijo de madre docente, especializada en hipoacúsicos, Mateo forjó amistades con chicos que padecían sordera. Hasta que un día decidió ayudarlos a integrarse al mundo y creó Háblalo, una aplicación gratuita que les permite comunicarse a través del teléfono. “La clave es que no es una app sólo para sordos sino, además, para gente que tiene problemas para hablar, comunicarse, para aquellos que sufren parálisis cerebral y afecciones similares”, le cuenta a Fortuna, hoy que su invento ya tiene 132.000 descargas en todo el planeta.

Fortuna: ¿Cuál es el modelo de negocios? ¿De dónde surge la rentabilidad teniendo en cuenta que el producto es de descarga gratuita?

Salvatto: Háblalo comenzó sólo como un proyecto y luego se terminó transformando en una compañía de tecnología, que desarrolla tecnología que ayuda a los demás. A lo que nosotros más le ponemos cabeza es a los modelos de negocios porque trabajamos en productos que no le cuestan nada al usuario final. La innovación principal de la compañía pasa por ahí, cómo financiarse sin cobrar el producto y sin ser invasivos con publicidad. La empresa se llama Asteroid y somos cuatro socios. Cuenta con diseñadores y gente especializada en discapacidad. Podemos decir que Háblalo soluciona un problema desde un lado del mostrador. Las personas toman la aplicación y pueden ir a una farmacia, un hotel o una comisaría, enseñarle a la gente cómo utilizar Háblalo y entonces comunicarse exitosamente. Pero del otro lado del mostrador el problema persiste. Nosotros lo que le planteamos a la compañía es entrenar al personal, y no sólo eso sino darle una versión adaptada for business para cada empresa. Si es una farmacia se le agrega un listado de medicamentos, preguntas frecuentes, se brinda soporte.

Fortuna: ¿Hay aceptación del otro lado del mostrador?

Salvatto: Es un modelo de negocios muy nuevo, por eso hace poco salimos a intentar venderlo y lo hemos logrado en poco tiempo. Por ejemplo, Samsung Argentina es sponsor del proyecto y lo adoptó. Teníamos muchos lugares dispersos por la ciudad, pero no teníamos una cadena grande. Samsung es la primera cadena grande en adoptar Háblalo y hoy gracias a eso estamos por cerrar con otras cuatro marcas líderes.

Fortuna: ¿Y a nivel Estado?

Salvatto: Hay mucho interés, se ha charlado, pero todavía no logramos implementarlo a gran escala en ningún lado. Mantuvimos conversaciones con la provincia de Misiones, con La Rioja, Tucumán, Gran Buenos Aires, pero no se ha instalado de manera masiva. Sí estamos en una linda conversación con México.

Fortuna: Este es un producto, el mascarón de proa de la compañía. ¿Están desarrollando otros?

Salvatto: Tenemos varios software, y hay uno que es un software y un hardware. Todo vinculado a la integración. Estamos desarrollando cosas para personas que sufren Alzheimer y otras para personas con movilidad nula. Estamos apuntando a los públicos más masivos del planeta y las personas que sufren Alzheimer son alrededor de 500 millones, 7% de la población mundial, y crece. Queremos ayudar a esa franja a la cual no se les dan tantas opciones tecnológicas.

Fortuna: ¿Te definís como empresario?

Salvatto: Empresario no porque me queda muchísimo por aprender en esa línea, no me considero un administrador de empresas, aunque administro una empresa. Lo hago pero no me considero un buen administrador aún. Lo que yo tengo y una de las cosas que acepto de mí es que soy muy creativo. Me defino como una persona que está todo el tiempo pensando cosas nuevas. En lo que realmente soy bueno es en identificar un problema y pensar cómo solucionarlo usando tecnología.

Fortuna: ¿Qué herramienta teórica manejás? ¿Cómo te formaste?

Salvatto: Soy técnico en electrónica, de allí sale todo lo tecnológico. Me recibí luego como analista de sistemas y ahora estoy pensando en estudiar un master en administración. Yo era un programador que hacía tecnología y de pronto me encontré teniendo que contratar gente y pagar sueldos. Cosas que nunca me había imaginado que tenía que hacer ni cómo se hacían.

Fortuna: Viajaste mucho desde una corta edad. ¿Qué te llama la atención en contraste con la Argentina?

Salvatto: Viajé un montón últimamente gracias a este laburo y primero identifico que cuando te vas del país empezás a valorar las cosas buenas que tiene. Uno cree que Indonesia y China están buenísimo, pero no sé si preferiría vivir allá antes que acá. Empezás a entender que el mundo no es tanto como lo ves en las películas. Ves cómo la Argentina se ha quedado atrás sin ninguna necesidad, por boludeces. Teníamos todas las de ganar. Nos definían como un país potencia y hemos perdido una oportunidad muy grande, que creo que podemos recuperar. Cuando te vas afuera las cosas funcionan, sobre todo las cosas tecnológicas. Desde lo sencillo hasta lo institucional, como el castigo a la corrupción, el rechazo al que roba, al que miente.

Fortuna: También viajás por el resto del país. Ahí ves y reflexionás.

Salvatto: Ahí se ve una de las grandes injusticias y errores de nuestro país. En Estados Unidos tenés 25 ciudades que son una potencia, Chicago, California, Nueva York, Miami… Todo funciona. En el interior se dice mucho esto de que Dios está en todos lados pero atiende en Buenos Aires, y es cierto. Primero es una injusticia, porque la Argentina no es sólo Buenos Aires. Uno viaja al Chaco, a Misiones o Formosa y se pregunta por qué nos pasó esto, por qué hay tanta diferencia en el desarrollo. El error de apuntar todo siempre hacia Buenos Aires.

Fortuna: Sin embargo, en el perfil de tu cuenta de Twitter tenés una frase que dice: Orgulloso de ser argentino. ¿Por qué?

Salvatto: Seguro. Primero que es el país de uno y creo que la Argentina es un país enorme. Lo critico un montón  por razones obvias, pero nunca diría que éste es un país de mierda, como dice mucha gente. Porque no lo es, eso es mentira. La cantidad de unicornios que tenemos, los premios Nobel, la educación púbica, la ciencia y tecnología. Todo lo que hicimos en su momento, lo que se hizo en materia de Derechos Humanos, es muy grande, y siendo un país Latinoamericano. Me da mucha pena cuando escucho decir ‘yo me voy de acá’ o ‘la única salida es Ezeiza’.

Fortuna: ¿Qué te genera la política?

Salvatto: Me gusta mucho hablar de política, analizarla y leerla. En la Argentina me genera un no sé qué, cosas que no entiendo. No entiendo cómo aguantamos, cómo la política se ha transformado en un elemento de convencimiento de que las cosas son como no son.  El respeto a las instituciones y el poner al país por sobre los intereses personales es algo que nosotros no valoramos. Me molesta que se han perdido esos valores. Se ha empezado a prostituir el cargo público.

Fortuna: ¿Hace falta otro encuadre legal laboral para el trabajo del futuro?

Salvatto: Creo que todo va a tener que cambiar. Cambia para lo laboral, lo educativo, lo político, la búsqueda de recursos humanos. Antes un programador cuando era contratado por una empresa se lo agradecía y laburaba para ser el mejor. Hoy un programador se aburrió 10 minutos y se fue a Google. Lo perdiste. Y si no le pagás el doble, le ponés una mesa de ping pong y lo cuidás, se va a ir. En Argentina no se cubren 5.000 puestos de trabajo de programación por año.

Fortuna: Una vez dijiste que hay que legislar sobre la inteligencia artificial. ¿Por qué?

Salvatto: Pongamos un ejemplo. Si yo tengo un auto que se maneja solo, que hoy lo puedo comprar en Estados Unidos por u$s 40.000. Y vos tenés otro. Vamos por la calle y el tuyo choca al mío. ¿De quién es la culpa? ¿Mía, tuya o de la empresa? ¿Quién lo decide? ¿Nosotros, la empresa o una inteligencia artificial que analiza los dos algoritmos y se fija de qué auto fue la culpa? La tecnología está recontra disponible, pero no se hace aún.

Fortuna: ¿Argentina está en condiciones de dar el salto tecnológico?

Salvatto: Las capacidades tecnológicas las tenemos. Nuestra segunda exportación es el software y la mente del argentino está preparada para lo que sigue. Tenemos cada vez más emprendedores y Unicornios. Lo que nos ocurre es que debemos solucionar los problemas básicos anteriores al salto tecnológico. Son cosas polémicas en Argentina pero ¿cómo se hace para crear una empresa grande en la Argentina y tener 5.000 empleados si cuando despedís a dos tenés juicios tremendos? Esos cambios tienen que empezar a suceder para ser algo competitivo.  Nunca vas a ser un país competitivo si los pibes tienen hambre. No puede ser.

Fortuna: Alguna vez dijiste que te saca el sueño pensar que el desarrollo tecnológico no tiene límite.

Salvatto: Es algo bastante preocupante. Estamos en un punto de inflexión histórica de nuestra especie donde de repente podemos hacer lo que queremos. Lo que sí sucede es que esa tecnología puesta en manos equivocadas te puede llevar a grandes conflictos.

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