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Negocios

11/06/2020

Carlos Rosales: de joven repartidor de pizzas a dueño de Garbarino

El comprador de la cadena de electrodomésticos y amigo de Marcelo Tinelli, empezó en una pizzeria y hoy es dueño de varias empresas.
Carlos Rosales, el empresario que finalmente se quedó con Garbarino.

Carlos Rosales tiene muy en claro qué es lo que pretende de su nuevo y más importante negocio: se confirmó ayer que compró Garbarino (que incluye Compumundo, Digital Fueguina, Tecnosur, Garbarino Viajes y Fiden), la mayor empresa de venta de electromésticos que arrastra deudas por $ 6.000 millones principalmente con sus proveedores. Desde su visión de entrepreneur, está convencido de que las empresas, más allá de la pandemida de coronavirus, deben aggiornar su forma de hacer negocios donde la teconología cumple un rol fundamental.

En una entrevista e junio de este año, Rosales dio detalles a fortuna.perfil.com sobre cómo maneja Prof, la aseguradora de la cual es el presidente, y la manera en que llegó para reconvertirla y lograr un cambio de paradigma en la gestión. «Intentamos acompañar a nuestros asegurados para que adopten nuevas herramientas de pago sin salir de sus hogares, a la vez que les aseguramos a quienes no pudieran hacerlo, que íbamos a seguir brindándoles la protección contratada», dijo entonces. 

La aseguradora fue creada en el sur del país como una cooperativa de pequeños productos frutihortícolas y hoy, tras dos años de gestión de Rosales, tiene once agencias en todo el país, donde trabajan 170 personas.

Ver también: “Queremos que este escenario sea una oportunidad de crecimiento”

Pero quizás a Rosales se lo conozca más por su rol en el club San Lorenzo. Hace diez años que es socio, fue candidato por la lista de Carlos Di Meglio, que finamente no ganó, y desde 2019 es protesorero del club que dirige Marcelo Tinelli, con quien mantiene una buena relación. Es desde el mismo club que niegan que Rosales sea un «testaferro» del conductor en la compra de Garbarino.

Pero su credencial de entrepreneur es anterior a su incursión en empresas grandes. Cuando era más joven fue repartidor de pizza y se propuso ir más lejos: tener su propio negocio. Y lo logró cuando compró su propia pizzería.

Desde entonces, su carrera fue creciendo: hoy, además de dirigir Prof, tiene un conjunto de cabañas turísticas en Misiones y es el propietario del restaurante Schiaffino, ubicado en Recoleta. De pizzero a ser dueño de un restó de primera línea.

Este crecimiento en el mundo de los negocios lo curtió lo suficiente como jugar en las ligas mayores. Para quedarse con Garbarino tuvo que competir con Inverlat (dueño de Havanna), que finalmente desistió del negocio porque no logró ponerse de acuerdo con los proveedores por la deuda que la cadena tenía con ellos; y con Covelia, una empresa que se la vincula con la familia de Hugo Moyano.

En un comunicado, se confirma que ayer se realizó el traspaso de las acciones en manos de los hermanos Garbarino a Rosales, donde también estuvo Carlos García, CEO de la cadena que mantiene su cargo con la nueva administración.

También allí se expresan los dichos de Carlos Rosales, quien destacó el «enorme desafío que implica poner en marcha el nuevo plan de negocios y expansión de la mayor cadena de retail del mercado argentino. Una empresa de 69 años de historia con un importante capital humano que ha sabido apostar a la onmicanalidad, integrando todas las ventajas del mundo físico y del online, para adaptarse a las nuevas tendencias de consumo, siendo la segunda empresa de comercio electrónico del país».

Una ventaja que tiene este empresario, que le va a venir muy bien si se presenta un conflicto con alguno de los 4.325 trabajadores repartidos en los más de 200 puntos de venta de Garbarino y sus 32 centros de distribución logística, es que es amigo personal de Armando Cavalieri, titular del gremio de Comercio.

Rosales tiene dos hijos: Julia y Bruno; le gusta el rock y, por supuesto, el fútbol. Este fanatismo lo llevó a que, a través de Prof, fuera espónsor de Unión de Santa Fe, Defensores de Belgrano, Gimnasia y Tiro de Salta, Colón y Lamadrid.

También estuvo en política, ya que fue director provincial de Clubes de Barrio de la Secretaría de Deportes durante la administración de Daniel Scioli.

Pero no todo fue un jardín de rosas para Rosales, ya que se enfrentó en la Justicia con su ex socio en la aseguradora, Abel Castro.

La decisión de Rosales de comprar Garbarino se da justo en un momento en que las ventas presenciales están prohibidas para las cadenas de electrodomésticos y la venta online es la única alternativa.

Rosales ya lo había expresado a fortuna.perfil.com cuando habló en su momento de Prof: «Volver a una (nueva) normalidad no será fácil ni rápido, y habrá muchos shocks posteriores a la pandemia. Con un tercio de la población mundial en un lockdown, el regreso traerá aparejado tasas de desempleo altísimas donde la protección y asistencia a grupos vulnerables y la definición de nuevos esquemas de trabajo se tornarán fundamentales. Desde el punto de vista macroeconómico, veremos acceso limitado a capitales y mucho proteccionismo en las diferentes economías. Puntualmente en Argentina, ese escenario que puede parecer desalentador, se puede convertir en una oportunidad única en la medida que logremos adoptar las tecnologías necesarias y aprovechar el capital humano con el que contamos».

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