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Financiación digital en el campo: el crédito creció 40% en el primer semestre impulsado por el dólar

Con más de u$s 715 millones colocados en los primeros seis meses de 2026 y un fuerte predominio de las operaciones en moneda dura, Nera consolida su modelo de ecosistema abierto. Cómo la tecnología, el crédito embebido y la tokenización de activos reales están impactando la toma de decisiones financieras en uno de los motores productivos de la Argentina.

Nera informe semestral Foto: Cedoc

El financiamiento del sector agropecuario argentino está en plena transformación. En un país donde la penetración del crédito bancario sobre el PBI se ubica en torno al 15%, muy por debajo de economías vecinas como Brasil (70%), Paraguay (50%) o Uruguay (30%), el margen de expansión para las soluciones financieras digitales es muy grande.

Las cifras macroeconómicas del campo justifican esta escala: según estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario, el productor invierte unos u$s 30.000 millones por campaña en gastos directos contemplando los seis cultivos principales y la ganadería. Sin embargo, la bancarización tradicional solo alcanza a cubrir unos u$s 4.500 millones de esa masa de inversión. De las 250.000 explotaciones agropecuarias registradas por el INDEC a nivel nacional, apenas 39.000 productores mantienen deuda formal con el sistema bancario, la cual asciende en su conjunto a USD 13.700 millones.

"El primer semestre de 2026 confirmó que el productor elige crédito embebido para financiar sus insumos o hacienda", afirma Marcos Herbin, CEO de Nera.

Es precisamente en esa brecha estructural entre la demanda de capital de trabajo y la oferta financiera tradicional donde Nera, el ecosistema digital de pagos y financiamiento para el agro, consolidó su modelo de negocios. Nacida originalmente bajo el ala de Banco Galicia y transformada rápidamente en una plataforma abierta tras la incorporación de Santander como socio al 50%, la firma sumó a su red a entidades como Banco Comafi, Banco del Sol y Banco Credicoop.

“La inversión del campo aumentará drásticamente”

Según el informe semestral presentado por Nera, durante el primer semestre de 2026, la plataforma registró un crecimiento del 40% en la cantidad de operaciones respecto al mismo período del año anterior, superando las 13.000 transacciones y alcanzando los USD 715 millones financiados.

La radiografía de las decisiones financieras del productor rural en los primeros seis meses del año deja en claro que la moneda predilecta para financiarse fue el dólar: el 80% de las operaciones se cerraron en dólares, llegando al 90% en el volumen total colocado, lo que representa un salto de 30 puntos porcentuales en la participación de la moneda dura en comparación con el primer semestre de 2025.

Este fenómeno responde a una clara oportunidad por el costo financiero, ya que las tasas de mercado en dólares registraron caídas superiores al 30% en los últimos doce meses, alcanzando un promedio ponderado en Nera del 1,8% anual, con líneas promocionales de proveedores (merchants) que llegaron al 0%. En pesos, tras el pico de volatilidad electoral observado a finales de 2023, las tasas recortaron más de un 60%, estabilizándose en una tasa ponderada del 34,6%.

"El primer semestre de 2026 confirmó que el productor elige crédito embebido para financiar sus insumos o hacienda, agilizando la operatoria con sus proveedores de manera directa. En un escenario de márgenes ajustados, contar con este tipo de herramientas para tomar decisiones más eficientes puede marcar la diferencia en la rentabilidad del negocio”, señala Marcos Herbin, CEO de Nera.

El comportamiento mensual de las colocaciones tuvo su pico máximo en marzo, mes que concentró el 27% de las transacciones del semestre coincidiendo con la pre-campaña y el desarrollo de Expoagro, momento en que las compañías de insumos agresivan sus condiciones comerciales. En cuanto a los plazos, el 54% de los créditos se pactó a 12 meses (360 días), permitiendo calzar los vencimientos con el ingreso de la cosecha. Asimismo, se observó una mayor demanda de plazos a 270 días hacia fin de año, en sintonía con la expansión del maíz tardío cuyas recolecciones se extienden más allá de julio.

Fabián Kon (Galicia), Alejandro Butti (Santander) y Marcos Herbin (Nera).

Garantías reales: de los silobolsas a la ganadería

Uno de los vectores de innovación más potentes de la compañía ha sido la conversión de activos físicos retenidos en el campo en garantías crediticias líquidas. Durante el período analizado, se utilizaron más de 260.000 toneladas de granos como respaldo financiero (+38% en volumen de negocios), con la interacción de 37 acopios, corredoras, exportadoras y cooperativas. El maíz lideró las garantías con el 43%, seguido por la soja (40%) y el trigo (12%), mayoritariamente bajo la modalidad de contrato con precio a fijar (69%).

A través de herramientas como Crédito Grano Disponible, el productor puede apalancarse financieramente utilizando la producción almacenada en silobolsas —monitoreada mediante tecnología satelital y certificación fotográfica inalterable— sin necesidad de vender prematuramente sus granos.

Paralelamente, la ganadería comenzó a despertar de su rezago crediticio tradicional. A diferencia de la agricultura, que opera fuertemente dolarizada, la actividad pecuaria venía financiándose históricamente en pesos y con fondos propios.

"Hoy la ganadería es un negocio; una hectárea ganadera puede rendir lo mismo que una agrícola. Por eso empieza a tener su propio vuelo y es necesario que el productor invierta fuertemente en nutrición, genética y retención de vientres”, destaca Herbin. Para apuntalar esta vertical, la firma lanzó el Crédito Ganadero Garantizado, que permite obtener financiación de libre disponibilidad utilizando el stock animal como respaldo.

Nera hoy cuenta con más de 3.000 puntos de contacto con los agropecuarios y ganaderos en el país.

Inteligencia Artificial y la frontera de los u$s 2.500 millones

La hoja de ruta de Nera no se agota en la digitalización de trámites bancarios. La compañía está desplegando una capa de Inteligencia Artificial destinada a transformar la evaluación de riesgo crediticio. Al procesar el historial transaccional de los productores, la plataforma permite a las entidades financieras hiperpersonalizar la oferta de tasas y límites.

Según Martina Donath, Directora de Producto de Nera, la evolución del crédito agropecuario se apoya en tres pilares: "El crédito embebido en el punto de compra, el uso de datos e IA para optimizar la toma de decisiones y el desarrollo de nuevos productos financieros sobre activos reales del campo". La firma se encuentra desarrollando incluso un "asesor financiero virtual" basado en IA para guiar al productor en la captura de oportunidades de mercado y pases de campaña.

Con una meta de procesamiento proyectada para este año de u$s 1.500 millones y el objetivo de escalar de 8.000 a 20.000 productores usuarios, Nera también está dando sus primeros pasos en la internacionalización. Ya desembarcó en Paraguay, y la fintech apunta ahora a llegar a México para replicar su modelo de integración tecnológica en los principales mercados agronegocios de América Latina.

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