Uno de los principales motivos está relacionado con el acceso a la educación financiera: 4 de cada 10 mujeres aseguran no tener conocimientos sobre inversiones, el doble que los hombres.
Si bien en los últimos años creció el acceso de las mujeres al sistema financiero y a las inversiones, la brecha de género sigue siendo significativa, tanto en la participación dentro de la industria como en el universo de inversores.
Según un informe de la Cámara Argentina Fintech (2025), solo el 37,2% de las personas que trabajan en el sector fintech se identifican como mujeres. La diferencia también se refleja en el mundo de las inversiones: el 75,5% de los inversores de la plataforma son hombres, frente a un 24,5% de mujeres. Esta brecha se repite por instrumento financiero: Fondos Comunes de Inversión (57% hombres y 43% mujeres) y CEDEARs (65% son hombres; 35% son mujeres).
Uno de los principales motivos de esta diferencia está relacionado con el acceso a la educación financiera: 4 de cada 10 mujeres aseguran no tener conocimientos sobre inversiones, el doble que los hombres.
A nivel regional, según datos citados por el Banco Mundial, en América Latina solo el 63% de las mujeres tiene una cuenta bancaria, frente al 72% de los hombres, aunque las fintech han contribuido a reducir esta brecha en países como Argentina.
Un análisis de 1.048 operaciones realizadas por usuarias entre febrero de 2025 y febrero de 2026 en YONT revela un perfil dinámico y diversificado:
-
El núcleo más activo se concentra en el rango 25-44 años, que representa el 55,6% del total de inversiones. El segmento más activo es el de 35-44 años (28,9%), seguido por el de 25-34 (26,7%). Notablemente, el segmento joven de 18-24 años ya representa casi 1 de cada 5 inversiones.
-
En cuanto a instrumentos preferidos: STOCK (acciones locales) lidera con el 32,7% de las operaciones, seguido por BOND (21,4%) y CEDEAR (17,5%). Los instrumentos de renta variable (STOCK + CEDEAR) concentran el 50,2% de las operaciones, lo que indica una preferencia por activos de mayor rendimiento potencial.
-
La distribución de preferencias varía con la edad: las inversoras más jóvenes (18-34) prefieren STOCK y BOND, orientadas al crecimiento. El segmento 35-44 consolida su posición en renta variable (STOCK lidera con 128 operaciones). A partir de los 45 años, el dólar MEP toma relevancia, y en el segmento de 55 años en adelante domina claramente, reflejando un perfil conservador orientado a la preservación de capital en moneda dura.
-
Las edades con mayor volumen de operaciones individuales son 24 años (69 operaciones, pico absoluto), 36 años (55 operaciones) y 49 años (53 operaciones), lo que sugiere vínculos con hitos personales y laborales.
RM