Jaime Garbarsky, presidente de Grupo Ecipsa, asegura que en el real estate todavía hay oportunidades con proyectos innovadores y disruptivos. La reciente entrega de Aires de Jacarandá, la segunda herradura de MilAires, su proyecto residencial en Villa Devoto que pasó de u$s 1.800 el m2 a más de u$s 4.000.
El sector de la construcción está siendo uno de los más afectados de los últimos años. Tanto la obra pública como la privada han sentido el párate frente a la caída de poder adquisitivo, la falta de crédito hipotecario sostenido en el tiempo y también la inexistente financiación para desarrolladoras y constructoras. Sin embargo, en Argentina siempre hay oportunidades y los empresarios locales conocen bien cuáles son y cuándo pueden aprovecharlas.
Es en este contexto que Grupo Ecipsa se posiciona como uno de los actores centrales en esta transformación que está viviendo el sector. La desarrollista presidida por Jaime Garbarsky acaba de marcar un nuevo hito con la entrega de Aires de Jacarandá, la segunda de las cinco etapas que conforman su proyecto residencial MilAires en Villa Devoto. Con más de 48 años de trayectoria, más de 110 emprendimientos consolidados y habiendo superado las 15.000 unidades entregadas, el holding reafirma su visión a largo plazo en el desarrollo urbano.
Este año ha sido definido por la compañía como un período de consolidación de sus operaciones tanto en Argentina como en la región, teniendo a MilAires como el protagonista indiscutido en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. "Con MilAires rompimos un paradigma en el real estate: demostramos que la clase media de Buenos Aires podía acceder a una propuesta residencial con espacios verdes, amenities y servicios que antes estaban reservados para unos pocos", destacó Garbarsky en su conversación con Fortuna.
Respecto del sector de real estate, Garbarsky es categórico en su opinión: “En Argentina siempre hay oportunidades, y en el sector de real estate también. Hay que tener la capacidad de poder mirar a largo plazo, entender hacia dónde va el mercado y como dije, generar demanda con productos diferentes, como todos los que venimos haciendo hace más de cuatro décadas”. Y agrega: “Hoy el mayor desafío que enfrentamos es que no hay financiación a largo plazo para los desarrolladores y los constructores. Por eso no se ven tantas obras privadas. Si bien el crédito creció durante los últimos años, llegando a casi 15% del PBI, todavía falta mucho para estar cerca de los países vecinos. Y ahí nuestro sector podría jugar un rol clave, porque somos generadores de mano de obra, tenemos la capacidad de transformar una cuadra o un barrio con nuestros proyectos. Yo estoy convencido de que más temprano que tarde el crédito volverá con fuerza a la Argentina, pero hoy las empresas son las que nos auto financiamos con diferentes herramientas. El crédito es clave para que nuestro sector vuelva a ser pujante. Y si bien estoy convencido de ello, creo que eso no debe hacer que nos quedemos de brazos cruzados esperando esos créditos. Y eso queda demostrado con los proyectos que estamos haciendo y MilAires que sigue marcando un hito en la Ciudad”,
La revalorización del metro cuadrado
Emplazado en un terreno de casi 30 mil metros cuadrados entre Salvador María del Carril y la General Paz, en el corazón de Devoto, el complejo demandó una inversión inicial superior a los 140 millones de dólares. Actualmente, más de 600 operarios trabajan en el predio para avanzar con la tercera y cuarta herradura, mientras que la quinta y última comenzará a construirse tras la demolición del showroom comercial antes de fin de año.
Para Garbarsky, el éxito comercial de la propuesta radica en la singularidad del producto. El empresario analizó la evolución de los precios y la acelerada valorización del desarrollo. "Pensábamos que debíamos comenzar porque era Devoto, era un lugar nuevo, un nuevo paradigma de lo que queríamos hacer. El proyecto empezó en 1.800 dólares el metro y hoy estamos en 4.000. Cuando nosotros no tengamos más nada para vender, esto va a estar en 5.000 o por arriba", explica. Según el presidente de ECIPSA, el complejo no tiene comparación en Devoto ni en Urquiza, e incluso marca diferencias fundamentales con Puerto Madero debido a la inédita cantidad de amenities.
Al completarse su masterplan, MilAires contará con 871 departamentos distribuidos en cinco edificios de baja altura, 562 cocheras y un despliegue de 50 amenities que abarcarán más de 6.144 metros cuadrados. La mitad de sus tres hectáreas está destinada a espacios verdes, lo que le otorga la fisonomía de un verdadero country urbano. Garbarsky profundiza sobre esta megaestructura: "Tenemos piletas cubiertas y descubiertas semiolímpicas, gimnasios con la mayor tecnología y salones gourmet. Todos los departamentos, aun los monoambientes, tienen balcón con asador". El concepto, que internamente denominan "casas Mil Aires", apunta a ofrecer una experiencia asimilable a la de un resort. Uno de los diferenciales más destacados es que todos los propietarios pueden disfrutar de las instalaciones compartidas sin importar la etapa en la que residan. Entre estos servicios premium se incluyen salas de yoga y pilates, espacios de coworking, Kids Club, salón de fiestas, microcine y spa.
Una de las mayores dudas que consultan los interesados en comprar es sobre el costo de mantenimiento. Con expensas estimadas en torno a los 6.000 pesos por metro cuadrado, el empresario argumenta que la ecuación financiera resulta favorable. "La verdad que las expensas son un 10% por arriba de lo que es un edificio normal, en promedio, pero cuando uno le suma las prestaciones que tiene, terminan siendo más baratas que si uno viviera afuera y tuviera que pagar gimnasio, pileta o un espacio de co-work", detalla. A modo de ejemplo, destaca que al finalizar la última torre, los habitantes contarán con un circuito aeróbico de 800 metros dentro del propio complejo.
Si bien reconoce que el aumento en los costos de construcción ha incidido fuertemente en el sector, Garbarsky subraya que la clave de la solidez del proyecto es la falta de competencia directa. "Tratamos de crear la demanda y que no tenga comparable. A la gente le es muy fácil entrar y salir cuando quiere, aunque la mayoría de las veces en este tipo de proyectos la gente compra para vivienda permanente o alquiler a largo plazo. Casi no hay reventa de departamentos", afirma. Hasta la fecha, más del 85% de las unidades del masterplan ya fueron comercializadas. A los residentes actuales pronto se sumarán los compradores de Aires de Jacarandá, una etapa totalmente finalizada que aporta más de 150 departamentos sobre una superficie construida superior a los 17.700 metros cuadrados, llevando el grado de avance global del proyecto a más del 45%. Esta nueva comunidad se integrará a las más de 200 familias que ya habitan la etapa anterior, Aires de Lapacho, entregada en 2025 y que se encuentra a la espera de la habilitación de su conexión definitiva a la red eléctrica por parte de Edesur.
Nuevos horizontes y la apertura a inversores
La visión estratégica de Grupo ECIPSA excede los límites de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El holding opera actualmente en ocho provincias argentinas y sostiene una presencia internacional consolidada en Brasil, Paraguay e Israel, además de contar con inversiones en Panamá. Esta sostenida expansión llevó a la firma a ser reconocida por el prestigioso Financial Times como la desarrollista de mayor crecimiento en América, alcanzando el primer puesto de su sector en 2026.
"Hoy estamos mirando todos los terrenos que nos acercan y estamos tratando de elegir", revela Garbarsky sobre futuras inversiones, destacando un fuerte interés en la zona norte de la provincia de Buenos Aires, en localidades como Vicente López y San Isidro. El empresario sostiene que el eje de atracción geográfico de la capital ha mutado estructuralmente tras la pandemia: "Antes la nueva Buenos Aires comenzaba en Puerto Madero y terminaba en Pilar; ahora comienza en el centro para este lado. Hemos generado un nuevo eje con un acceso espectacular a la General Paz, Panamericana y los aeropuertos".
Como reflejo de su madurez corporativa, la empresa anunció hace pocos meses la creación de Ecipsa Investments, una nueva unidad de negocios orientada a la gestión de capitales aplicados al desarrollo inmobiliario. Esta plataforma permitirá que inversores privados participen directamente en los distintos proyectos globales del grupo, apalancándose en la experiencia histórica de una firma pionera que, en 1995, emitió la primera Obligación Negociable PYME de Argentina y, en 1998, ejecutó la primera securitización hipotecaria no bancaria de la región.
A la par de su consolidación financiera, el grupo continúa sellando alianzas estratégicas de primer nivel internacional, como la licencia exclusiva para desarrollar proyectos con tecnología Crystal Lagoons en Brasil e Israel, un modelo de negocios que planean ampliar a otros tres países de América Latina en el corto plazo. En sintonía con las nuevas tendencias financieras, desde 2024 el grupo también invierte activamente en Raíz Finance, una empresa Fintech enfocada en democratizar el real estate mediante la tokenización de activos reales.
Consultado sobre dónde residen hoy las verdaderas oportunidades de negocios en el mercado argentino, Jaime Garbarsky es categórico: "En hacer proyectos distintos, en volver a inventarse algo. Durante los últimos casi 50 años lo hemos hecho en el interior y llegó el momento de hacerlo en Buenos Aires. Creo que con MilAires lo estamos concretando". Para garantizar este nivel de ejecución, la compañía se ha rodeado de socios técnicos y creativos de primer nivel, trabajando junto al estudio Oficina Urbana a cargo del diseño arquitectónico, la constructora COSUD en la ejecución de la obra, y la arquitecta Claudia Faena, responsable del interiorismo integral y creadora de la propuesta Claudia Faena Express, un servicio llave en mano que permite a los propietarios recibir sus unidades completamente equipadas y listas para vivir.