El 98% de las empresas en Argentina espera crecer en 2026, pero solo el 45% de los trabajadores comparte ese optimismo. La brecha de expectativas marca el inicio del año económico y plantea desafíos para el mercado laboral.
El 2026 comienza con visiones desiguales acerca del porvenir de la economía argentina. Un estudio de Randstad reveló que, mientras el el 98% de los empleadores en Argentina confía en que su negocio crecerá durante el próximo año, solo el 45% de los trabajadores del país comparte ese optimismo. Esta diferencia refleja la presión que atraviesa el talento en un entorno de cambios cada vez más desafiante.
Al comparar estos resultados con los del promedio de los 35 países donde se realiza el estudio, se observa que el optimismo de los empleadores argentinos supera la media global del 95% de las empresas que espera crecimiento del negocio. En contraste, la confianza del talento local se ubica por debajo del promedio global, que alcanza al 51%, lo que pone de manifiesto una brecha de percepciones que desafía a las organizaciones a reforzar la comunicación, el liderazgo y las estrategias de acompañamiento al talento.
Los CEO argentinos ven crecimiento en 2026, pero advierten brechas en inversión y talento en IA
Este escenario se da en paralelo a un contexto de creciente impacto de la Inteligencia Artificial (IA) en el mercado laboral. En este sentido, la IA aparece como uno de los principales motores de adaptación frente a la expectativa de crecimiento que muestran las organizaciones. En el país, el 63% del talento considera que la IA ayuda a mejorar su productividad, en línea con el promedio global (62%), mientras que el 63% de los empleadores comparte esta visión, superando ampliamente el promedio global de empresas que perciben este impacto (54%). Además, el 73% de los trabajadores argentinos se siente confiado en su capacidad para usar la tecnología más reciente, por encima del promedio global (69%), lo que da cuenta de una adopción activa y pragmática de la IA en el trabajo.
En cuanto al alcance de esta transformación, el 65% de los empleadores en Argentina estima que la inteligencia artificial impactará en una alta proporción de las tareas laborales, una percepción que es compartida por el 52% de los trabajadores locales, en niveles muy similares a los registros de la media global. A su vez, solo el 44% de los trabajadores cree que la adopción de la IA beneficiará principalmente a las empresas y no a las personas, un valor inferior al promedio global (47%), lo que refuerza una mirada menos defensiva frente al avance tecnológico.
RM