Tras un 2025 marcado por la cautela, el mercado laboral corporativo empieza a recomponerse. Sectores como Tecnología, Energía y Servicios lideran la reactivación de las contrataciones, mientras que para 2026 las empresas anticipan una recuperación salarial más visible, en especial en roles estratégicos y de alto impacto.
El mercado laboral argentino mostró señales de reactivación en 2025. De acuerdo con el informe presentado por PageGroup, las contrataciones mostraron signos de recuperación, aunque bajo una lógica de mayor selectividad.
Las empresas retomaron búsquedas postergadas, principalmente en sectores dinámicos como Tecnología, Energía y Servicios. En tanto, Consumo masivo, Manufactura y Retail se mantuvieron con mayores restricciones en la generación de empleo, mientras que el sector automotriz comenzó a recuperarse. Se priorizaron roles estratégicos, de alto impacto y con conocimientos técnicos específicos, que fueron justamente los que lograron ubicarse en el extremo superior de los rangos salariales o incluso superarlos. Farmacéutica, Finanzas, IT e Ingeniería se consolidaron como las industrias mejor remuneradas del año.
¿Qué aconsejan los expertos para volver al mercado laboral?
Además, la recuperación del poder adquisitivo siguió siendo el eje central para el talento, aunque la limitada capacidad de ajuste salarial llevó a que la mayoría optara por renegociar su compensación y permanecer en sus organizaciones. Si bien se percibió una menor pérdida de poder adquisitivo que en años anteriores, la insatisfacción salarial continuó siendo elevada. En el segmento de mandos medios a altos, el 62% de los profesionales se declaró disconforme con su salario y beneficios, según un relevamiento de la consultora.
Por otra parte, en 2025 volvió a cobrar protagonismo la retribución variable y los ajustes por desempeño. Al mismo tiempo, los beneficios no remunerativos y las propuestas de valor más amplias se volvieron indispensables para complementar el salario y fortalecer la percepción de equidad y sostenibilidad de las políticas de compensación. En este marco, la flexibilidad se consolidó como un factor innegociable. Para el 77% de los empleados argentinos, la modalidad híbrida es una parte esencial de su compensación.
En paralelo, la inteligencia artificial se convirtió en uno de los grandes ejes del año, con un 81% de los profesionales utilizándola al menos una vez por semana. Sin embargo, la adopción avanzó más rápido que la preparación organizacional, con solo el 18% de las empresas definiendo marcos formales. Esto expone riesgos en materia de ética, seguridad de la información y cumplimiento regulatorio.
8 tendencias laborales que marcarán el 2026
Proyecciones para el mercado laboral corporativo en 2026
De cara a 2026, las compañías continuarán priorizando la productividad, la eficiencia y la rentabilidad. En el segmento de roles de mando, se prevé que búsquedas que quedaron postergadas durante 2025 finalmente se concreten. Las industrias vinculadas con servicios, inteligencia artificial y robotización seguirían posicionándose entre las principales generadoras de empleo, a las que se suman proyectos relevantes en energía y recursos naturales.
En paralelo, los Centros de Servicios Compartidos continuarían consolidando su crecimiento en Argentina. Con más de 100 centros operando en el país, el país se posiciona como un competidor relevante a nivel regional y global. Las proyecciones anticipan un desarrollo sostenido del sector, con la creación de miles de empleos calificados.
Con respecto a los salarios, se espera que las empresas busquen brindar ajustes alineados con la inflación, ampliando los esquemas de reconocimiento por desempeño y bonos. Las expectativas para cargos jerárquicos son de una recuperación más sólida, con incrementos estimados entre el 18% y el 25%, según sector y resultados.
Oportunidad o amenaza: ¿Cómo impactará la inteligencia artificial en la fuerza laboral?
La evolución del mercado laboral también estaría condicionada por el marco regulatorio. Una flexibilización laboral inteligente, que no resigne derechos de los trabajadores ni previsibilidad, aparece como uno de los principales habilitadores para acompañar la transformación del empleo. Esta predecibilidad, sumada a una estabilidad macroeconómica, permitiría a las empresas planificar sus estructuras salariales y de dotación con mayor certidumbre.
La inteligencia artificial generativa y la automatización seguirán ganando terreno. En este sentido, la capacidad de incentivar un uso efectivo de la IA será clave, especialmente para automatizar tareas repetitivas y liberar tiempo para actividades de mayor valor agregado, como análisis, planificación estratégica y toma de decisiones.
En este contexto, las habilidades blandas se consolidan como un factor clave del mercado laboral: liderazgo, adaptación al cambio, empatía e inteligencia emocional se posicionan entre las competencias más demandadas y difíciles de sustituir. Desde la consultora promueven la capacitación en habilidades digitales y de liderazgo, especialmente en pymes.