“Se puede construir una empresa global desde Argentina”: la apuesta de Menta por la IA y la salud
La healthtech fue elegida entre más de 2.000 startups de todo el mundo y obtuvo US$85.000 sin ceder participación. Lucas Tortonese, cofundador de Menta, cuenta cómo usan inteligencia artificial para transformar la gestión de clínicas.
Menta nació con un objetivo concreto: reducir la carga administrativa que enfrentan clínicas y profesionales de la salud y concentrar en una sola plataforma procesos que hoy suelen estar dispersos entre distintos sistemas. La startup argentina ya trabaja con más de 30 centros de salud y busca acelerar su crecimiento con inteligencia artificial.
El salto internacional llegó durante una experiencia de seis meses en Suiza, donde el equipo pudo comparar su producto con startups de distintos países y competir contra más de 2.000 empresas de todo el mundo. Menta quedó entre las 27 seleccionadas y luego resultó ganadora en dos instancias. Además, obtuvo US$ 85.000 de financiamiento sin ceder participación de la compañía.
Después de esa experiencia, la empresa apunta a Estados Unidos y proyecta alcanzar cientos de clínicas en el próximo año. En diálogo con Fortuna, Lucas Tortonese, cofundador de Menta, explicó qué aprendieron en Europa, cómo utilizan la IA para automatizar procesos médicos y cuáles son los próximos objetivos de la startup.
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Fortuna: ¿Qué fue lo más importante que aprendieron durante los seis meses en Suiza y Europa?
Tortonese: Lo más importante fue poder ver de cerca soluciones y startups como la nuestra y entender qué están priorizando en un ecosistema que crece a otro ritmo, con otra madurez y otra escala de ambición.
Ese contacto nos sirvió para tres cosas. Primero, para validar nuestro producto frente a estándares internacionales y comprobar que lo que estábamos construyendo estaba a la altura. Segundo, para conversar con nuestro mismo tipo de cliente, pero en otro continente, y entender qué busca un centro de salud europeo, qué lo desvela y en qué coincide con lo que vemos en Latinoamérica.
Y tercero, para reconfirmar algo que intuíamos pero que ahí se volvió una certeza: el problema que resolvemos -la fragmentación, la carga administrativa y la falta de digitalización en salud- es absolutamente global.
Más que un cambio de rumbo, la experiencia fue una reafirmación de nuestra visión y, al mismo tiempo, un acelerador. Nuestro objetivo es ser la plataforma todo en uno más completa y robusta para el ecosistema de clínicas, centros y consultorios de salud de los próximos años.
Fortuna: ¿Cómo lograron diferenciarse frente a más de 2.000 startups de todo el mundo?
Tortonese: Lo que el jurado suele destacar es la ambición del equipo, la trayectoria, la tracción, la dedicación puesta en el proyecto y la posibilidad concreta de crecer y expandirse globalmente de forma acelerada. En nuestro caso, pesaron mucho la fortaleza y el apoyo del equipo fundador, la claridad de nuestra visión y las ganas genuinas de crecer rápido y captar cada vez más mercado.
También creemos que jugó a favor la combinación entre un problema enorme y universal y una solución que ya mostraba resultados reales. Llegamos con tracción concreta: una plataforma todo en uno, nativa en inteligencia artificial, con clientes activos y métricas de impacto tangibles en el día a día de los profesionales. Esa mezcla de ambición, capacidad de ejecución, un equipo comprometido y un problema global con una solución que funciona fue lo que nos permitió diferenciarnos dentro del healthtech.
Fortuna: ¿Cómo utiliza Menta la inteligencia artificial para transformar la gestión de clínicas y centros médicos?
Tortonese: Menta es la plataforma todo en uno para clínicas, profesionales de la salud y centros médicos. Automatizamos, digitalizamos y centralizamos toda la operación del día a día. Somos, literalmente, el sistema operativo de ese usuario.
En la parte administrativa ayudamos a gestionar turnos, agendas, pagos, facturación, recordatorios, seguimiento de consultas, control de asistencias y ausentismos, métricas de gestión y mucho más. En la parte clínica cubrimos la toma de notas, los estudios clínicos, las evoluciones, los estudios médicos, las recetas y los diagnósticos. Todo lo que antes vivía disperso en diez sistemas distintos, o directamente en papel, pasa a estar integrado en un solo lugar.
La inteligencia artificial es una pieza absolutamente crucial. Nos permite automatizar y acelerar procesos para ahorrar tiempo y escalar una atención de calidad.
Hay dos usos que resumen muy bien nuestra apuesta. Por un lado, usamos IA para que los pacientes puedan sacar turno las 24 horas, los siete días de la semana. Es como tener una clínica abierta 24/7, sin depender de que haya alguien del otro lado para atender el teléfono.
Por otro, utilizamos IA para automatizar la carga de documentación del médico. Nuestra función estrella toma nota durante la consulta y completa la historia clínica sola, de manera que el profesional no tenga que dedicar horas después de cada atención a escribir notas y documentar procesos.
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Fortuna: ¿Dónde está hoy el mayor potencial de automatización?
Tortonese: En todas las tareas administrativas, manuales y repetitivas que consumen tiempo y en toda la documentación clínica. Cada hora que le devolvemos al profesional es una hora que puede dedicarle al paciente o a hacer crecer su centro. Esa es la base de nuestra oportunidad de negocio: cuando una herramienta genera un ahorro de tiempo concreto, la adopción y el valor percibido crecen de forma natural.
Hacia adelante, nuestra visión es profundizar ese camino con agentes de inteligencia artificial que automaticen la mayor parte de los procesos y que, además, estructuren los datos clínicos para que los médicos cuenten con la mejor información posible a la hora de decidir un tratamiento.
Fortuna: En salud, la IA trabaja con información especialmente sensible. ¿Dónde ponen el límite entre automatización e intervención humana?
Tortonese: Para nosotros hay que automatizar sin dudar las tareas administrativas, manuales y repetitivas que llevan tiempo y desgastan al equipo. Pero lo que más hay que potenciar, y nunca reemplazar, es la intervención humana.
El médico, la atención uno a uno y la relación médico-paciente son exactamente lo que buscamos potenciar con las herramientas digitales de nuestra plataforma, no sustituir.
Nos gusta decir que, con Menta, los profesionales se convierten en “médicos con superpoderes”: hacen la atención de siempre, pero con más conexión humana y más presencia frente al paciente porque tienen detrás una plataforma que los acompaña registrando todo para que nada se pierda y para que cada consulta tenga continuidad. La tecnología queda al servicio del vínculo humano, no al revés.
Fortuna: ¿Qué desafíos encuentran para que los profesionales confíen en estas herramientas?
Tortonese: La confianza fue quizás el mayor desafío al principio. Los profesionales de la salud no estudiaron para ser técnicos informáticos y es lógico que haya cierta cautela frente a una herramienta nueva.
Lo trabajamos con mucho acompañamiento, capacitación y escucha de feedback, y con un principio que sostenemos siempre: cuando el profesional comprueba que la tecnología no lo reemplaza, sino que lo libera de la carga administrativa y le devuelve tiempo para lo que mejor sabe hacer, la confianza y la adopción llegan solas.
Fortuna: Menta ya trabaja con más de 30 centros de salud. ¿Cuál es el próximo paso?
Tortonese: Nuestro objetivo para el próximo año es ambicioso y concreto: llegar a cientos de centros y clínicas.
La problemática es global. La fragmentación, la poca digitalización y las herramientas dispersas se repiten prácticamente en todos los mercados, con matices, pero con el mismo trasfondo. Lo que cambia de un mercado a otro es el grado de madurez tecnológica y la velocidad de adopción. Eso fue algo que pudimos observar de cerca al comparar el ecosistema argentino con el europeo.
Empezamos en salud mental y hoy trabajamos con centros de prácticamente todas las especialidades médicas. Esa flexibilidad es para nosotros una ventaja competitiva y una condición para escalar globalmente.
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Fortuna: ¿Qué mercado quieren atacar después de la experiencia en Suiza?
Tortonese: Nuestro foco está puesto en avanzar sobre Estados Unidos y, desde esa mirada de los países pioneros en gestión sanitaria, volver a potenciar con fuerza a Latinoamérica.
Argentina, Colombia, México, Brasil, Uruguay y otros mercados de la región representan una oportunidad enorme porque es un mercado que conocemos y donde vemos problemas similares.
Fortuna: ¿En qué utilizarán los US$85.000 que obtuvieron en Suiza sin ceder participación?
Tortonese: El capital que levantamos en Suiza es parte de nuestra primera ronda de inversión pre-seed, que hoy está en proceso.Lo vamos a destinar fundamentalmente a tres frentes.
Primero, acelerar nuestro crecimiento en el mercado, sumando cada vez más clínicas y centros de salud. Segundo, hacer contrataciones clave que fortalezcan al equipo, tanto en producto y desarrollo como en la parte comercial. Y tercero, seguir profundizando la inteligencia artificial que nos diferencia, para consolidarnos como la mejor plataforma del mercado.
Para los próximos 12 meses, los objetivos son claros: escalar de manera significativa nuestra base de centros de salud, robustecer el producto, cerrar esta primera ronda de inversión y avanzar hacia nuestra meta de mediano plazo de superar las 1.000 clínicas en Latinoamérica en los próximos años.
Fortuna: Después de seis meses en Europa, ¿cambió la mirada sobre la posibilidad de construir una empresa tecnológica global desde Argentina?
Tortonese: Lo primero que podemos decir, con total convicción, es que el emprendedor puede con todo. El emprendedor ya tiene incorporada la chispa de la resiliencia, de reinventarse, de probar de todo y de no bajar los brazos ante la adversidad, y esa es una particularidad que hace un match natural con el argentino.
Estar seis meses rodeados de fundadores de distintos países no hizo más que reforzar esa idea. Comprobamos que el talento y la capacidad de ejecución que hay en Argentina y en la región están a la altura de cualquiera y que muchas veces lo único que falta es animarse a pensar sin techos.
Volvimos con una mirada más grande sobre lo que somos capaces de construir. Después de Suiza, nuestro plan es seguir avanzando por Estados Unidos y volver a Latinoamérica con la visión de lo que pasa en los países pioneros en gestión sanitaria del mundo.
Estamos convencidos de que se puede construir una empresa global desde Argentina. Esa es exactamente nuestra apuesta: representar al país y a Latinoamérica en el mapa internacional del healthtech y revolucionar la gestión de la salud en nuestra región.
RM