El emprendedor argentino advierte que la explosión de contenido digital está diluyendo la identidad de muchas empresas. Por qué sostiene que el posicionamiento y la construcción de marca serán más valiosos que el volumen de publicaciones en la era de la inteligencia artificial.
En un ecosistema digital dominado por algoritmos, tendencias virales y una producción de contenido cada vez más acelerada, las marcas enfrentan un nuevo desafío: mantenerse relevantes sin perder su identidad. Para Leandro Curcio, emprendedor argentino especializado en estrategia de marca y comunicación, la discusión ya no pasa por captar atención, sino por lograr permanecer en la memoria de las audiencias.
"Durante años las marcas compitieron por atención. Hoy compiten por permanencia", afirma. Según explica, las plataformas digitales se volvieron extremadamente eficientes para distribuir contenido, pero no necesariamente para generar recordación. Como consecuencia, muchas empresas terminaron adoptando formatos, discursos y estrategias similares, lo que dificulta la diferenciación.
"La audiencia consume miles de estímulos por día y filtra casi todo automáticamente. En ese contexto, la identidad deja de ser un elemento estético y pasa a ser una herramienta de supervivencia", sostiene. A su juicio, las marcas que no construyen una voz propia, una narrativa consistente y una percepción clara corren el riesgo de convertirse en "contenido intercambiable", perdiendo valor frente a sus competidores.
Frente a la sobreoferta de contenido, Curcio considera que muchas compañías están enfocando el problema de manera equivocada. "El error más común es creer que la solución es producir más. En muchos casos, la solución es comunicar con más claridad y coherencia", señala.
Las claves del éxito, por Picone Mandelli: estrategia, error y crecimiento emprendedor
En ese sentido, sostiene que las empresas deberían dejar de preguntarse únicamente qué publicar y comenzar a enfocarse en la percepción que están construyendo en el mercado. "La estrategia ya no puede depender solo de algoritmos o tendencias virales. Tiene que existir una identidad reconocible detrás de cada pieza de contenido", explica.
La discusión también tiene implicancias directas sobre los negocios. Mientras gran parte de las estrategias de marketing se evalúan a través de métricas de corto plazo, como clics, alcance o engagement, Curcio advierte que esos indicadores no siempre reflejan el verdadero posicionamiento de una marca.
"Las métricas inmediatas muestran reacción, no necesariamente posicionamiento", afirma. Según su visión, la construcción de identidad se refleja en variables más profundas: la capacidad de sostener precios, generar confianza, atraer mejores oportunidades comerciales y permanecer en la mente de los consumidores incluso cuando no hay campañas activas.
Para los CEO y directores de marketing, la recomendación es clara: construir una narrativa antes que aumentar el volumen de publicaciones. "La pregunta no debería ser cuántos videos publicamos este mes, sino qué percepción queremos instalar en el mercado", sostiene. A su entender, gran parte del llamado "contenido vacío" surge por falta de dirección estratégica más que por ausencia de creatividad.
Respecto de la situación local, Curcio destaca que las marcas argentinas cuentan con una ventaja diferencial: creatividad y capacidad de adaptación. Sin embargo, considera que muchas veces esa fortaleza no está acompañada por una estrategia sólida de posicionamiento de largo plazo.
"Argentina tiene muchísimo potencial creativo, pero todavía existe una tendencia a priorizar la urgencia y el corto plazo por encima de la construcción sostenida de marca", señala. Esa dinámica, advierte, limita las posibilidades de que las empresas se transformen en referentes duraderos dentro de sus industrias.
De cara al futuro, el emprendedor cree que la irrupción de la inteligencia artificial hará todavía más evidente la necesidad de diferenciarse. "Habrá cada vez más contenido generado por automatización. Por eso, la diferenciación humana va a ser más importante que nunca", afirma.
Para Curcio, las marcas que lograrán destacarse no serán necesariamente las que más publiquen, sino aquellas capaces de construir una identidad reconocible y difícil de reemplazar. "El volumen puede generar visibilidad, pero el posicionamiento genera valor. Al final, las personas no recuerdan todo lo que ven; recuerdan aquello que les transmite algo reconocible", concluye.
RM