Fundadores que vendieron sus empresas a gigantes globales comparten las lecciones de un proceso tan complejo como transformador. Qué valoran los compradores, cuáles son los desafíos de la negociación y por qué el mercado de adquisiciones vuelve a ganar impulso.
El ecosistema emprendedor argentino atraviesa una etapa de madurez donde el éxito ya no solo se mide en rondas de inversión, sino en la culminación de un proceso transformador: el ansiado "exit" o venta de la compañía. A partir de las experiencias de seis referentes locales, EO Argentina armó un informe que revela qué miran los gigantes corporativos a la hora de comprar, cómo se transita el desgastante proceso de negociación y, fundamentalmente, cómo vislumbran la evolución de este tipo de operaciones en el país y en la región para los próximos años.
Pero hay un dato que redefine el contexto en el que estas historias cobran sentido: los exits en América Latina no están desapareciendo, están cambiando de forma. Según el último informe de Association for Private Capital Investment in Latin America (LAVCA), el volumen de salidas en la región rondó los US$ 4.900 millones en 2025, con un crecimiento interanual superior al 170%. Sin embargo, ese salto no estuvo impulsado por una mayor cantidad de operaciones, sino por tickets significativamente más grandes.
Este fenómeno marca un cambio estructural que también registran firmas como PitchBook y CB Insights: el número de transacciones se mantiene relativamente estable, mientras que el tamaño promedio de los exits se multiplica. En otras palabras, hay menos ventas, pero mucho más relevantes. En ese escenario más selectivo y sofisticado, las historias de estos fundadores argentinos permiten entender qué se necesita para llegar a ese punto.
Las claves del éxito, por Picone Mandelli: estrategia, error y crecimiento emprendedor
Las trayectorias atraviesan distintas épocas y sectores, demostrando que el talento local tiene alcance global y sigue siendo un diferencial. Esto queda demostrado en los casos relevados por el informe de EO Argentina:
- Matías Botbol fundó Taringa en 2006, llevándola a ser la red social más grande en la historia de Latinoamérica hasta que, en 2019, concretó su venta a la empresa blockchain IOV Labs.
- Diego Noriega cofundó el marketplace Alamaula en 2009 y logró venderlo a eBay apenas dos años más tarde.
- Sebastián Po lanzó la agencia de ecommerce Lyracons en 2011, adquirida por la firma global Valtech en marzo de 2022 tras un proceso de consolidación regional.
- Juan Ozino Caligaris cofundó Nubity en 2013, se consolidó en México y Argentina, llegando a ser una de las pocas empresas de la región en ser Partner Premier de AWS y fue vendida a Evertec Inc en 2024.
- Alan Daitch creó Digodat en 2015, una compañía enfocada en analítica digital que fue vendida en tiempo récord a S4 Capital en mayo de 2020.
- Guido Davies, quien fundó Hostyn en 2022 en la ciudad de Orlando para gestionar propiedades vacacionales, logró venderla en 2025 al grupo inversor BVH Vacation.
Estos emprendedores coinciden en que el futuro de las adquisiciones en la región es promisorio, con las dificultades inherentes de Latinoamérica. Argentina refleja con claridad esta dualidad. Por un lado, sigue siendo un semillero de talento tecnológico con proyección global. Por otro, enfrenta limitaciones estructurales —volatilidad macroeconómica, restricciones cambiarias y menor profundidad del mercado de capitales— que reducen la frecuencia de eventos de liquidez. En otras palabras, si en la última década Argentina exportó talento, en la próxima podría empezar a exportar también exits con mayor frecuencia, siempre y cuando el proceso de estabilización logre consolidarse.
RM