Comprar dólares da la tranquilidad de estar “ protegidos” porque creemos que evitamos perder con la devaluación del peso. Sin embargo, hay distintos puntos a tener en cuenta.
Sin duda, el dólar es la opción más elegida por el argentino promedio porque da una especie de tranquilidad psicológica, pero ese alivio tiene un costo: mientras el billete duerme en una caja fuerte (generando costos) o debajo del colchón (con los riesgos que eso conlleva ) no generan ni un dólar de rendimiento y al mismo tiempo se devalúa frente a la inflación en dólares de Estados Unidos, que en los últimos 10 años fue de más del 35% acumulada. A esto hay que sumarle el costo de oportunidad: ese capital podría estar generando renta en instrumentos en pesos o en dólares, y en cambio queda inmovilizado.
Tiene sentido como reserva de liquidez para una emergencia, pero no como estrategia de ahorro de mediano o largo plazo. Siempre pongo el mismo ejemplo. En 2017 compre mi primer 0km a 16.000 usd. Hoy un auto de ese estilo cuesta 25.000 usd. Aunque sea más lento el proceso, las cosas suben en dólares tanto en Argentina como en el mundo.
El nuevo mapa del ahorro: pesos para el corto plazo, activos globales para la confianza
¿Dónde conviene invertir hoy?
No existe una respuesta única porque depende del perfil de cada uno, pero sí hay un principio que no falla: diversificar. Lo que hoy funciona es combinar instrumentos en pesos que ajustan por inflación con algo de exposición dolarizada, y no poner todo en un mismo lugar . Un fondo money market para la liquidez del día a día, algo de renta fija en pesos para lo que uno no va a necesitar en el corto plazo, y una porción en dólares o dollar linked para cubrirse ante un salto cambiario. La clave no es encontrar "el" activo ganador, sino armar una cartera que uno entienda y con la que pueda dormir tranquilo.
Lo primero es no dejarlo parado. Un ahorro que no se mueve es un ahorro que pierde valor, sea en la moneda que sea. Lo segundo es entender para qué es ese ahorro: no es lo mismo la plata que uno va a necesitar en tres meses que la que piensa usar en cinco años. El primer tramo tiene que estar en algo líquido y de bajo riesgo, aunque rinda poco. El resto puede buscar algo más de rendimiento, asumiendo que va a estar inmovilizado un tiempo. El error más común es tratar todo el ahorro como si fuera plata de largo plazo, o al revés, tenerlo todo líquido "por las dudas" y resignar rendimiento.
Las billeteras virtuales y sus riesgos
Existen ciertos riesgos , y es importante decirlo con claridad porque se instaló la idea de que son "gratis" y sin riesgo. Cuando uno deja el dinero en una billetera virtual remunerada, en realidad ese dinero está invertido en un fondo común de inversión, generalmente money market, que a su vez está regulado por la Comisión Nacional de Valores. No es lo mismo que un depósito bancario: no tiene la garantía de los depósitos que sí tienen las cajas de ahorro y plazos fijos en bancos. El fondo puede rendir menos de lo esperado, y aunque el riesgo de estos instrumentos suele ser bajo, no es cero. Conviene usar la billetera con la misma cabeza con la que se elige cualquier inversión: sabiendo dónde está la plata y quién la administra.
Por su parte, la desconfianza a los bancos tradicionales tiene una explicación histórica muy concreta, no es un prejuicio sin sentido. El corralito dejó una marca profunda porque mucha gente vio congelados sus ahorros de un día para el otro. Pero el sistema financiero de hoy no es el de 2001: hay un esquema de garantía de los depósitos que cubre parte del dinero depositado en caso de problemas en una entidad, y el marco regulatorio del Banco Central es distinto. Eso no significa que el riesgo sea cero, ningún sistema financiero lo tiene, pero sí que la comparación automática con el corralito exagera el riesgo actual. El banco sigue siendo, para la mayoría de la gente, la opción más simple y regulada para operar el día a día. El punto no es evitarlo por miedo al pasado, sino no concentrar ahí todos los ahorros de largo plazo sin buscar alternativas que rindan mejor. Pero no hay que cerrarse al mercado de capitales por un miedo de algo que pasó hace 25 años y que justamente no afectó al mercado. El miedo paraliza y lo peor que podes hacer con el dinero que tanto te costó conseguir es paralizarlo.
Billeteras Virtuales: La trampa oculta de los reintegros
Los posibles riesgos de una inversión
Todo tiene riesgo, la pregunta es cuál estamos dispuestos a asumir. Está el riesgo de mercado, donde el precio del activo baje. Está el riesgo de liquidez, no poder salir cuando uno lo necesita sin pérdida (el ejemplo más claro de esto es comprar inmuebles), Está el riesgo de una contraparte, que quien administra o emite el instrumento no cumpla. Y en Argentina hay que sumarle el riesgo regulatorio y cambiario, porque las reglas de juego cambian y eso afecta cualquier inversión, hasta la más conservadora. Ningún instrumento está libre de riesgo, ni siquiera el plazo fijo o el dólar billete. La diferencia la hace saber qué riesgo se está tomando y no exponerse a algo que uno no entiende, por eso, estar asesorado es fundamental.
El mejor consejo es no entrar en algo que no se entiende solo porque "todo el mundo lo tiene". Los fondos comunes de inversión existen justamente para eso: para que un profesional gestione una cartera diversificada sin que el ahorrista tenga que elegir activo por activo. Hay de distintos tipos, desde los más conservadores como los money market, que funcionan casi como una caja de ahorro remunerada, hasta otros de renta fija o renta variable con más riesgo y más potencial de ganancia. La alternativa no es buscar el fondo más rentable del momento, sino elegir el que se ajusta al horizonte y a la tolerancia al riesgo de cada uno. Y antes de invertir, conviene mirar quién administra el fondo y bajo qué regulación opera. Y si la intención es ir realmente a largo plazo sin ayuda, lo mejor es comprar el índice s&p500 y olvidarse de que eso esta ahí. El mayor error es mirarlo todos los días.
*Nicolás Pola, Contador y Asesor financiero