La flexibilidad dejó de ser un extra y pasó a ser un factor decisivo para los profesionales. Qué políticas implementan las compañías durante el receso escolar.
Las vacaciones dejaron de ser únicamente un período de descanso. Para muchas empresas, representan una oportunidad para atraer y fidelizar talento, que cada vez más valora los beneficios vinculados con vacaciones, esquema de trabajo y flexibilidad.
Hoy un 94% de los profesionales espera recibir una propuesta personalizada en la que se contemplen estos aspectos, según un relevamiento de Michael Page. Si bien el 71% de las empresas continúa ofreciéndoles paquetes estandarizados, entienden que la flexibilidad se ha consolidado como una de las políticas más valoradas, sobre todo para quienes tienen hijos. “La mayoría de las organizaciones está enfocada en ofrecer esquemas de trabajo que permitan compatibilizar las responsabilidades familiares con la continuidad del negocio, fortaleciendo así la experiencia del empleado y la propuesta de valor como empleador”, dice Francisco Scasserra, Director en Michael Page.
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El sector y tamaño de la empresa marcan la diferencia
Entre las iniciativas más frecuentes de las empresas para el receso escolar, están el trabajo remoto, horarios flexibles, la posibilidad de adelantar o reacomodar vacaciones, jornadas reducidas en casos puntuales y permisos para atender responsabilidades familiares. Scasserra agrega que “algunas ampliaron la opción de trabajar desde casa para quienes tienen hijos y, en ciertos casos, incluso adoptaron un esquema 100% remoto durante sus vacaciones de invierno”.
Algunas compañías, especialmente las de mayor tamaño, complementan estas medidas con convenios de descuentos para actividades recreativas, colonias de vacaciones o propuestas para niños dentro de las oficinas.
Las empresas de tecnología, servicios profesionales, consultoría e industrias con esquemas híbridos o remotos cuentan con mayor margen para ofrecer flexibilidad. En cambio, industrias como manufactura, logística, retail, salud o posiciones operativas tienen mayores restricciones por la necesidad de presencialidad, por lo que suelen recurrir a una planificación anticipada de licencias y cobertura de equipos.
Asimismo, las grandes compañías suelen tener políticas más estructuradas y beneficios adicionales, mientras que las pymes suelen resolver estos casos mediante acuerdos informales y mayor cercanía entre líderes y colaboradores.
1 de cada 3 personas no logra desconectarse en vacaciones
Qué cambia con la reforma laboral
Aunque la Ley de Modernización Laboral permite acordar una distribución diferente de los días de vacaciones entre empleador y trabajador, todavía no se presenta un cambio masivo en las políticas para el invierno de 2026 según observan desde Michael Page.
Sin embargo, “comienza a percibirse una mayor apertura para acordar el fraccionamiento de las vacaciones, especialmente en empresas con culturas de trabajo más flexibles, permitiendo que algunos colaboradores utilicen parte de sus días durante el receso escolar y el resto en otros momentos del año, siempre de común acuerdo y considerando las necesidades operativas”, dice Scasserra.
La confianza, la comunicación y la transparencia son aspectos cada vez más valorados por el talento. Por eso, las empresas que mejor gestionen este período serán aquellas que definan reglas claras y promuevan acuerdos que contemplen tanto las necesidades de los colaboradores como las del negocio.
“El equilibrio entre las necesidades del negocio y las expectativas de los empleados se logra principalmente mediante la planificación anticipada, la comunicación clara de las reglas, la coordinación dentro de los equipos y la flexibilidad cuando la operación lo permite”, cierra Scasserra desde la consultora, que en 2026 cumple 50 años de trayectoria.
RM