“El chocolate es resiliente”: la apuesta de Nestlé por producir nuevamente en Argentina

En diálogo con Fortuna, María Paz Arias, directora del negocio de Chocolates de Nestlé Argentina, cuenta cómo la marca vuelve a apostar por la producción local y qué desafíos enfrenta la categoría en la Argentina de hoy.

Roberto A. Maidana

El negocio del chocolate muestra una capacidad de adaptación que pocas categorías logran sostener. Con inversiones orientadas a fortalecer la producción local y una estrategia centrada en la cercanía con el consumidor, Nestlé Argentina redobla su apuesta por este segmento clave.

En diálogo con Fortuna, María Paz Arias, directora del negocio de Chocolates de la compañía, analizó el presente y futuro de la categoría, el rol del kiosco, la importancia de la innovación y por qué el chocolate sigue siendo un producto resiliente incluso en escenarios económicos desafiantes.

“Vemos un contexto que aún exigirá eficiencia y competitividad con una enorme oportunidad para seguir creciendo”

Fortuna ¿Cómo está hoy el negocio del chocolate en Argentina?

María Paz AriasEl consumidor argentino consume en promedio unos 2 kilos por persona por año, considerando chocolates y alfajores. Es un nivel bastante alineado con otros países de Latinoamérica, aunque todavía lejos de Europa. Lo interesante es que se trata de una categoría muy resiliente: frente a contextos complejos, suele ser de las primeras en recuperarse porque está asociada al placer, a la indulgencia, a pequeños momentos que la gente prioriza. En los últimos meses ya vemos señales claras de recuperación.

Fortuna: ¿El paladar del consumidor argentino se volvió más exigente?

Arias: Totalmente. Es un consumidor cada vez más exigente y curioso, que busca experiencias. El chocolate dejó de ser solo una golosina infantil para transformarse en un producto que se consume por placer, para compartir o para regalar. Eso abre el juego a una gran diversidad de propuestas: desde el chocolate del kiosco hasta productos más sofisticados, con nuevas texturas, combinaciones y sabores.

Fortuna: ¿Cómo equilibra Nestlé esa diversidad entre consumo masivo y propuestas más elaboradas?

Arias: Ese es uno de los grandes desafíos y, al mismo tiempo, lo más atractivo de la categoría. Nestlé tiene un portafolio muy amplio que permite responder a distintas ocasiones de consumo. Por un lado, apostamos fuerte al kiosco, que sigue siendo donde se concentra gran parte del consumo en Argentina. Por eso hicimos esta inversión de más de US$ 10 millones en la planta de Magdalena para volver a producir tabletas localmente, con formatos de 25 y 50 gramos, bien orientados al consumo impulsivo.

Por otro lado, también innovamos con propuestas más disruptivas, como "Nestlé Chocotrío", que combina chocolate, galleta y relleno, y que fue muy bien recibida por los consumidores.

Fortuna: ¿Qué implica volver a producir tabletas de chocolate en Argentina después de 20 años?

Arias: Es un hito muy importante para nosotros. La decisión se tomó en 2023 y recién ahora, en 2025, estamos viendo los primeros lanzamientos en góndola. La inversión se apoya en tres pilares: una línea de producción de última tecnología, un nuevo depósito que garantiza condiciones óptimas de almacenamiento y la capacitación de los equipos, que volvieron a formarse en un proceso que no se realizaba en el país desde hacía dos décadas. Todo apunta a la sostenibilidad del negocio en el largo plazo.

Raúl Mandía, CEO de Freddo: “Retomar la gestión directa nos permite fortalecer la marca y controlar la experiencia”

Fortuna: Argentina no produce cacao. ¿Cómo manejan el abastecimiento de la materia prima?

Arias: Trabajamos con el programa Nestlé Cocoa Plan, que asegura el abastecimiento de cacao bajo nuestros estándares globales. Es un programa enfocado en el trabajo con agricultores, en prácticas regenerativas y en la calidad de la materia prima. Si bien el cacao es importado, hoy no tenemos problemas de abastecimiento y trabajamos de manera planificada con proveedores alineados a nivel global.

Fortuna: ¿Cómo se posiciona el chocolate argentino de Nestlé frente a la casa matriz en Suiza?

Arias: Trabajamos muy alineados con la casa matriz en estándares de calidad, atributos y posicionamiento de marca. Todo lo que producimos en Argentina está validado por Suiza. La calidad es exactamente la misma en cualquier parte del mundo. Lo que puede variar es el perfil sensorial, porque el consumidor argentino prefiere un chocolate más suave y cremoso. Adaptamos las recetas a los gustos locales, pero siempre respetando los atributos clave de la marca Nestlé.

Fortuna: ¿Las chocolaterías artesanales son competencia directa?

Arias: Nuestro foco principal hoy en Argentina está puesto en ampliar la presencia donde se concentra el mayor volumen de consumo, que es el kiosco. Por eso la prioridad está en los formatos pequeños y de impulso. El crecimiento de lo artesanal es una tendencia interesante, pero nuestra estrategia actual está claramente enfocada en ganar relevancia en el canal masivo.

Fortuna: ¿Qué rol juega la comunicación en esta estrategia?

Arias: Es clave. En 2025 lanzamos la campaña “Suavizá tu mundo”, con fuerte presencia en redes sociales, vía pública y, sobre todo, en el punto de venta, que es fundamental para esta categoría. Trabajamos con un concepto único y consistente, adaptado a cada formato. Si bien apuntamos a un "core target" de late centennials y early millennials, el chocolate es una categoría transversal que consumen prácticamente todos los argentinos.

Macarena Lacasa: “2025 fue un año histórico para el Grupo Lacasa”

Fortuna:¿Cuál es hoy la posición de Nestlé en el mercado local y cuáles son las metas?

Arias: Hoy estamos en la quinta posición en términos de market share en chocolates en Argentina. Nuestra ambición es escalar en ese ranking, principalmente duplicando nuestra presencia en kioscos con los formatos adecuados. Queremos que cada vez más consumidores conozcan y prueben nuestros productos.

Fortuna: ¿Se vienen nuevos lanzamientos?

Arias: Sí. Tenemos un plan de innovación muy claro para los próximos dos años, tanto en la línea de producción nacional como en propuestas regionales importadas. Habrá nuevos tamaños, nuevos sabores y combinaciones de texturas. Es una categoría que vive de la innovación y el consumidor argentino está muy abierto a probar novedades.

RM