La tokenización gana peso en el mercado de activos digitales. Se estima que el rubro podría ser valorado en 15.600 millones de dólares en 2030. Una app desarrollada por 3 jóvenes argentinos ya ofrece una infraestructura innovadora con operaciones en más de 15 países.
La tokenización de activos reales suena complicado, pero la idea de fondo es simple: si un departamento vale 200 mil dólares, ¿por qué solo puede comprarlo quien tiene ese monto? La tokenización responde esa pregunta convirtiendo ese activo en miles de unidades digitales (tokens) que cualquier persona puede adquirir desde cualquier parte del mundo, con una fracción del capital.
En esencia, lo que hace Blockenfy es proveer la infraestructura tecnológica para que empresas e individuos puedan lanzar sus propios productos de inversión tokenizada. Inmuebles, energías renovables, carteras de crédito, activos agropecuarios. La plataforma ya opera en más de 15 países y tiene 47 clientes corporativos que la usan para captar inversión de sus propios usuarios.
Joaquín Linares, CEO y cofundador, describe el proyecto como el resultado de una convicción temprana: los activos del mundo real iban a digitalizarse, y quien construyera la infraestructura primero iba a tener una ventaja enorme. “Vimos que el problema no era la tecnología blockchain en sí, sino que no existía una plataforma que tradujera esa tecnología en algo que las empresas pudieran usar de manera simple y sus inversores pudieran entender. Eso fue exactamente lo que decidimos construir”, explica Linares.
También señala que uno de los desafíos más grandes al principio fue la educación del mercado. “No fue fácil convencer a una empresa de que tokenizara sus activos cuando ni sus clientes ni sus contadores sabían de qué estábamos hablando. Hoy eso cambió radicalmente. El contexto regulatorio y el crecimiento del mercado global hicieron el trabajo que antes teníamos que hacer solos”, añade Linares.
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Tiempo de cambios
El timing no podría ser mejor. A fines de 2024, la Comisión Nacional de Valores (CNV) aprobó la Resolución General N.° 1069, que establece el primer régimen regulatorio específico para la tokenización de activos del mundo real en América Latina. El marco reconoce oficialmente la representación digital de valores negociables mediante blockchain como una forma válida de instrumento financiero.
El mercado global acompaña esa señal con números contundentes. Según estimaciones de Boston Consulting Group, el volumen de activos tokenizados podría crecer de los actuales 600.000 millones de dólares a 15.600 millones para 2030, representando el 10% del PBI global. Firmas como BlackRock, JPMorgan y Franklin Templeton ya tienen productos tokenizados en el mercado.
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Crecer desde Argentina
Para Matías Acevedo, CCO de Blockenfy, el origen argentino de la empresa es una ventaja más que un obstáculo. El ecosistema fintech local, uno de los más desarrollados de la región, produjo talento con una comprensión natural de los instrumentos financieros alternativos.
“La gente en Argentina ya está acostumbrada a pensar en distintas monedas, a buscar alternativas de inversión, a entender que el sistema financiero tradicional no siempre es la única opción. Eso hace que sea un mercado muy receptivo para nuevos productos, y nosotros aprendimos a hacer eso bien antes de salir al mundo”, comenta Acevedo. Linares coincide en que esa difícil historia económica de alguna forma curtió al argentino promedio: “Argentina tiene un talento técnico enorme y una cultura financiera muy sofisticada, paradójicamente por su historia económica. Eso hace que seamos muy buenos en resolver problemas de este tipo”.
RM