El presidente de REMAX Argentina y Uruguay, analiza el nuevo escenario del sector: estabilidad de precios, decisiones más cautelosas y el rol clave de la confianza para reactivar el crédito hipotecario.
En un contexto económico que busca consolidar cierta estabilidad tras años de volatilidad, el mercado inmobiliario argentino atraviesa una etapa de transición. Con menor impulso en el crédito hipotecario y señales de mayor morosidad, la actividad muestra un comportamiento más moderado. Sin embargo, lejos de un escenario de crisis, el sector parece encaminarse hacia un equilibrio más racional. En diálogo con Fortuna, Sebastián Sosa, presidente de REMAX Argentina y Uruguay, analiza las perspectivas, los desafíos y el nuevo perfil del inversor y del emprendedor.
Fortuna: En febrero cayeron los créditos hipotecarios y en los últimos meses la morosidad de los argentinos creció a niveles preocupantes. ¿Cómo está viendo usted los próximos meses del sector?
Sebastián Sosa: Venimos de un período que había generado expectativas positivas, con mayor dinamismo en las operaciones y una recomposición gradual del valor del metro cuadrado. En los últimos meses, sin embargo, el mercado entró en una etapa más expectante y medida. No vemos euforia, pero tampoco un escenario de caída brusca.
Hoy lo que se observa es un mercado cauteloso, donde las decisiones se toman con más análisis. Mi lectura es que el sector está buscando un nuevo punto de equilibrio: los precios muestran mayor estabilidad y las operaciones responden a criterios más racionales.
Si durante este año se sostiene cierta previsibilidad y el financiamiento empieza a recuperar volumen, aunque sea de manera gradual, podríamos ver una mejora paulatina en la actividad.
Créditos sin UVA: vuelve la previsibilidad (pero no es para todos, y eso también está bien)
Fortuna: La economía argentina va hacia una nueva etapa, ¿ cómo entra el sector inmobiliario en este plan?
Sebastián Sosa: El mercado inmobiliario entra de manera muy directa, porque es uno de los sectores que más rápido refleja los cambios en las expectativas económicas. En una etapa más ordenada, la compra de una propiedad deja de responder a impulsos defensivos y pasa a ser una decisión más analizada, vinculada al valor real, al financiamiento y a proyectos de largo plazo.
Lejos de ser negativo, esto puede contribuir a un mercado más sano. Cuando las decisiones se toman con más información y menos especulación, el sector se vuelve más competitivo, más genuino y más alineado con la economía real.
Fortuna: ¿Qué hace falta para que vuelvan a reflotar con fuerza los créditos hipotecarios? ¿Qué tan cerca está la actualidad económica del país para lograrlo?
Sebastián Sosa: Lo que hace falta, sobre todo, es confianza. El crédito hipotecario necesita estabilidad, previsibilidad y reglas claras. Es muy difícil que el financiamiento crezca si las familias no pueden proyectar ingresos, ahorro y cuota en el mediano plazo.
El punto de partida es consolidar una base de estabilidad. No alcanza por sí sola, pero sin eso es muy difícil construir un sistema de financiamiento sostenible.
Si esa confianza se afianza y algunas líneas comienzan a ganar volumen nuevamente, el crédito puede volver a convertirse en un motor relevante del mercado.
Fortuna: ¿Cuáles son los desafíos que ve hacia adelante?
Sebastián Sosa: El principal desafío es consolidar la confianza, tanto en la macroeconomía como dentro del propio mercado inmobiliario. Cuando hay previsibilidad, las personas se animan a tomar decisiones de largo plazo, y ahí el sector empieza a moverse con más profundidad.
En paralelo, también hay un desafío interno: seguir profesionalizando procesos, trabajar con precios más realistas y sostener una dinámica más transparente entre oferta y demanda. Ahí es donde se construye un crecimiento más sólido.
Créditos hipotecarios en alza: más demanda, expectativas en juego y un desafío hacia adelante
Fortuna: ¿Cuáles son las perspectivas de REMAX para este 2026?
Sebastián Sosa: En REMAX vemos 2026 como un año para crecer con más orden y foco en la calidad del crecimiento. Después de una etapa de fuerte expansión, el desafío ya no es solo crecer, sino hacerlo mejor: con más profesionalización, más colaboración y más valor para el cliente.
Creemos en un mercado más abierto, competitivo y moderno. En ese escenario, nuestro objetivo es seguir fortaleciendo la red, acompañar el desarrollo de nuestras oficinas y consolidar un crecimiento sostenible, apoyado en procesos claros, tecnología y trabajo colaborativo.
Fortuna: ¿Cómo está viendo el emprendedurismo en Argentina?
Sebastián Sosa: Vemos un ecosistema emprendedor más activo, más profesional y también más exigente. Hoy emprender requiere mayor preparación, foco y una propuesta de valor clara, en un contexto competitivo que obliga a tomar decisiones con más análisis.
Al mismo tiempo, hay más herramientas, mayor acceso a formación y más posibilidades de generar redes, lo que puede potenciar el crecimiento de cada proyecto.
Fortuna: ¿Es más fácil emprender ahora que hace 20 años?
Sebastián Sosa: No necesariamente es más fácil; es diferente. Hace 20 años había menos tecnología, menos acceso a la información y menos recursos para escalar un emprendimiento.
Hoy existen más herramientas y más oportunidades para desarrollarse, pero también hay mayor competencia y un nivel de exigencia más alto. Por eso, más que hablar de facilidad, hablamos de un emprendedurismo más profesionalizado.
RM